miércoles 30 de enero de 2008

LA ESTÉTICA OTAKU Y EL IMAGINARIO MANGA/ANIME Por Javier Bogarín y Adolfo Vásquez Rocca

[philosophy_logo.jpg]
No se puede mostrar la imagen “http://www.campusred.net/forouniversitario/images/logo_ucm.gif” porque contiene errores.

http://usuarios.fotolog.cl/o/t/OtaKu-ShiNigAmi/07072007-21_44_07.jpg

Lic. Mario Javier Bogarín Quintana

Centro de Investigaciones Culturales-Museo UABC
Escuela de Artes UABC

Dr. Adolfo Vásquez Rocca

Profesor de Estética y Critico de Arte UNAB - PUCV - UCM

No se puede mostrar la imagen “http://www.campusred.net/forouniversitario/images/logo_ucm.gif” porque contiene errores.

Resumen:

El presente artículo se propone el estudio introductorio del origen de la noción de imaginario integrado como generador de las conductas coleccionistas del fanático de manga y anime en relación con la estética asignada por la industria cultural japonesa al consumidor de dichas manifestaciones. La intención de examinar las bases estructurales del imaginario se refiere a la capacidad otorgada por este para definir los componentes del gusto personal en el consumo y apropiación de tanto los mencionados como de otros artículos ofrecidos por los medios masivos de comunicación.

Palabras clave:

Identidad, Otaku, Imaginario, Manga y anime, Self, Pastiche, Sociedad japonesa.


1.-Ensayo de una estética


Puede hablarse de la existencia de un arsenal de formas y conjuntos que atraen la mirada del consumidor de manga y anime sin que por ello se esté remarcando solo la orientación de un estilo; a simple vista resulta obvio que una determinada técnica de dibujo aunada a un banco de tradiciones argumentales le han dado su nombre y prestigio a tales productos, sin embargo, el propósito del presente estudio consiste en ofrecer una aproximación a ciertos códigos estéticos (paradigmáticos) y su posterior aplicación cotidiana en la apreciación del espectáculo del comic y la animación japonesa armados como un pastiche que en la imaginación del consumidor adquiere un atractivo que no reside en una narrativa particular (argumento e ilustración) sino en una percepción global (estética del conjunto) que actúa como referencia activada cada vez que se presenta un estímulo (en torno al manga/anime) que recuerda su poder de atracción al apelar a esta gozosa abstracción de formas y colores que integra el compartimento individual de respuesta a la estética del comic japonés .

Trascendiendo la clasificación por géneros, el atractivo mencionado se cebe en un impulso estético que el fanático de Occidente (desde ahora, otaku) genera a partir de la relación del uso de colores (pastel y chillantes, calientes y saturados) y técnicas (animación no discontinua de bocas y movimientos de las extremidades y ojos grandes como escaparate a la disposición de un abanico de sentimientos) con una única matriz que debe ser la productora de un estilo que emerge del manga/anime para ajustarse a la vida cotidiana: Japón como imagen universal y experiencia vicarial a copiarse e implementarse en todas las facetas de la cotidianeidad (Schodt, 1983:22), dependiendo centralmente de la concepción de un imaginario que no se alimenta de la experiencia real, aunque fuese mínima, pues responde en forma exclusiva a la oferta mediática de anime, películas, literatura, fotografías o simples referencias que van a parar no al acervo informacional que busca una organización racional (como el conocimiento escolarizado) para su investigación posterior sino a la colección de sentimientos y construcciones ideales (Durand, 2004:26) que, a través de la “experiencia manga/anime” concurren en la “japonización de la realidad” a través de la estética de los objetos consumidos.

Siguiendo a Durand, la permanencia de una idea que recorre el circuito de la percepción hasta romper la simple sensación y encajar con el imaginario personal y desde ahí potenciar un discurso, amuebla el espíritu (leyéndosele como imaginario) con “miniaturas” mentales, chispazos que sin embargo perduran, que no son sino copias de las cosas objetivas.
http://www.ejumpcut.org/archive/jc44.2001/payne%20for%20site/fallen%20angels%20pix/womanbywall.lgross.jpg

Aún así, esta objetividad no redunda en la materialización de un interés, de una cosa que se puede palpar al gusto del deseo: un Tamagotchi siendo “alimentado” por su dueño en su casa de Mexicali jamás tendrá relación con el Tamagotchi de la adorable chiquilla secundariana que lo revisa, programa y pone a dormir mientras recorre la línea Yamanote del metro de Shibuya, y esta imagen, recurrente a través de uno de los fetiches más populares (sexual y no a la vez) entre los otakus varones, merecería por sí sola, en tanto perteneciente a una gran categoría argumental manga/anime, un estudio aparte, pero aquí se refiere al punto de contacto que permite que un objeto cualquiera pueda lograr su membresía dentro de la fantasía personal que mucho le debe a estos pastiches que, aunque personalmente modificables, conforman la multirreferencialidad pop de estos productos.

Este espíritu del J-Pop (que combina música con animación, cine, merchandising y más) puede resumirse en una concepción estética que precede a su interpretación industrial para localizarse en las primeras producciones de Osamu Tezuka (Schodt, 1983:16), creador del anime moderno, dulce y colorido, y con esencia occidental: kawaii, un término que ha dominado a la cultura popular japonesa por lo menos desde mediados de la década de los setenta (Kinsella, 1995), que literalmente significa “lindo” y es utilizado para celebrar todo lo dulce, adorable, inocente, puro, simple, genuino, amable, vulnerable, débil e inexperimentado (amai , airashii, mujaki, junsui, kantan, shojiki, yasashii, kizutsukeyasui, kawaiso y mijuku, respectivamente) que distinguiese a una persona y, de ahí, a cualquier objetivación de estas características elevadas a virtudes, en un animal u objeto real o imaginario, como símbolos teriomorfos (Durand, 2004:73) que son el vehículo de adaptación de imágenes orientadas a una manipulación que haga más asequible su contenido, en el caso del consumo, y que alude a toda una mitología instaurada por la gama de productos y la vasta tradición que les antecede para conformar una capa profunda de asociaciones que por medio de una simbolización devuelvan al consumidor a un estado anterior de su gusto y percepción.

La clave del kawaii como animalizador de cosas y humanos, consiste en la condición del animal de ser susceptible de una sobredeterminación de caracteres particulares que no tienen un vínculo directo con la animalidad: el intrincamiento de las motivaciones que vuelven a las distintas especies receptáculos de significados transformables y conduce a la animación (Krappe, 1952:36) de los pensamientos mediante la asimilación de sentimientos humanos para su transferencia a la cosa o animal elegido.

Bajo esta fundamentación, no debe resultar ajena al observador la relación estrecha entre el kawaii “original” y su aplicación localizable en la conducta social con su correspondiente apariencia física. Asimismo, estas formas prevalecen en los personajes de manga/anime en todos sus géneros, incluso los más oscuros y con las apariencias menos dulces (elementos indispensables de todo el manga y fenotipos, al fin y al cabo, para ser seguidor por el consumidor) que, para el interés del presente estudio, se conciben, el comic y la animación, como la consecuencia derivada de la preferencia por este estilo.

Regresando al concepto, este fue desarrollado en un estilo infantil y delicado a la vez que bonito (Kinsella, 1995), saturando a los medios y bienes de consumo para alcanzar su pico de intensidad sacarinosa en la década de los ochenta, justo durante la expansión de los OVA y la mercadería masiva de mementos y accesorios concomitantes al periodo de la burbuja económica japonesa.

Las personas “lindas” se volvieron extremadamente populares y el fanático de manga/anime podía aspirar a la personalización de estos elementos y “animaciones” coloridas vistiéndose igual que sus personajes predilectos (actividad que en adelante se denominará cosplay) y ubicarse en una tipología que al día de hoy señala diferencias claras entre los géneros que conllevan sus respectivos mensajes sobre la personalidad y hasta espiritualidad de un individuo.

De nuevo, un punto de partida conveniente para el análisis de los atractivos estéticos de los productos para el fanático e incluso de las motivaciones mismas de su imaginario es la conexión del gran significante kawaii como un estilo básico que creció hasta generar modas más específicas y transitorias dirigidas hacia lo oscuro, el punk, el skate y los vestuarios french maid ; se trataba de una estilística fruto del reciclaje, y nueva en tanto que aglutinadora de imágenes, que transitó de un romanticismo serio y pinky pero igualmente infantil en los ochenta, al estilo andrógino, kitsch y más humorístico de los noventa.

Tal noción registró una transformación paralela aunque independiente del anime: la innovación de temáticas desde las aventuras a lo Disney en la obra de Tezuka hasta la introducción de géneros bien diferenciados (anime para chicas, de ciencia ficción e incluso para adultos), funcionando como testigo, valiéndose de una serie de personajes arquetípicos en cada producto, de las nuevas adiciones conceptuales a lo “lindo” que conforme se fue diseñando la figura del otaku (fanático) de principios de los años ochenta fue incidiendo en la confección de matices más profundos en torno al carácter reservado del consumidor que, con la llegada y masificación del video, se hizo de una personalidad más coleccionista y reservada, que se convirtió el centro al que se dirigirían términos como “tímido” o “avergonzado”, con sus ramificaciones persistentes como “patético”, “pobre”, “vergonzante”, entre otros matices que empezaron a alejarse de la matriz originalmente positiva de lo que ha sido desde un principio lo kawaii como actitud en apariencia y, después, como estética (Kinsella, 1995).

El otaku, entonces, investido de todos estos adjetivos, fue construyéndose como el público natural del manga/anime en apariencia unificado como una tribu, dando lugar a su imagen contracultural que le presentaba, como hasta ahora, con empaque de marginal inadaptado e inmaduro para las relaciones sociales que, cuando tiene un empleo, trabaja tan sólo para pagarse su afición, pues además se le ha fijado el estereotipo de buen hijo de familia que tiene resueltas sus necesidades materiales básicas fuera de las cuales no representa ninguna carga extra para sus padres, al contrario, para por un individuo anodino y dócil en extremo: un niño que responde a (y que proviene de) las virtudes estéticas y conductuales consagradas por la idea de lo kawaii.

La imagen ideal del otaku que se conserva tanto por el interés de los medios masivos japoneses como por sus propias características (perpetuadas también por el visionado de su reflejo electrónico en películas y televisión) es el de un joven desaliñado con serias dificultades para comunicarse y sin ninguna suerte romántica con las mujeres , quienes le considerarán, en el óptimo de los casos, una especie de hermanito menor o confidente inofensivo, un personaje estereotípico herencia de la tipología nerd inmortalizada por Hollywood que se ve reproducida en buena medida por las reinterpretaciones occidentales de la idea de lo otaku, aunque sin considerar los condicionantes estéticos peculiares atisbados aquí y que son cercanos al consumidor que entra en contacto directo con las descripciones más completas y reiteradas de dicha figura.

Un punto de encuentro de las esferas estética y conductual consiste en el sustrato residual de la obra y los personajes de Walt Disney, pensados como protagonistas de un viaje emocional a una sociedad rural idealizada, dentro del basamento argumental del manga/anime y sus personajes (como ya se ha indicado, Kinsella, 1995) embarcados en una jornada sentimental de regreso a una infancia idealizada: una oposición a la sociedad industrial lo mismo que a la adultez por medio, como se verá a continuación, de elementos objetuales de la producción manga/anime para realizar la transformación individual de identidad y referentes tomando como base un estetismo generalizador donde los matices dulces se dulcifican, los villanos más malos por alguna razón no alcanzan a verse tan malvados y donde la infancia, eternizada, logra ser transportada a la vida real.


2.- La manipulación de colecciones

La imagen infantiloide en la apariencia del fanático abstraído del mundo real (de la normalidad) casa con la descripción estilística antes señalada: un salto de la caricatura a su soporte de carne y hueso que aún así implica la verificación de procesos de interiorización (ajuste a la personalidad) por parte del consumidor que, viviendo rodeado de su universo de referentes, de ese pastiche J-Pop que ha utilizado materias primas prefabricadas para poder ser reconfigurado a íntimo título personal, logra gozar del placer que es reflexivo sobre la emoción propia, encapsulada en los objetos que son medios como fines en sí mismos, contemplando y exaltando el sentimentalismo de la admiración de los efectos conscientes ejercidos por un producto; esta conciencia de la falsedad es la esencia de la inscripción de un interés dentro del imaginario, el cual activa la argumentación icónica que hace posible el discurso alternativo a la realidad con la que contacta para volver realidad la fantasía y desde ese punto, completando, el circuito, fortalecer la identidad (Durand, 2004:385).

En otras palabras, una puesta en escena de carácter privado ensayando el afán de estabilización de sensaciones bienestar absoluto fijadas en ambientes controlados por el usuario que debe exaltar las representaciones hiperbólicas de ideales trascendentales: nostalgia del pasado (los buenos años en que el tono dramático del capítulo de Astroboy o de Ranma ½ caldeaba la textura de toda la tarde-noche), curiosidad por lo exótico (Japón es Tokio porque esta es una capital occidental irrepetible por la coincidencia feliz de alguna clase de futuro-ahora con la pulsión sensual de una cultura hermética) o amor a la belleza (el kawaii puro como origen y destino del gusto contemplativo válido para todos los productos del manga/anime) operando bajo criterios que recaen en (la historia de) cada otaku, quien posee la potestad de imprimirle a cada objeto de su pertenencia una memoria que está diseñada para romper con la estética predominante (como la distorsión kitschificante introducida por una habitación repleta de afiches) y ejecutar la asociación emocional de contenidos que, como se dijo desde un principio, hacen la llamada a la identidad común del manga/anime.

Así pues, el sentido de las cosas es el de la apropiación de un resultado empíricamente comprobable en la observación de un “valor de uso” cualquiera para todas las temáticas pero que en el caso que nos ocupa debe conducir a la explicación de un proceso por cuyos contenidos se expresa la faceta más íntima del consumo, ahora en relación directa, por medio del objeto-signo, con su colección de imaginerías.

Baudrillard (1999:97) reconoce a las cosas cotidianas como objetos de una pasión bajo la condición de propiedad privada que se fundamenta en su papel de aparato regulador del equilibrio del sujeto trasponiendo su función práctica, en su utilización que por lo general les limita a un uso (el juego distraído, indiferente, con el Game boy color amarillo Pikachu) que nos devuelve al mundo, y no se refiere al potencial de la cosa como exposición inmediata de un valor asignado con arreglo a la relatividad del usuario, quien da una vuelta de tuerca a aquella mediación práctica (saca su cuenta de correo en http://www.doramail.com para recibir la bienvenida de Doraemon y luego, acaso, para enviar y recibir correo electrónico) para acercar al objeto a su mundo personal.

El objeto de posesión es el resultado de dicha abstracción, al ser “poseído” por una imaginería que establece las reglas de un juego constante entre los constructor de las ideas que pueden hacer que las cosas se relacionen entre sí en la medida en que ya no remiten más que al sujeto-otaku.

El lucimiento, por ejemplo, de accesorios manga/anime, muestra a estos en su dimensión utilitaria pero además de ello sirve como práctica de la expresión de un uso imaginal que necesita de estos vehículos para materializar una fantasía, una construcción que, aunque tiene una manifestación práctica, sigue existiendo solamente en el pastiche mental que el otaku porta con tanto garbo disimulado como a la mochila negra con un diseño basado en el de Intel que informa: “Hentai inside”; tratándose en resumen de una oposición complementaria de objetos-maquina/objetos puros, siendo estos últimos los receptores de un estatus estrictamente subjetivo (Baudrillard, 1999:99) para convertirse en objetos de colección, un estamento de la propiedad que se eleva sobre lo utilitario para señalar un proceso imaginal de apropiación.

Las cosas que conforman este mundo J-Pop capitaneado por el manga/anime y sus tramas, quedan consignadas a su representación en el “pastiche ideal” originario por el que se vuelven conjunto de estímulos conceptuales, cada uno de ellos un objeto distinto, que exigen una consideración familiar despojada hace mucho de su función instrumental (sin importar que aún la siga ejerciendo) que los vuelve fascinantes a la vez que decepcionantes (Baudrillard, 1999:98), pues al ser parte de una abstracción que responde a su vez a la materialización del imaginario, uno solo (un manga, un anime, una revista, un afiche, una web, una sola historia…) ya no es suficiente; para que la colección sea representativa de su dueño debe constar de una sucesión de objetos que son una sucesión-imaginerías que observan la aspiración límite de una serie total, un proyecto consumado, espejismo que torna a la apreciación en planeación y pronóstico de las posibilidades de un objeto para continuar con la cadena e inquietar (excitar) al imaginario “productor” de más y mejores objetos evocadores.

La organización de las cosas en una colección tiende a ordenar y equilibrar este caos gozoso haciendo que las historias y colores puedan remitirse mutuamente siempre bajo criterios personales y bien fundamentados, para así hacer de cada uno de ellos una abstracción sintágmica suficiente para su posterior recuperación en su vivencia individual que funge como motor de la posesión, una empresa apasionada que en este caso, y en el nombre de la matriz J-Pop, convierte a la insípida prosa cotidiana (utilitaria) en poesía triunfal dotada de una discursividad dislocada pero iluminadora (Baudrillard, 1999:99).

El objeto pasión es entonces la reminiscencia del afán infantil de posesión ante su urgencia por entender el mundo vía el control de sus fenómenos objetivados en un trozo simbólico manipulable (Rheims, 1962:28), fase que termina con la llegada de la crisis de la pubertad y que puede regresar inmediatamente después y se presenta también en los hombres de más de cuarenta años (Baudrillard, 1999:99) como una suerte de compensación de las evoluciones de la sexualidad, aunque sin apuntar a una conducta pulsional de índole fetichista, pese a que en su denominación se dirige a la satisfacción de una pasión por el objeto amado entendido como la creación más bella de la divinidad en torno a la cual se despliega una veneración que adquiere tintes de clandestinidad, de culto secreto fundamental, que tiene todas las características de una relación pecaminosa.

El goce de esta posesión implica también la comprensión de un objeto como un ser único e irrepetible por sus particularidades que aún así se constriñen a su pertenencia a la serie (que es también concepto integrador antes de pasar a denominarse “colección”) y, por consiguiente, quedando sujeto sustitución temporal o incluso permanente, dejando al descubierto el binomio quintaesencia cualitativa-manipulación cuantitativa.

La manifestación de esta dinámica aplica para la manipulación de objetos que son historias entrelazadas por una dimensión tangible, como un modelo teórico que haga por explicar al afán coleccionista como el destino final de las actividades que el otaku realiza personalmente y en relación con su grupo: asistencia a convenciones, intercambio de archivos, consumo vía web, discusiones cara a cara y por chat, performatividad, juego de rol, etc.


La batería de intereses individuales rompe con las posibilidades de hacer interactuar al grupo con los diversos estamentos de la sociedad en términos del uso de un lenguaje inteligible para ambas partes; no hay un sustrato ideológico cohesionador ni actividades encaminadas a traducir el universo del manga/anime al contexto local en conjunto con sus problemáticas, y este proceso apolítico de agrupación se hace visible sin embargo en la vida de la ciudad, aunque como una casualidad casi premeditada por la concordancia del “movimiento otaku” convocado por el pastiche ideal que pone al espacio abierto y a los recintos públicos como escenarios requeridos por la idea de la actividad del fanático destinado a identificarse con sus pares. Después de todo, la tipología otaku surgió del análisis de su conducta en las convenciones tokiotas (Schodt, 1996:14).

La posterior reproducción de este “ambiente otaku” a un nivel de control por el fanático se expresa en la colocación de los objetos en un espacio tan típico como su habitación, que queda organizada a través de un eje que es el guión que garantiza la cronología regular de las conductas (Baudrillard, 1999:13), en la perpetuación del mundo manga/anime, de sus imaginarios como vidas altrnativas y, en última instancia, de Japón, imagen proveída por el pastiche con que el otaku, que suele presumir conocer a la cultura y al individuo japoneses mucho mejor que la mayoría de los extranjeros que visitan aquel país, construye las formas de sus objetos de pasión, momento en que superan su condición de “cosas” para alimentar la gramática de sus aspiraciones y ensoñaciones cotidianas, y lo que queda del “arquetipo otaku” inmortalizado por los medios es la estabilidad psíquica que pareciera sólo poder alcanzarse creando una dimensión alternativa donde el fanático es uno solo con los objetos de su afecto.

Esto presenta un contrapunto significativo al diagnóstico crítico de la producción industrial que afirma que el sentido social de las cosas y significados se desplaza desde la historia, para despojarse de ella, a la pantalla, a un espacio en donde todas las formas tienden a resignificar a las viejas utopías en un proceso de descontextualización que las convierte en mercancías (Vásquez Rocca, 2007:5).

Los índices de moral e ideología son sustituidos por relaciones mercantiles que operan como vehículos de imágenes al servicio, como en este caso, de referentes que se ubican en función de la construcción del gusto del usuario. Tal es la clave de la composición del pastiche, que asegura a la cosa externa, mercantilizada y desligada de un modelo para transformarse en serie (Baudrillard, 1999:14), un significado basado en sus valores e imaginerías, en la abducción simbólica de una mente sobre un estímulo como es cualquier derivado del manga/anime.

Dicha apropiación se genera en contraposición a otro fenómeno externo: la obsolescencia objetual (Vásquez Rocca, 2007:5) que, afirmada como una dinámica de mercado, asegura la rotación acelerada en la producción de bienes simbólicos con motivo de la inviabilidad de la erección de cualquiera de ellos en “ídolo personalizado y canónico” para una gran masa, además de que la generación industrializada de productos vuelve imposible que una sola colección de figuras icónicas, del manga/anime por ejemplo, permanezca en la cúspide de su popularidad por una larga temporada: este es el circuito de los objetos que se vuelven obsoletos fuera del campo de acción y consumo de sus seguidores, quienes, como es natural, desechan una cantidad importante de estos productos pero realizan una gran inversión emocional en otros tantos, y mientras más profunda sea la brecha entre el pastiche y la realidad (la tangible, la del mercado social), puede encontrarse una mayor capacidad de resignificación y adaptación del objeto al mundo personal, junto con una resistencia más fuerte a los vaivenes de la novedad de la industria.

La saturación de colores y figuras de la habitación otaku, propuesta en esta ocasión como modelo reproductor del pastiche ideal integrador que resume las nociones estéticas consideradas, es la vuelta de eso que Baudrillard (1999:15) llama la “afectación” en la decoración que en este caso particular no se preocupa por un ordenamiento objetivo que responda a la línea lógica de la imaginación que dicta la presencia de objetos cuya primera función deberá ser la de personificar las relaciones del otaku, no con otros otakus, sino con su universo interior, poblando un espacio devenido santuario en nombre de cuya idea general disponen de un alma, de un poder evocativo que desplaza su función instrumental, en la dimensión de lo real (de utilización), para anteponer su valor (de posesión) en la dimensión moral construida en torno a una complicidad del usuario con sus objetos manga/anime, un denso valor afectivo que es la “presencia” (Baudrillard, 1999:14) por la que el Todo es efectivo y que, al significar al argumento central objetual del otaku, se vuelve la reproducción diferida del pastiche ideal de sensaciones e imágenes.


Adolfo Vásquez Rocca (2006:1) afirma que la pulsión coleccionista, inherente al fanático, es el comportamiento humano hacia un objeto en la medida en que este objeto se comporta humanamente hacia él, siendo significativo por ser rico en historia y asociaciones imaginarias y reales. Cabría acotar que, si se le relaciona en el caso presente con la multiplicidad de ideas argumentales y periféricas propiciadas por el consumo de manga/anime, tenemos entonces una notable colección detonadora de imaginerías y visiones que son expandidas por la fuerza de la serie como perpetuadota del a sensación primera.

Cerrando más la definición del espacio tenemos que este, con base en lo anteriormente dicho, es una comunidad de memoria e imagen integrando el ambiente (Vásquez Rocca, 2006:1) de la materia conservada de los tesoros del pasado-presente.

La denuncia anticonsumista de una nostalgia dirigida por el uso de la figura comercial del revival se apoya en la realidad hueca de la conducta nostálgica que le concede primacía al mensaje antes que a la identidad, considerando que el recuerdo de una época pasada debería resultar atractivo e inspirador para una importante mayoría, pero en lo que respecta al usuario de manga/anime puede ubicarse a la nostalgia imbuida en sus rutinas de consumo dentro de una batería de ritos laicos a nivel doméstico que son verificados en la visión de un anime o una película (japonesa, o en su defecto china o coreana, desde luego), la clasificación de revistas o afiches o la simple observación y fragmentación de los colores y técnicas que componen al estilo: en definitiva, cualquier actividad que consiga la abducción inmediata de regreso a ese Japón particular consignado en la mente alerta y estética del otaku. Sirva a esta descripción de ambiente el siguiente par de ejemplos:

a) La habitación de uno de los fanáticos entrevistados con motivo de la investigación en curso acerca de La construcción sociocultural del fanático de manga y anime en Mexicali ofrece al visitante la colección de su propietario expuesta a modo de afiches: dibujos recortados a colores y en blanco y negro de paisajes de una indeterminada campiña japonesa, páginas impresas de Internet con carteles publicitarios de las películas animadas de Hayao Miyazaki y de acción real dirigidas por Takashi Miike y Takeshi Kitano, dibujos a lápiz de la Princesa Masako y de los novelistas Haruki Murakami y Banana Yoshimoto; y de objetos de utilización: dos o tres centenares de CD’s y DVD’s que lo mismo guardan películas que manga escaneado en formato PDF y música J-Pop y J-Rock (incluyendo bandas sonoras de anime) en MP3 o DivX organizada en archivos misceláneos o con el nombre del disco que en ocasiones no se puede leer por estar convertido en signos ilegibles porque la computadora no tiene instalado soporte lingüístico para japonés, algunas revistas de la compañía traductora y editora japoamericana Shonen Jump adquiridas en las rebajas de El Centro y Tijuana, figuritas de Doraemon y Hello Kitty! y algunas hechas con plastilina y conservadas sobre un cuadro de acrílico, una mochila con un botón de Hellsing y más allá un montoncito con tres o cuatro ejemplares de diarios chinos con la etiqueta de un P.O. Box de Calexico. Y cuando se le pregunta por el significado de su cuarto, nuestro otaku contesta, después de pensarlo mucho, que sólo ahí se siente tranquilo, cuando se encierra con llave. Una declaración que merece una lectura pormenorizada, digna de otro artículo.


b) Cerca de la media noche de la Nochebuena de 2007 el sitio http://2chart.fc2web.com/2chart/tanoshikurisumsu.html empezó a cargar poco más de cien fotografías enviadas por sus abonados donde se componía un escenario común: un monitor de PC o una laptop mostrando un fotograma de anime o una imagen de formato JPG de una chica protagonista de series como Kare Kano, Fruits basket, Ranma ½, Escaflowne, Is, entre otros; frente a la imagen, un plato con pavo y puré de papa junto a una copa de cristal, todo en una charola adornada con una servilleta blanca de tela al lado de la cual, en algunos casos, aparece una botella de champaña por descorchar o también un pastelito de tamaño individual (o justo para dos) o un plato con empanadas y una taza de chocolate o café ante los que las bellas chicas siempre tienen una sonrisa radiante y satisfecha, es una buena y dichosa cena de Navidad para cada otaku en la intimidad de la Red. Si hemos de creer por lo menos a una muestra significativa de este volumen de experiencias, encontramos que el desarrollo de las rutinas simbólicas conlleva la realización, en un plano controlado y asequible para su usuario, de las necesidades y ensoñaciones que, por el momento y quizá tan sólo porque así han llegado a programarlo, se hallan fuera de la dimensión real en la que transcurren sus vidas cotidianas.


http://img528.imageshack.us/img528/6240/evangelionmisatoas9.gif


3.-Conclusión

El consumo de manga/anime se ha dirigido a la satisfacción de una necesidad de entretenimiento, y esta es una definición que no por básica carece de ramificaciones y campos profundos para el estudio de los ajustes y representaciones de sus usuarios para desempeñar su vida normal, y esta conducta orientada hacia el uso de los productos manga/anime incide en la construcción sociocultural de un seguidor de este universo estético que es también conceptual y se vuelve vital, que puede tener cualquier edad y utiliza a los argumentos y personajes dentro de las categorías y fenómenos antes estudiados para explorar su creatividad pero sobre todo para conocer más sobre su ambiente y “respirar” mejor viviendo rodeado de un entorno demandante donde la individualidad se anula y las demandas por una uniformidad que es además competitiva y represiva en tanto reproductora de un poder social superior. El surgimiento pleno del campo otaku como horizonte estudiable está por surgir como base para la comprensión de una sensibilidad que crece y muestra sus alcances sobre una parcela importante de jóvenes y adultos en el Occidente que ha venido a revalorar el concepto de otaku partiendo de sus propios códigos y peculiaridades culturales.

Bibliografía

BAUDRILLARD, Jean, Cultura y simulacro. Kairós, Barcelona, 1997.
BAUDRILLARD, Jean, El sistema de los objetos. Siglo XXI, México, 1999.
BAYER, Raymond, Historia de la estética. Fondo de Cultura Económica, México, 1986.
CASTILLO VARGAS, Francisco, “El Kitsch, estética de la superabundancia”, en Computer world, revista electrónica, en http://www.computerworld.com.mx/desarrollo/elkitsch.htm, México, 2001.
DURAND, Gilbert, Las estructuras antropológicas del imaginario. Fondo de Cultura Económica, México, 2004.
HAYASHI, Chikio y Yasumasa Kuroda, Japanese culture in comparative perspective. Praeger, Londres, 1997.
HOLTOM, Daniel Clarence, Un estudio sobre el shinto moderno. Paidós, Barcelona, 2004.
KINSELLA, Sharon, “Cuties in Japan”, en SKOV, Lise y Brian Moeran (eds.), Women media and consumption in Japan. Curzon Press, Richmond, 1995.
KRAPPE, Alexandre, La genese des mythes. Payot, París, 1952.
MITA, Munesuke, Psicología social del Japón moderno. México, 1996.
SCHODT, Frederik, Dreamland Japan : Writings on modern manga. Stone Bridge Press, Berkeley, 1996.
SCHODT, Frederik, Manga!, Manga! The world of japanese comics. Kodansha, Tokyo, 1983.
RHEIMS, Maurice, La vie etrange des objets. Le Seuil, París, 1963
VASQUEZ ROCCA, Adolfo, “Baudrillard: cultura, narcisismo y régimen de mortandad en el sistema de los objetos”, en Cuaderno de materiales, Universidad Complutense, Madrid, 2007.
VASQUEZ ROCCA, Adolfo, “Coleccionismo y genealogía de la intimidad”, en Almiar, Madrid, 2006.
WHITE, Mary, The material child: Coming of age in Japan and America. The University of California Press. Los Angeles, 1994.

Abstract:

This paper proposes a research about imaginaries as the integrated generators of collectionist behavior of the manga/anime fan related to the established aesthetics by the japanese culture industries and merchandising to the owner of all that items. The goal with researching the structure of the fandom of imaginaries is directed to their power to draw the boundaries of personal taste on the use and belonging to the consumer’s fantasy kingdom of that and other articles exposed by the mass media.

Keywords:

Identity, Otaku, Imaginaries, Manga/anime, Self, Bricolage, Japanese society.

Dr. Adolfo Vásquez Rocca

Ver:

Baudrillard; Cultura, simulacro y régimen de mortandad en el sistema de los objetos

Jean Baudrillard ©

Baudrillard

http://img517.imageshack.us/img517/9899/00visualphilosophyyh4.jpg

Adolfo Vásquez Rocca

Artículos Relacionados

Adolfo Vásquez Rocca, Artículo “Francis Bacon. El cuerpo como objeto mutilado; regresión a la animalidad“, En Cyber Humanitatis Nº 31 2004,Revista de la Facultad de Filosofía y Humanidades, UNIVERSIDAD DE CHILE ISSN 0717-2869 http://www.cyberhumanitatis.uchile.cl/CDA/texto_simple2/0,1255,SCID%253D14078%2526ISID%253D499,00.html

Artículo “Edward Hopper y el ocaso del sueño americano“, En HETEROGÉNESIS Nº 50-51 [SWEDISH-SPANISH] _ Revista de arte contemporáneo. TIDSKRIFT FÖR SAMTIDSKONST http://www.heterogenesis.se/Ensayos/Vasquez/Vasquez2.htm

Artículo “Alfred Jarry: patafísica, virtualidad y heterodoxia“, ZONA MOEBIUS, United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization, año 3 / noviembre - diciembre 2005. http://www.zonamoebius.com/02.nudos-y-senales/avr_1004_jarry.htm

Artículo “Baudrillard; cultura, narcisismo y régimen de mortandad en el sistema de los objetos”, en Almiar Margen Cero, Madrid, diciembre 2006. http://www.margencero.com/articulos/articulos3/baudrillard.htm Artículo “Francis Bacon; el desgarro de la carne y la deriva del yo“, en Psikeba - Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales, BUENOS AIRES, ISSN 1850-339X, 2006.
http://www.psikeba.com.ar/articulos/AVRbacon.htm

Artículo “Baudrillard; cultura, narcisismo y régimen de mortandad en el sistema de los objetos” , en Revista Almiar, MARGEN CERO (MADRID; ESPAÑA) / Nº 31 / diciembre 2006 - enero 2007. http://www.margencero.com/articulos/articulos3/baudrillard.htm

Artículo “El vértigo de la sobremodernidad; “no lugares”, espacios públicos y figuras del anonimato“, en DU&P REVISTA DE DISEÑO URBANO Y PAISAJE, UNIVERSIDAD CENTRAL DE CHILE, FACULTAD DE ARQUITECTURA, URBANISMO Y PAISAJE , FAUP, ISSN 0717- 9758, Volumen IV, Nº10, 2007. http://www.ucentral.cl/Sitio%20web%202003/Revista%20Farq/10_vertigo_delasobremodernidad.htm http://www.ucentral.cl/Sitio%20web%202003/Revista%20Farq/pdf/10_vertigo_delasobremodernidad.pdf

Artículo “Andy Warhol; ‘Mi Filosofía de A a la B y de B a la A.”, En Escáner Cultural, Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias , Nº 95 - Santiago, Julio 2007. http://revista.escaner.cl/node/229

Artículo “Baudrillard; de la metástasis de la imagen a la incautación de lo real“, En EIKASIA. Revista de Filosofía, OVIEDO, ESPAÑA. ISSN 1885-5679, año II, Nº 11 (julio 2007) pp. 53-59. http://www.revistadefilosofia.com/11-02.pdf

Artículo “La Escuela de Londres o ‘Pintura del desastre’; Francis Bacon, Lucien Freud y Frank Auerbach“, en Psikeba - Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales, BUENOS AIRES, 2007, ISSN 1850-339X. http://www.psikeba.com.ar/articulos/AVRescuelalondres.htm

Artículo “Rostros y lugares del anonimato en la sobremodernidad“, en Revista Almiar, MARGEN CERO, MADRID, Nº 33 abril – junio 2007 Margen Cero © , Fundadora de la ASOCIACIÓN DE REVISTAS DIGITALES DE ESPAÑA (A.R.D.E.) http://www.margencero.com/articulos/articulos_taber/anonimato.html

http://www.fionline.it/art.e/logo.jpg
Adolfo Vásquez Rocca


miércoles 23 de enero de 2008

ARTE CONCEPTUAL - ART CONCEPTUAL Por Adolfo Vásquez Rocca Arte Conceptual y Postconceptual

http://www.alvaraalto.fi/conferences/architectureart2005/img/base/logo1.gif


ARTE CONCEPTUAL - ART CONCEPTUAL

Dr. Adolfo Vásquez Rocca

No se puede mostrar la imagen “http://www.campusred.net/forouniversitario/images/logo_ucm.gif” porque contiene errores.

Pontificia Universidad Católica de Valparaíso - Universidad Complutense de Madrid

http://www.espacioluke.com/2005/Septiembre2005/imagenes/vasquez3G.jpg


En el arte conceptual la idea o concepto prima sobre la realización material de la obra y el mismo proceso - notas, bocetos, maquetas, diálogos - al tener a menudo más importancia que el objeto terminado puede ser expuesto para mostrar el origen y desarrollo de la idea inicial. Otro elemento a resaltar de esta tendencia es que requiere una mayor implicación del espectador no solo en la forma de percibirlo sino con su acción y participación. En función de la insistencia en el lenguaje, el comentario social o político, el cuerpo o la naturaleza dentro de este arte encontramos líneas de trabajo muy diferentes: body art, land art, process art, performance art, arte povera...Y entre sus más importantes representantes se encuentran artistas como: Joseph Beuys, Joseph Kosuth, Weiner, el grupo inglés Art and Language, Gilbert and George, Dennis Oppenheim, Walter de Maria, Robert Smithson, Jean Dibbets o Richard Long.


"Arte Conceptual y Postconceptual; de Duchamp a Joseph Beuys", en Psikeba - Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales, BUENOS AIRES, ISSN 1850-339X, Nº 4 - abril de 2007. http://www.psikeba.com.ar/articulos/AVR_arte_conceptual_y_postconceptual.htm

Arte Conceptual y Postconceptual / Arte XX-XXI

No se puede mostrar la imagen “http://www.artax.de/kuenstler/b-bilder/beuys/seite11/images/Joseph-Beuys-Plakat-Wuppert.jpg” porque contiene errores.


1. Arte Conceptual y Postconceptual


En este artículo intento establecer un diálogo entre teoría y praxis, entre saber y hacer en el ámbito de la actividad artística. Busco establecer y clarificar los términos para el necesario debate en torno a la cuestión del estatuto ontológico del arte, es decir, determinar si el arte consiste en un saber o más bien –de modo fundamental– en un hacer, esto es, en un oficio o una técnica productiva.


El filósofo ha sido justamente criticado al teorizar sobre arte porque ha hablado desde fuera de la práctica misma, desde una mirada externa a la actividad artística, dando lugar a una teoría del arte inasible y que se ha volatilizado fácilmente. El artista, por su parte, inmerso en su quehacer, no posee las herramientas discursivas para salir de su ámbito y dar cuenta de su práctica artística, así como del aparato conceptual que le subyace.

La vía de acceso, el nexo que puede comunicar la factura artística y la teoría del arte está en lo que se ha denominado arte conceptual. En este ámbito se da cabida para que el artista teorice y para que el filósofo ejerza el oficio del artista; constituyéndose un cruce entre texto y material o entre lectura y técnica.


2.

Como ‘Arte conceptual’ entenderé ese movimiento que aparece a finales de los años sesenta y setenta con manifestaciones muy diversas y fronteras no del todo definidas. La idea principal que subyace en todas ellas es que la "verdadera" obra de arte no es el objeto físico producido por el artista sino que consiste en "conceptos" e "ideas". Con un fuerte componente heredado de los "ready made" de Marcel Duchamp.


En el arte conceptual la idea o concepto prima sobre la realización material de la obra y el mismo proceso - notas, bocetos, maquetas, diálogos - al tener a menudo más importancia que el objeto terminado puede ser expuesto para mostrar el origen y desarrollo de la idea inicial. Otro elemento a resaltar de esta tendencia es que requiere una mayor implicación del espectador no solo en la forma de percibirlo sino con su acción y participación. En función de la insistencia en el lenguaje, el comentario social o político, el cuerpo o la naturaleza dentro de este arte encontramos líneas de trabajo muy diferentes: body art, land art, process art, performance art, arte povera...Y entre sus más importantes representantes se encuentran artistas como: Joseph Beuys, Joseph Kosuth, Weiner, el grupo inglés Art and Language, Gilbert and George, Dennis Oppenheim, Walter de Maria, Robert Smithson, Jean Dibbets o Richard Long.


3.

Los artistas conceptuales han estado especialmente interesados en explorar una nueva zona de la especulación estética que parecía representar una dramática ruptura respecto a las habituales actividades de la producción contemplación y apreciación artísticas1. Abogaban por un decidido rechazo de los aspectos mercantiles del consumo de arte2 y al mismo tiempo, muchos de ellos intentaban imbricar su actividad artística en un contexto más amplio de preocupaciones sociales, ecológicas e intelectuales, por oposición a la producción de objetos diseñados según criterios utilitaristas y funcionales al establiments cultural.


El arte conceptual es, pues, un arte crítico y corrosivo, pone énfasis en lo mental, en la ideación de las obras, relegando en importancia su realización material o sensible. Junto a este reduccionismo de lo manual, existe en las obras de arte conceptual una hipervaloración del trabajo de arte, como una actividad reflexiva,tanto mental como experiencial. Puede decirse que el arte conceptual no se ha preocupado tanto del cómo cuanto del qué del arte.


En la obra de arte hay un ‘qué’, un sentido que pude ser interrogado. La obra de arte no sólo se da a ver, sino se da ha entender, se ofrece como asunto del pensamiento y esto, en la medida, en que se sustrae al régimen de la visibilidad.



Arte y Filosofía Dr. Adolfo Vásquez Rocca Estética Contemporanéa y Arte Conceptual

De este modo las artes plásticas, mediante el arte del concepto dan un giro importante abandonando las poéticas de índole romántico-idealistas. A partir de este momento inciden sobretodo: la tendencia sintáctico-formal por una parte, la semántica-pragmática por otra, donde se presta menos atención a la sintáctica de las formas. Ambas alternativas sobrepasan las fronteras institucionalizadas de los géneros artísticos heredados de la tradición, y en una tercera tendencia se cuestiona el estatuto existencial de la obra como objeto.


Adolfo Vasquez Rocca


Es así como el arte ‘conceptual’ enfatiza la eliminación del objeto artístico en sus modalidades tradicionales. De lo que se trata, por encima de un antiobjetualismo a ultranza e indiscriminado, es, como he señalado, de desplazar el énfasis sobre el objeto a favor de la concepción y del proyecto, de la conducta perceptiva, imaginativa o creativa del receptor. Incluso en los casos más extremos no puede darse una desmaterialización completa, pues las palabras escritas o en su oralidad son también “objetos” –y no primariamente culturales– sino perceptivos a los que se les atribuye una significación. Es así como en la dimensión perceptiva de los signos podemos constatar que las relaciones, fórmulas y problemas introducidos por los matemáticos y lógicos crean también una actitud estética. Toda imagen puede ser reducida a una fórmula, signos, relaciones, vectores, etc. Existe una iconografía de la lógica y de la física, trazos matéricos, un dibujo del pensamiento, genéticamente contenido en sus signos.

El Arte conceptual también ha influido profundamente la evolución de la música contemporánea, teniendo en John Cage su principal representante. Es con John Cage que parece borrarse toda frontera entre el arte gráfico y las partituras. Cage interpreta dibujos y gráficos de manera musical y señala que ciertas partituras le permiten reconocer el decrecimiento de formas concretas y aisladas. Los escritos y partituras de John Cage han concitado el interés y generado discusiones entre los artistas conceptuales, quienes han tematizado ciertos aspectos de la creación conceptual en los terrenos del sonido, la composición y la interpretación musical.


4.

Ahora bien, si en el arte tradicional predominaba el objeto sobre la teoría, en el modelo sintáctico-semántico, desde la abstracción, se da un equilibrio hasta pasar a situaciones límite donde la teoría es más importante que el objeto (arte conceptual). Tan necesario como percibir la obra concreta es actualizar los conceptos teóricos anteriores a la misma, sus presupuestos productivos y receptivos.

Por ello no basta –desde que el arte conceptual ha hecho su irrupción y ha establecido sus demandas– con la mera intuición, con el mero oficio, hay también, o debe haber, algo programático, un imaginario, un ideario que el artista sigue y que sabe que sigue, esto es, una poética.

Este programa o imaginario siempre es previo a la concreción de la obra, sólo que no esta explicito para el propio autor. Sólo cuando su obra se ofrece –como texto- a la lectura de las miradas que intentan desentrañar su sentido, posiblemente se sentirá interpelado a poner de manifiesto su imaginario, las preocupaciones y temáticas que informan su obra y le dan un sentido unitario. Sólo cuando existe esto podemos hablar de un autor, esto es, de alguien que tiene una obra, que tiene algo que decir y ha encontrado los medios expresivos para ello.

Es así como, por ejemplo, la obra y el programa de Duchamp nos muestra, tanto en una vertiente plástica como conceptual, las infinitas posibilidades de “lectura de lo real”. En Duchamp encontramos el centro de gravedad de una concepción de las operaciones mentales y artísticas abierta a una lectura de lo real como diverso y plural, a una consideración flexible y distendida de la normatividad del mundo.

Nos encontramos así ante una operación de desmantelamiento epistemológico. El dispositivo opera sobre el pretendido rigor y objetividad de las ciencias duras. Sin duda una audaz maniobra subversiva, tan propia de las vanguardias de los años ’20, las que superan con mucho – en su carácter corrosivo – a sus pálidos remedos postmodernos.

La trans-vanguardia ya no es básicamente ruptura. Es academia y museo, se ha convertido en nuestra “tradición”: en la tradición artística de la contemporaneidad. Desde los medios de comunicación de masas y las instituciones de la cultura, públicas o privadas, el horizonte estético de la vanguardia se transmite ya como clasicismo de la contemporaneidad3.


[027_vladimir_02.jpg]

Arte Aeropostal por Adolfo Vásquez Rocca

5.

El arte conceptual va a suponer también la introducción de nuevos enfoques y temas que harán de la narración, la apariencia, el texto, la autobiografía, la política feminista, la fragmentación y las ideas los principales actores de sus obras.

En los últimos años el arte contemporáneo ha sufrido cambios espectaculares que afectan decisivamente al propio concepto de arte, hasta el punto de que han aparecido prácticas artísticas (como el performance o la instalación) completamente nuevas y otras (como la música, la danza o la escultura) que han modificado decisivamente su concepto. La influencia de los nuevos medios, el vídeo, la fotografía y la informática, la aparición de nuevas técnicas expositivas y museísticas, junto con la creciente interferencia de unas prácticas artísticas con otras han producido fenómenos de hibridación de géneros o de contaminación e interferencia de procedimientos y de lenguajes, que nos obligan en cierto modo a intentar clarificar los nuevos conceptos, con los que podemos pensar el arte contemporáneo y sus problemas. Estos nuevos conceptos del arte contemporáneo no sólo son pertinentes para pensar en aquello en lo que el arte contemporáneo nos quiere hacer pensar: las nuevas identidades sexuales, la espectacularización de lo social o nuestra relación con la violencia y con la muerte. Por eso he querido centrar este escrito introductorio específicamente en una discusión de los conceptos fundamentales que parecen regir el nuevo sistema de las artes.

6.

La operación del arte objetual no consiste en una simple inserción de fragmentos u objetos de la realidad en la artificialidad del cuadro, de la escultura o del relieve sino en la instauración de un género nuevo. La reflexión entre los dos niveles icónicos habituales se desplaza hacia las propias relaciones asociativas de los objetos entre sí y respecto a su contexto interno y externo. No interesa para nada el objeto elegido aislado, encerrado en sí mismo, a no ser en sus transformaciones irónicas, satíricas, críticas o puramente estéticas, en una operación bastante alejada de las normas del arte establecido.


Por supuesto no se trata de un arte confortable, tibio y fácil de digerir, y no podía serlo porque con él tiene lugar una transformación donde los mismos escombros se convierten en testimonio de un nuevo arte. Por eso la ironía, por eso el urinario de Duchamp4, como escombro cultural de objeto rechazado, tan indesmentible como cotidiano.


A pesar de su extremada diversidad –body art, performance art, narrative art– lo que une a estas diversas manifestaciones que he venido anunciando, y que se han dado en denominar “arte conceptual”5, es su énfasis casi unánime sobre el lenguaje o sobre sistemas lingüísticamente análogos y la convicción de que “el lenguaje y las ideas son la verdadera esencia del arte.”6 Ideas dentro, en torno y acerca del arte, transmitidas a través de medios escritos, registros fotográficos, formatos audiovisuales y documentos en general, es lo que constituye al arte del concepto. Este es un arte que existe, sin importar la forma que adopte (o no adopte); su existencia más plena y más compleja tiene lugar en las mentes de los artistas y de su audiencia. Es un arte que exige del espectador un nuevo tipo de atención y de participación, otorgándole a la experiencia estética un rol constructivo y crítico.


[016_gastão_03.jpg]

Arte Conceptual por Adolfo Vásquez Rocca Filosofía del Arte


La hostilidad al objeto artístico tradicional, la extensión del campo del arte, la des-estetización de lo estético, la nueva sensibilidad en sus diferentes modalidades, se insertan en la dialéctica entre los objetos y los sentidos subjetivos, en la producción no sólo de un objeto para el sujeto sino también de un sujeto para el objeto.


7. La función irónica del objeto

A partir del momento en que son productos fabricados, artefactos, signos, mercancías, las cosas ejercen una función artificial e irónica por su propia existencia. Ya no es el deseo, como hicieran los surrealistas, de exagerar la funcionalidad, de enfrentar a los objetos al absurdo de su función en una irrealidad poética: las cosas se encargan de iluminarse irónicamente a sí mismas, se despojan de su sentido sin esfuerzo, sin necesidad de subrayar el artificio o el sin sentido a partir de la propia necesidad de su propia representación, del encadenamiento visible, demasiado visible, de su superficialidad, que crea en sí misma un efecto de parodia. Después de la física y de la metafísica, nos encontramos en la patafísica7 de los objetos y de la mercancía, en una patafísica de los signos y de lo operacional. Todas las cosas, privadas de su secreto y de su ilusión, están condenadas a la existencia, a la apariencia visible, a la publicidad, a hacer-creer, a hacer-ver, a hacer-valer. Nuestro mundo moderno es publicitario en esencia. Tanto así que se podría decir que ha sido inventado nada más que para hacer publicidad en otro mundo. No hace falta creer que la publicidad haya venido después de la mercancía: hay, en el corazón de la mercancía (y por extensión en el corazón de todo nuestro universo de signos) un genio maligno publicitario, un embustero que ha integrado la bufonería de la mercancía y su puesta en escena. Un escenógrafo genial ha dirigido al mundo hacia una fantasmagoría de la que todos somos por fin víctimas fascinadas.

Todas las cosas quieren hoy manifestarse. Los objetos técnicos, industriales, mediáticos, todos los artefactos quieren significar, ser vistos, ser leídos, ser registrados, ser fotografiados.

El sujeto ya no es más el operador de la ironía del mundo. Ya no es el sujeto quien se representa al mundo, es el objeto el que refracta al sujeto y que sutilmente, a través de nuestras tecnologías, le impone su presencia y su forma aleatoria.

8.

Finalmente cabe una mención del incipiente fenómeno denominado por un sector de la crítica como arte posconceptual. Frente al arte conceptual donde la obra tiene un discurso que la constituye semánticamente, esto es, una descripción lingüística correlativa que la informa, existe el arte posconceptual, donde la obra tiende a la interacción directa, a una comunicación no verbal. Aquí la experiencia visual es presentada como una clase de conocimiento irreductible. Un arte que ofrece una particular resistencia a la domesticación. En un universo dominado por las metáforas, los mensajes y demás constructos discursivos puerilmente pretenciosos, vuelve a cautivar la intencionalidad estética contraria, la de bloquear el puente entre universos simbólicos diferentes.


http://revista.escaner.cl/files/u1/hc_004_0.jpg


En relación con esto, hoy reaparecen algunas cuestiones que se iniciaron con el Action Painting y que siempre han desafiado las convenciones del sistema de las Bellas Artes. La inmediatez del trazo y del gesto, de la mano y el cuerpo, de los medios así como del propio rito de pintar, incluida cierta violencia y primitivismo. Consideraciones elementalísimas, como que la pintura es un líquido, y debe ofrecerse en su apariencia líquida, como en los goteados de Pollock. Hay, pues, un sentido de respecto a la naturaleza de las cosas que tiene un contenido ecológico de gran alcance. Frente a ello el arte conceptual –de tinte discursivo–, así como el pop, resultan altamente intencionados y manipulativos, desnaturalizando tanto la naturaleza polisémica de todo arte, como el rol constructivo del observador en la experiencia estética.


http://www.patrickjohnmills.com/aaf.jpg


Es así como el arte ‘conceptual’ enfatiza la eliminación del objeto artístico en sus modalidades tradicionales. Pero salvo en casos extremos de la vertiente lingüística, existe menos una eliminación que un replanteamiento y crisis del objeto tradicional8.


Adolfo Vásquez Rocca

1 BATTCOCK, Gregory, La idea como arte; documentos sobre el arte conceptual, Editorial Gustavo Gili, S.A., Barcelona, 1987, p. 9.

2 VASQUEZ ROCCA, Adolfo, "Baudrillard; cultura, narcisismo y régimen de mortandad en el sistema de los objetos" , en Revista Almiar, Margen Cero (Madrid; España) / Nº 31 / diciembre 2006 - enero 2007, http://www.margencero.com/articulos/articulos3/baudrillard.htm

3 JIMENEZ, José, La vida como azar; complejidad de lo moderno, Ed. Mondadori, Madrid, 1989, p.139.

4 VASQUEZ ROCCA, Adolfo, “La ficción como conocimiento, subjetividad y texto; de Duchamp a Feyerabend” - en Psikeba - Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales – Buenos Aires, Nº 1 - Abril de 2006 http://www.psikeba.com.ar/articulos/AVRduchamp.htm

5 Desde 1960, el arte “objetual”, paralelamente a las diversas recuperaciones y a la vigencia de diferentes neodadaísmos, desbordará los límites del objeto para extenderse a los acontecimientos (happenings) y ambientes hasta llegar a los bordes mismos del arte conceptual.

6 STANGOS, Nikos (Compilador), Conceptos de Arte Moderno, Alianza Editorial, Madrid, 1997, p. 211.

7 VASQUEZ ROCCA, Adolfo, “Alfred Jarry: patafísica, virtualidad y heterodoxia”, Zona Moebius, United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization, año 3 / noviembre - diciembre 2005.

http://www.zonamoebius.com/02.nudos-y-senales/avr_1004_jarry.htm

8 MARCHÁN FIZ, Simón, Del Arte Objetual al Arte del Concepto; Epilogo sobre la sensibilidad ‘postmoderna’ “, Ediciones Akal, Madrid, 1997, p. 251.

Dr. Adolfo Vásquez Rocca

Adolfo Vasquez Rocca

Dr. Adolfo Vásquez Rocca

Adolfo Vasquez Rocca Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Postgrado Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Filosofía IV, Teoría del Conocimiento y Pensamiento Contemporáneo. Áreas de Especialización: Antropología y Estética. Profesor de Postgrado del Instituto de Filosofía de la PUCV, del Magíster en Etnopsicología, Escuela de Psicología PUCV, Profesor de Antropología y de Estética en el Departamento de Artes y Humanidades de la UNAB. Profesor asociado al Grupo Theoria, Proyecto europeo de Investigaciones de Postgrado. Director de la Revista Observaciones Filosóficas http://www.observacionesfilosoficas.net/. Secretario de Ejecutivo de PHILOSOPHICA, Revista del Instituto de Filosofía de la PUCV http://www.philosophica.ucv.cl/editorial.htm, Editor Asociado de Psikeba —Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales, Buenos Aires— http://www.psikeba.com.ar/, miembro del Consejo Editorial de Escaner Cultural —Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias— http://www.escaner.cl/ y Director del Consejo Consultivo Internacional de Konvergencias, Revista de Filosofía y Culturas, Argentina. ISSN 1669-9092 http://www.konvergencias.net/;

Miembro del Consejo Editorial Internacional de la Fundación Ética Mundial de México,

Miembro del Consejo Editorial Internacional de 'Cuadernos del Seminario' - Revista del Seminario del Espacio ISSN 0718-4247 Vicerrectoría de Investigación y Estudios Avanzados Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

"Arte Conceptual y Postconceptual; de Duchamp a Joseph Beuys", en Psikeba - Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales, BUENOS AIRES, ISSN 1850-339X, Nº 4 - abril de 2007. http://www.psikeba.com.ar/articulos/AVR_arte_conceptual_y_postconceptual.htm



Artículo "¡ El Arte abandona la galería ! ¿A dónde va? ", En ESCANER CULTURAL, Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias, Nº 100 – diciembre 2007, Santiago.
http://revista.escaner.cl/node/544



Artículo "Joseph Beuys 'Cada hombre, un artista'; Los Documenta de Kassel o el Arte abandona la galería" (Reedición) En Revista Almiar, MARGEN CERO, MADRID, Nº 37 - diciembre de 2007 - Margen Cero © , Fundadora de la Asociación de Revistas Culturales de España, ISSN 1695-4807 http://www.margencero.com/articulos/new/joseph_beuys.html




Artículo "La crisis de las vanguardias artísticas y el debate Modernidad-Postmodernidad" En Ábaco, Nº 44 – 45,2005, pp. 141 a 152. Número Doble, Revista de Cultura y Ciencias Sociales, editada por CICEES, GIJÓN (ASTURIAS), Asociada a ARCE y referenciada en ISOC -Biblioteca Española de Ciencias Sociales y Humanidades.


Adolfo Vásquez Rocca, "La crisis de las vanguardias y el debate Modernidad – Posmodernidad" [Segunda Edición], en Escáner Cultural, Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias, 2007, SANTIAGO. http://revista.escaner.cl/node/134



"Jean Baudrillard, simulacros, signos y sacrificialidad: in memoriam", en LUKE Revista de literatura y creación contemporánea -ISSN 1578-8644- (MADRID; ESPAÑA), N º 84, Abril de 2007. http://www.espacioluke.com/2007/Abril2007/vasquez.html



Artículo "
La política como arte; 'belleza' convulsiva y proyecto nacionalsocialista", en Escáner Cultural – Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias, Santiago, Nº 93 - mayo 2007. http://revista.escaner.cl/node/149


Arte Conceptual y Postconceptual / Arte XX-XXI

No se puede mostrar la imagen “http://img207.imageshack.us/img207/7520/00o0avisualphilosophyck2.jpg” porque contiene errores.

adolfovrocca@gmail.com


jueves 17 de enero de 2008

ARQUITECTURA Y DISEÑO Por Adolfo Vásquez Rocca

http://www.californiafitness.com/hk/en/image/specialoffers/partners/philosophy_logo.jpg
No se puede mostrar la imagen “http://www.campusred.net/forouniversitario/images/logo_ucm.gif” porque contiene errores.
http://revista.escaner.cl/files/1%20Adolfo%20Vasquez%20Rocca%20y%20Franc%20Petra%20Arte%20_0.JPG


PUBLICACIONES indexadas en Revistas Especializadas con consejo Editorial - Impresas y digitales 2005 - 2007

http://www.alvaraalto.fi/conferences/architectureart2005/img/base/logo1.gif

Adolfo Vasquez Rocca Diseño


























Artículo "
La arquitectura de la memoria: Espacio e identidad" pp.163 – 176 Revista Cuadernos de Filosofía - Nº 22 - 2004 [Publicación anual]. Universidad de Concepción – Chile. ISSN 0716-9884 y En A Parte Rei Revista de la Sociedad de Estudios Filosóficos de Madrid Nº 37 - 2005 http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/page47.html



Adolfo Vásquez Rocca, Artículo "Francis Bacon. El cuerpo como objeto mutilado; regresión a la animalidad", En Cyber Humanitatis Nº 31 2004,Revista de la Facultad de Filosofía y Humanidades, UNIVERSIDAD DE CHILE ISSN 0717-2869 http://www.cyberhumanitatis.uchile.cl/CDA/texto_simple2/0,1255,SCID%253D14078%2526ISID%253D499,00.html



Artículo "
Nicanor Parra: antipoesía, parodias y lenguajes híbridos". (Homenaje con motivo de los 90 años del Anti-Poeta). Biblioteca Virtual de Literatura / Satírica / Crítica. SEVILLA, ESPAÑA, Diciembre 2004. http://www.trazegnies.arrakis.es/parra.html



Artículo "Edward Hopper y el ocaso del sueño americano", En HETEROGÉNESIS Nº 50-51 [SWEDISH-SPANISH] _ Revista de arte contemporáneo. TIDSKRIFT FÖR SAMTIDSKONST http://www.heterogenesis.se/Ensayos/Vasquez/Vasquez2.htm



http://img395.imageshack.us/img395/1536/adolfovasquezroccaexpopvt4.jpg



-Adolfo Vásquez Rocca, Artículo La moda en la postmodernidad. Deconstrucción del fenómeno "fashion"; En NÓMADAS. 11 | Enero-Junio.2005. Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas. UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID. http://www.ucm.es/info/nomadas/11/avrocca2.htm En NÓMADAS. 11 | Enero-Junio.2005. Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas. UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID. http://www.ucm.es/info/nomadas/11/ Reproducido por IADE Revista Realidad Económica Buenos Aires (Argentina)



Artículo “Raúl Ruiz; L'enfant terrible de la Vanguardia parisina”, En MARGEN CERO ©, MADRID, 2005, Fundadora de la Asociación de Revistas Culturales de España, ISSN 1695-4807 http://www.margencero.com/articulos/articulos2/raul_ruiz.htm



Artículo "La reconfiguración del concepto de autor. Alteridad e Identidad en la poesía de Juan Luis Martínez", En Cyber Humanitatis Nº 33 (Verano 2005), Revista de la FACULTAD DE FILOSOFÍA Y HUMANIDADES, UNIVERSIDAD DE CHILE, ISSN 0717-2869. http://www.cyberhumanitatis.uchile.cl/CDA/texto_simple2/0,1255,SCID%253D14316%2526ISID%253D512,00.html



Artículo,
Georges Perèc o La literatura como arte combinatoria: Instrucciones de uso. En Margen Cero, Madrid. http://www.margencero.com/articulos/articulos2/georgesperec.htm Reseñado en Atlas de LITTÉRATURE POTENTIELLE, FRANCE http://perso.orange.fr/jb.guinot/pages/GPoulipo.html



Ensayo "La crisis de las Vanguardias artísticas y el debate Modernidad-Postmodernidad" En Revista Arte, Individuo y Sociedad. Revista Científica de la Facultad de Bellas Artes, UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID – Año 2005 – vol. 17.ISSN 1131-5598 pp.133 - 154 http://www.ucm.es/BUCM/revistas/bba/11315598/articulos/ARIS0505110135A.PDF
-Edición ampliada y prologada, reproducida en Suma Nº 2, de 2005. Revista Científica de Estudios Histórico-artísticos, http://www.sumagestion.com/revista/2/vanguardias_artisticas/index.htm y En Revista Ábaco, Revista de Cultura y Ciencias Sociales, 2005, Número doble 44-45, Editada por CICEES, GIJÓN (ASTURIAS), Asociada a ARCE y FIRC (Federación Internacional de Revistas Culturales) pp.141-153.



Ensayo "Edward Hopper y el ocaso del sueño americano", en Revista Homines, Málaga / y / Escáner Cultural, Año 7. Número 78. Noviembre de 2005 http://www.homines.com/arte_xx/hopper_ocaso_americano/index.htm



Artículo "Alfred Jarry: patafísica, virtualidad y heterodoxia", ZONA MOEBIUS, United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization, año 3 / noviembre - diciembre 2005. http://www.zonamoebius.com/02.nudos-y-senales/avr_1004_jarry.htm



Ensayos en REVISTA HETEROGÉNESIS Nº 50-51 [SWEDISH-SPANISH] _ Revista de arte contemporáneo. TIDSKRIFT FÖR SAMTIDSKONST: http://heterogenesis.com/Nuevo.htm


- Edward Hopper y el ocaso del sueño americano
http://www.heterogenesis.se/Ensayos/Vasquez/Vasquez2.htm

- Pina Bausch; Danza Abstracta y Psicodrama Analítico
http://www.heterogenesis.se/Ensayos/Vasquez/Vasquez3.htm



Artículo "La crisis de las vanguardias artísticas y el debate Modernidad-Postmodernidad" En Ábaco, Nº 44 – 45,2005, pp. 141 a 152. Número Doble, Revista de Cultura y Ciencias Sociales, editada por CICEES, GIJÓN (ASTURIAS), Asociada a ARCE y referenciada en ISOC -Biblioteca Española de Ciencias Sociales y Humanidades.



Artículo “Música y Filosofía: registros polifónicos de John Cage a Peter Sloterdijk”, Revista ENCUENTROS MULTIDISCIPLINARES, Vol. 8, Nº 24, 2006, Fundación General de la UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID, pp. 61-69. www.cuentayrazon.org/revista/pdf/144/Num144_006.pdf Artículo "Francis Bacon; la deriva del yo y el desgarro de la carne".



Francis Bacon; The Drift of I and the tear apart of the flesh (VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo) - Vol. 18 , 2006, en Arte, Individuo y Sociedad, Facultad de Bellas Artes, UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID. En versión impresa pp. 151-164; Versión electrónica:
http://www.ucm.es/BUCM/revistas/bba/11315598/articulos/ARIS0606110151A.PDF



Artículo “Baudrillard; cultura, narcisismo y régimen de mortandad en el sistema de los objetos”, en Almiar Margen Cero, Madrid, diciembre 2006. http://www.margencero.com/articulos/articulos3/baudrillard.htm Artículo "Francis Bacon; el desgarro de la carne y la deriva del yo", en Psikeba - Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales, BUENOS AIRES, ISSN 1850-339X, 2006.
http://www.psikeba.com.ar/articulos/AVRbacon.htm



Artículo "Baudrillard; cultura, narcisismo y régimen de mortandad en el sistema de los objetos" , en Revista Almiar, MARGEN CERO (MADRID; ESPAÑA) / Nº 31 / diciembre 2006 - enero 2007. http://www.margencero.com/articulos/articulos3/baudrillard.htm



Artículo "
Para hablar con los muertos. Poética de la memoria: Tralk, Heidegger, Teillier ", En Revista de Diseño Urbano y Paisaje, UNIVERSIDAD CENTRAL DE CHILE, FACULTAD DE ARQUITECTURA, URBANISMO Y PAISAJE, FAUP, ISSN 0717- 9758, Volumen III, Nº 9, 2006. http://www.ucentral.cl/Sitio%20web%202003/Revista%20Farq/pdf/9_para_%20hablar%20_con_los_muertos.pdf



Artículo "
Raul Ruiz y la deconstrucción de la teoría del confilcto central", En Revista Observaciones Filosóficas 2006 - ISSN 0718-3712, Bibliografía oficial del Curso de Actuación III "Estructura Dramática", Departamento de Teatro - Facultad de Artes de la Universidad de Antioquia, Colombia.



Artículo "
Sloterdijk y Canetti; El detonante iconográfico y operístico de la política de masas", en NÓMADAS Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas. UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID, | Nº 15 | Enero-Junio 2007, pp. 201-214 http://www.ucm.es/info/nomadas/15/avrocca_detonanteiconografico.pdf



Artículo "
Música y filosofía contemporánea. Registros polifónicos de John Cage a Peter Sloterdijk" Reedición ampliada. En 'CUENTA Y RAZÓN DEL PENSAMIENTO ACTUAL', REVISTA DE LA FUNDACIÓN DE ESTUDIOS SOCIOLÓGICOS (FUNDES) MADRID. Fundada por Julián Marías y de periodicidad trimestral. http://www.cuentayrazon.org/modules.php?op=modload&name=Publications&file=index&p_op=showcontent&pnid=1168605462



"
Baudrillard; Cultura, simulacro y régimen de mortandad en el Sistema de los objetos" En EIKASIA. Revista de Filosofía, OVIEDO, ESPAÑA. ISSN 1885-5679, año II - número 9 - marzo 2007 http://www.revistadefilosofia.com/94.pdf



Artículo "
Rostros y lugares del anonimato; De la pintura metafísica a la sobremodernidad", en ZONA MOEBIUS, Revista de literatura, arte y cultura, año 5 – marzo / abril 2007 UNITED NATIONS EDUCATIONAL, SCIENTIFIC AND CULTURAL ORGANIZATION, UNESCO. http://www.zonamoebius.com/00002007/marzo07/nudos/avr_0307_anonimato.htm



"
Arte Conceptual y Postconceptual; de Duchamp a Joseph Beuys", en Psikeba - Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales, BUENOS AIRES, ISSN 1850-339X, Nº 4 - abril de 2007. http://www.psikeba.com.ar/articulos/AVR_arte_conceptual_y_postconceptual.htm



Adolfo Vásquez Rocca, "
La crisis de las vanguardias y el debate Modernidad – Posmodernidad" [Segunda Edición], en Escáner Cultural, Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias, 2007, SANTIAGO. http://revista.escaner.cl/node/134



"Jean Baudrillard, simulacros, signos y sacrificialidad: in memoriam", en LUKE Revista de literatura y creación contemporánea -ISSN 1578-8644- (MADRID; ESPAÑA), N º 84, Abril de 2007. http://www.espacioluke.com/2007/Abril2007/vasquez.html



Artículo "
La política como arte; 'belleza' convulsiva y proyecto nacionalsocialista", en Escáner Cultural – Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias, Santiago, Nº 93 - mayo 2007. http://revista.escaner.cl/node/149



Artículo "
El vértigo de la sobremodernidad; "no lugares", espacios públicos y figuras del anonimato", en DU&P REVISTA DE DISEÑO URBANO Y PAISAJE, UNIVERSIDAD CENTRAL DE CHILE, FACULTAD DE ARQUITECTURA, URBANISMO Y PAISAJE , FAUP, ISSN 0717- 9758, Volumen IV, Nº10, 2007. http://www.ucentral.cl/Sitio%20web%202003/Revista%20Farq/10_vertigo_delasobremodernidad.htm http://www.ucentral.cl/Sitio%20web%202003/Revista%20Farq/pdf/10_vertigo_delasobremodernidad.pdf



Artículo "
La Fotografía y las formas del olvido; Estética contemporánea", en Escáner Cultural, Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias Nº 94 - Junio 2007. http://revista.escaner.cl/node/183



Artículo "Georges Perèc; pensar y clasificar.", En KONVERGENGIAS LITERATURA, ISSN 1669-9092, Año II Nº 4 Primer Cuatrimestre 2007, CÓRDOBA, ARGENTINA. http://www.konvergencias.net/avasquezrocca75.pdf



Artículo "Baudrillard; Cultura, simulacro y régimen de mortandad en el Sistema de los objetos.", En Cuaderno de Materiales, Revista de Filosofía, UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID, Nº 22, 2007. http://www.filosofia.net/materiales/articulos/a_baudrillard_vasquez.html




Artículo "Andy Warhol; 'Mi Filosofía de A a la B y de B a la A'.", En Escáner Cultural, Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias , Nº 95 - Santiago, Julio 2007. http://revista.escaner.cl/node/229



Artículo "Baudrillard; de la metástasis de la imagen a la incautación de lo real", En EIKASIA. Revista de Filosofía, OVIEDO, ESPAÑA. ISSN 1885-5679, año II, Nº 11 (julio 2007) pp. 53-59. http://www.revistadefilosofia.com/11-02.pdf



Artículo "La Escuela de Londres o 'Pintura del desastre'; Francis Bacon, Lucien Freud y Frank Auerbach", en Psikeba - Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales, BUENOS AIRES, 2007, ISSN 1850-339X. http://www.psikeba.com.ar/articulos/AVRescuelalondres.htm





Artículo "Rostros y lugares del anonimato en la sobremodernidad", en Revista Almiar, MARGEN CERO, MADRID, Nº 33 abril – junio 2007 Margen Cero © , Fundadora de la ASOCIACIÓN DE REVISTAS DIGITALES DE ESPAÑA (A.R.D.E.) http://www.margencero.com/articulos/articulos_taber/anonimato.html



"La Fotografía y las formas del olvido; Del furor de la imagen al frenesí de lo real". Re-Editado en Revista Poesía + Letras, España. "La Fotografía y las formas del olvido; Del furor de la imagen al frenesí de lo real" http://sapiens.ya.com/poesiaya/articulos/articulovasquezrocca08.htm



Artículo "Raúl Ruiz y la Poética del Cine; sobre las permutaciones antropológicas en 'La recta provincia'" - Adolfo Vásquez Rocca, En PSIKEBA –Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales–, Sección Arte, 2007, ISSN 1850-339X, BUENOS AIRES. http://www.psikeba.com.ar/articulos/AVR_Raul_Ruiz_La_recta_provincia.htm



Artículo "Antonioni; el cine de la incomunicación; Réquiem por la modernidad", En Revista Almiar, MARGEN CERO, MADRID, Nº 35 - 2007 Margen Cero © , Fundadora de la Asociación de Revistas Culturales de España, ISSN 1695-4807 http://www.margencero.com/articulos/articulos_taber/michelangelo_antonioni.html



Artículo “
La moda en la posmodernidad. Deconstrucción del fenómeno 'Fashion'”, Reedición ampliada En REVISTA DE DISEÑO URBANO Y PAISAJE, Universidad Central de Chile, Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Paisaje, FAUP, ISSN 0717- 9758, Volumen IV, Nº 11, 2007

Adolfo Vasquez Rocca


Vásquez Rocca, Adolfo, "El vértigo de la Sobremodernidad; Turismo Etnográfico y Ciudades del Anonimato" Revista de Humanidades: TECNOLÓGICO DE MONTERREY Nº 22 (2007, primavera): Revista de Humanidades: Tecnológico de Monterrey, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, pp. 211-223
http://oai.redalyc.uaemex.mx/redalyc/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=38402208&iCveNum=7148 http://hispanismo.cervantes.es/revista.asp?DOCN=2401



Artículo "
Georges Perec; Pensar y clasificar", en Revista ADAMAR, Nº 26, 2007, Sitio incluido en el Directorio mundial de literatura de la UNESCO. http://adamar.org/ivepoca/node/232



Adolfo Vásquez Rocca, “
Raúl Ruiz; La recta provincia y la invención de Chile”, En ESCANER CULTURAL, Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias, Nº 98 – octubre 2007, Santiago. http://revista.escaner.cl/node/377



Artículo “Alteridad e identidad en la nueva novela de Juan Luis Martínez; la deconstrucción de la noción de autor”, KONVERGENCIAS Literatura, Nº 4 – 2007, Capital Federal, Argentina, pp. 130-145 http://www.konvergencias.net/vasquezrocca83.pdf



Adolfo Vásquez Rocca, "
El vértigo de la sobremodernidad. Ciudades del anonimato; diáspora, cronotopías y cartografía de las emociones escindidas”, En Revista HETEROGÉNESIS [SWEDISH-SPANISH] _ Revista de arte contemporáneo. TIDSKRIFT FÖR SAMTIDSKONST, http://www.heterogenesis.se/Ensayos/Vasquez/Vasquez4.htm



Adolfo Vásquez Rocca, “Raúl Ruiz y Peter Greenaway; Poética del Cine, Deconstrucción y Arte Combinatorio”, En ESCANER CULTURAL, Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias, Nº 99 – noviembre 2007, Santiago. http://revista.escaner.cl/node/479



Artículo “
Joseph Beuys 'Cada hombre, un artista'; Los Documenta de Kassel o el Arte abandona la Galería”, En ESCANER CULTURAL, Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias, Nº 99 – noviembre 2007, Santiago. http://revista.escaner.cl/node/473



Adolfo Vásquez Rocca, "Andy Warhol; 'Mi Filosofía de A a la B y de B a la A'", (Reedición) En Revista Almiar, MARGEN CERO, MADRID, Nº 36 - noviembre de 2007 - Margen Cero © , Fundadora de la Asociación de Revistas Culturales de España, ISSN 1695-4807 http://www.margencero.com/articulos/articulos_taber/andy_warhol.html



Adolfo Vásquez Rocca, “Joseph Beuys 'Cada hombre, un artista'; Los Documenta de Kassel o el Arte abandona la Galería”, Reedición en PSIKEBA –Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales–, Sección Arte, 2007, ISSN 1850-339X, BUENOS AIRES. http://www.psikeba.com.ar/articulos/AVR_Beuys_Kassel.htm



Artículo "Ciudades del anonimato. Diáspora, cronotopías y cartografía de las emociones escindidas", En DEBATS Revista de Filosofía y crítica cultural, ISSN 0212-0585, Institució Alfons el Magnànim, Valencia, Nº 97 - 98, Invierno / Primavera 2007, pp. 50 - 58 http://www.revistasculturales.com/revistas/87/debats/num/97-98/



Artículo “Música concreta; John Cage “4 minutos y 33 segundos”, oír a través del silencio”, En ESCANER CULTURAL, Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias, Nº 100 – diciembre 2007, Santiago. http://revista.escaner.cl/node/529



Artículo "
¡ El Arte abandona la galería ! ¿A dónde va? ", En ESCANER CULTURAL, Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias, Nº 100 – diciembre 2007, Santiago.
http://revista.escaner.cl/node/544



Artículo "Joseph Beuys 'Cada hombre, un artista'; Los Documenta de Kassel o el Arte abandona la galería" (Reedición) En Revista Almiar, MARGEN CERO, MADRID, Nº 37 - diciembre de 2007 - Margen Cero © , Fundadora de la Asociación de Revistas Culturales de España, ISSN 1695-4807 http://www.margencero.com/articulos/new/joseph_beuys.html



Artículo "
Música y Filosofía; Registros Polifónicos de John Cage a Peter Sloterdijk", En ENCUENTROS MULTIDISCIPLINARES,Vol. 8, Nº 24, 2006, Fundación General de la UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID, pp. 61-69.



Artículo "Peter Sloterdijk: la música de las Esferas y el olvido del ser desde todos los altavoces" En Revista CuadrantePhi, Publicación de la Facultad de Filosofía de la Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá - Colombia, Nº15 junio a diciembre de 2007.



Artículo “La Deconstrucción de la noción de Autor; Alteridad e identidad en la poesía de Juan Luis Martínez” En Revista ADAMAR, Nº 28, diciembre de 2007, España. Revista de Poesía incluida en el Directorio mundial de Literatura de la UNESCO: http://www.adamar.org/ivepoca/node/373



Vásquez Rocca, Adolfo. Artículo “El vértigo de la sobremodernidad: turismo etnográfico y ciudades del anonimato”, En REVISTA DE HUMANIDADES, Nº 22, 2007, pp. 211-223 – Tecnológico de Monterrey– ISSN 1405-4167, México. Disponible en: <http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=38402208>



Artículo, "Ilya Kabakov; Arte de la instalación, conceptualismo ruso y el Palacio de los proyectos", En Escáner Cultural, Revista de Arte contemporáneo y nuevas tendencias, Nº 101 - enero - febrero 2008, http://revista.escaner.cl/node/598



Artículo, "Música y Filosofía contemporánea; Registros polifónicos de John Cage a Peter Sloterdijk", En SINFONÍA VIRTUAL, Nº 6, 2008, Revista Trimestral de Revista de Música Clásica y reflexión musical, España, ISSN 1886-9505. http://www.sinfoniavirtual.com/revista/006/musica_filosofia_contemporanea_john_cage_peter_sloterdijk.php




http://img472.imageshack.us/img472/683/adolfovasquezroccazh8.jpg


http://www.alvaraalto.fi/conferences/architectureart2005/img/base/logo1.gif

adolfovrocca@gmail.com

ROSI LÓPEZ; EXPOSICIÓN “TEMBLORES DE AIRE” ArteLista

2007

ArteLista.com - Tu directorio de arte en Internet

Temblores de aire III - Rosa Maria López Mart�nez

Rosi López - Temblores de aire [óleo sobre tela 1]

ROSI LÓPEZ; EXPOSICIÓN “TEMBLORES DE AIRE”

Arte en internet

 BBVA


Ver: Obras de Rosi López Martínez

Exposición virtual de la artista

Rosi López  Arte

ROSI LÓPEZ

http://www.alvaraalto.fi/conferences/architectureart2005/img/base/logo1.gif

EXPOSICIÓN

Temblores de aire, atmoterrorismo y crepúsculo de la inmunidad

Rosi López

Blade Runner - Rosa Maria López Mart�nez

Rosi López - [óleo sobre tela ]

Se indaga a partir del análisis de Temblores de aire de Peter Sloterdijk los orígenes y naturaleza del terrorismo moderno, dando cuenta de una cierta racionalidad del terror la cual se articula bajo la lógica del pánico como argumento central de la política. Se reflexiona en torno a la originalidad de nuestra época a partir de la práctica del terrorismo, considerando el concepto de diseño productivo en él implícito, particularmente la manipulación del medio ambiente como dispensador de un nuevo estilo de muerte: el modelo atmoterrorista. Para finalmente dar cuenta de la constitución hipercomunicativa y la deflagración de los explosivos en la mutación del terrorismo, entendido éste como el arte de hacer hablar de sí mismo.


Rosi López  Arte

Temblores de aire II - Rosa Maria López Mart�nez

Rosi López- óleo sobre tela

Según Sloterdijk, el terror contemporáneo (el “atmoterrorismo”) se constituye sobre bases posmilitares ya que no está dirigido contra unidades específicas, sino que su principal objetivo es agredir el continuo medioambiental de cosas y personas que hace posible la vida de las poblaciones. Sloterdijk describe así el horror propio de nuestra época como “una manifestación modernizada de saber exterminador (…), en razón de la cual el terrorista comprende a sus víctimas mejor de lo que ellas se comprenden a sí mismas. Sloterdijk señalará el uso masivo de gas clórico por parte del ejercito alemán contra la infantería franco-canadiense en la batalla de Yprés como el momento inaugural del modelo atmoterrorista, lo cual supuso supuso la ampliación del escenario bélico y el desplazamiento del campo de batalla al entorno medioambiental.

Temblores de aire - Rosa Maria López Mart�nez

Rosi López- óleo sobre tela

A partir de esa escena se desarrolla todo un saber climatológico negro que no hará sino incrementar el conocimiento de las condiciones de vida del adversario con el fin de asfixiarlo por gases, producir tormentas de fuego que abrasen el aire y su entorno o saturar la atmósfera de radiaciones.

Es así, de esta forma, como Sloterdijk sindica el 22 de abril de 1915 como el comienzo, de una nueva era en nuestro presente: los alemanes derraman sobre las trincheras francesas ayudados por vientos favorables 5.700 botellas de gas mostaza. Fecha iniciática, según Peter Sloterdijk, o punto de inflexión en una genealogía de las armas de guerra que marcará la introducción del medio ambiente en la contienda entre facciones. El campo de batalla se ha ampliado hasta la atmósfera. Dos variables, desconocidas a nivel masivo -pero con algún precedente histórico- entran en juego en el gran arte de la guerra: la colaboración del individuo en su propia destrucción -a través de los procesos vitales que exigen la apropiación del medio ambiente- y una nueva dimensión, el tiempo, expresada a través de la latencia en la atmósfera de determinadas sustancias invisibles, y a través de la incubación en el cuerpo de esos mismos agentes. Tras formarse una espesa nube de seis kilómetros de ancho que el viento hacía avanzar; los soldados no podían dejar de respirar, y respirar era intoxicarse. Se inició el dominio del aire para sembrar terror.

Blade Runner - Rosa Maria López Mart�nez

Rosi López- Blane Runner

El terrorismo asociado al paroxismo de las tecnologías de manipulación del medio ambiente amenaza con eliminar las condiciones de vida de toda la especie. la guerra de gases, supuso la conversión de una ciencia natural como la climatología en una forma de control del medio en el que viven las poblaciones. En este sentido, Sloterdijk afirma que el “terrorismo es la explicación maximalista del otro bajo el punto de vista de su posible condición de exterminable”1.

Una ataque químico o bacteriológico como posibilidad de las nuevas formas del terrorismo, eliminarían de modo radical la capacidad de vivir, no apuntando ya sólo al cuerpo del enemigo según los métodos de la guerra convencional, sino estableciendo las condiciones de imposibilidad para la vida de ese cuerpo, que por respirar, actividad necesaria para la vida, aspira gas letal y se suicida. No hay pues refugio frente a esa guerra o a ese terrorismo de la misma forma que no hay abrigo en la guerra total asociada a la movilización total de Jünger.2 En ambos casos, el de la saturación del espacio y el de la movilización total, no hay ni tiempo ni lugar para reflexionar y desde el que ejercer la autonomía personal. Aplicando las categorías de la filosofía posmoderna puede señalarse que ya no hay distinción entre el interior y el exterior, no hay nada interno, latente, oculto ni por descubrir, todo está ahí fuera obscenamente alcanzable y visible, se trata como diría Baudrillard de la Transparencia del mal 3.

Según describe Sloterdijk, una primera fase de evolución del “atmoterrorismo” se extendería desde la I Guerra Mundial a las cámaras de gas de los campos de concentración nazi, pasando por su uso y desarrollo en la esfera civil durante el periodo de entreguerras (de hecho en esos años hubo un auténtica obsesión por los gases que incluso propició el diseño de máscaras para distintas situaciones sociales). Para Sloterdijk la segunda fase en la configuración del “atmoterrorismo” (especialmente en su vertiente estatal) estaría marcada por el desarrollo del armamento aéreo que permite la eliminación del efecto inmunizador de la distancia espacial y propicia la globalización de la guerra a través de los sistemas teledirigidos.

Buenos Aires - Rosa Maria López Mart�nez

Rosi López

A partir de las armas nucleares, la evidencia de la catástrofe, de la destrucción masiva y la muerte térmica en una inmediata explosión deja paso a una destrucción silente e imperceptible debido a la persistente radiación medioambiental. Las radiaciones no se ven, pero el enemigo comprende sus efectos, y el entorno se convierte en un espacio repleto de amenazas. Por ello, Sloterdijk concibe el terror moderno como una especie de explicacionismo, en el que hay una asimetría entre el que explica (y comprende antes de que se produzcan los efectos) y el explicado (que sólo “comprende” después de haberlos sufridos).


Azul profundo - Rosa Maria López Mart�nez

Rosi López

Así, tras el lanzamiento de las dos bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki y la explicitud de lo radiactivo, el momento ionosférico y las armas tele-energéticas representan, según Sloterdijk, “la culminación del dominio de lo atmosférico”. El momento ionosférico del ‘atmoterrorismo’ nos conecta con el desterramiento de los hombres, su desnaturalización, su aprendizaje de la desconfianza del sentido de la racionalidad y la inhibición de una confiada entrega que caracteriza a los individuos de la era post-humanista.

Para Sloterdijk son precisamente estas condiciones de exposición total, de amenaza y de vulnerabilidad lo que opera los factores de perturbación, las condiciones intelectuales de esta época requieren -como resguardo- aprender la desconfianza, pero ¿cómo desconfiar del aire?

Introducido el medio ambiente en la lucha entre facciones, las interacciones entre enemigos ponen al descubierto la vulnerabilidad de la respiración. El modelo atmoterrorista (y “atmo” es aire), por su alto nivel de abstracción y distancia de las víctimas, fragmenta la cadena de responsabilidades; además, es un método que se distribuye de inmediato en ambos lados del conflicto, por lo cual el terrorismo es un modo de luchar que no trata de apropiarse de la libertad del otro, sino de impedir que el otro tenga libertad de disfrutar de su medio.

Artefacto - Rosa Maria López Mart�nez

Rosi López

El ‘atmoterrorismo’ satura al mundo de peligro y agresión hasta el punto de desarraigar a los hombres, de desnaturalizarlos, empujándolos a emboscarse más allá de toda confiada entrega.

Sloterdijk nos presenta el paradigma del humanismo y del terrorismo hermanados en la figura del Profesor en Química Fritz Haber (1868-1934) responsable del “Instituto Emperador Guillermo de Dahlem para la Investigación químico-física y electroquímica”. Premio Nobel en 1918 fue asimismo asociado a la organización de la guerra química en la primera guerra mundial, padre de la máscara de gas y promotor de la llamada “campaña contra la eliminación de parásitos” en el campo agrícola. Todos estos laureles no impidieron que en su momento tuviese que emigrar en 1933 debido a su ascendiente judío, después de que todavía en el verano había asesorado al mando militar del Reich en cuestiones de gas tóxico. Murió en Basilea en 1934, en viaje a Palestina. Algunos de sus familiares perdieron la vida en los campos de Auschwitz, gaseados. Desinfectar con gases tóxicos a Europa de los sujetos impuros y animales fue parte de la fase atmosférica del genocidio.

Hijo de la alianza entre ciencia y aparato militar, encarnado por Fritz Haber4, el temblor del aire condensa el ideal de desinfección con el racismo (el Ciclón A se inventa en 1920 para desinfectar estancias plagadas de insectos; el Ciclón B será utilizado para exterminar judíos). La técnica permitirá diferenciar el interior del exterior, y así se hará, en 1924, la primera cámara de gas “civil”, en Nevada, para ejecutar la condena a muerte; el interior puede ser un tren subterráneo, y así el gas sarín llevado en bolsas podrá ser liberado por los seguidores de una secta. La verdad suprema se baja del vagón y dejan el tóxico en las entrañas de Tokyo.

Rosi López  Arte

El temblor es un matadero, sea un incendio como el de Dresde, o una nube como el Napalm con el que EE.UU. envolvió a Vietnam, o un experimento como el de los rusos en una isla con cientos de monos expuestos a bombas químicas. Temblamos todos, privados de la envoltura natural del aire.

Bajo un aire cada vez más turbio y asfixiante, la ilusión de cerrar una atmósfera. La aireación, el air-design, la aromatización y el confort olfativo construyen constelaciones atmosféricas, pero apenas sólo la ilusión de amparo. Y es que, como lo señaló Canetti5, a nada se encuentra tan abierto el hombre como al aire. Somos respiradores, pero bajo una atmósfera profanada y con formas de vida desmoronadas. “El terror hace explícito qué es el medio ambiente bajo el sesgo de su vulnerabilidad; la iconoclasia hace explícito qué es la cultura al experimentarla desde su posibilidad de ser parodiada; la ciencia hace explícito qué es la naturaleza primaria bajo la perspectiva de su contingencia a tenor de los avances tecnológicos”. Sloterdijk hace notar ciertas perplejidades a las que nos enfrenta el atmoterrorismo, cuestiones como que la ineludible costumbre de respirar es la que se vuelve contra aquellos que respiran, por cuanto estos, a fuerza de seguir la práctica de ese elemental hábito, se convierten en involuntarios cómplices de su propia destrucción. Después de los ataques con gas tóxico, el aire perdió su inocencia. Y los signos se cubrieron de fango. Todo podría estar latentemente contaminado o intoxicado.

Hasta el siglo XX la política y la guerra moderna tuvieron lugar en torno del Estado-nación, una entidad fija en un territorio extenso con una población relativamente repartida. Existía un campo de batalla, un escenario bélico, un terreno donde los ejércitos podían enfrentarse, para desde allí eventualmente proceder a la conquista territorial, de la cual las ciudades eran el último escenario de lucha. Las guerras mundiales, sobre todo la Segunda, marcaron un quiebre destinado a perdurar: la ciudad pasó a ser blanco de los ataques militares con bombardeos a la población civil. La estrategia militar evidentemente había tomado nota del formidable cambio por el que las poblaciones abandonaron las bastas extensiones para concentrarse en territorios pequeños como las ciudades. Atacar una ciudad sería, a partir de entonces, un hecho político. Para autores como Virilio, pero sobre todo Sloterdijk, aquí nace la lógica del terrorismo moderno y así lo expone en Temblores de aire6. http://revista.escaner.cl/files/1%20M%20_Adolfo%20y%20Rosi%20Lopez%202008%20bn.JPG

Artículo completo:

Vásquez Rocca, Adolfo, Artículo "Peter Sloterdijk: Temblores de aire, atmoterrorismo y crepúsculo de la inmunidad" En NÓMADAS, Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas ISSN 1578-6730 - Universidad Complutense de Madrid, | Nº 17 | Enero-Junio 2008 -1º |
http://www.ucm.es/info/nomadas/17/avrocca_sloterdijk3.pdf

[PDF]

PETER SLOTERDIJK: TEMBLORES DE AIRE, ATMOTERRORISMO Y CREPÚSCULO DE LA INMUNIDAD

1SLOTERDIJK, Peter, Temblores de aire, en las fuentes del terror, Ed. Pre-Textos, Valencia 2003

2JÜNGER, Ernst (1895-1998) constituye, posiblemente a causa de sus participaciones - diametralmente opuestas - en ambas guerras mundiales, una figura privilegiada del escritor-soldado; sin embargo, Jünger fue cronológicamente, combatiente antes de ser escritor. Así, como subraya Marcel Decombis (Ernst Jünger, l’homme et l’œuvre jusqu’en 1936) siguiendo la línea trazada por el especialista de historia literaria Langenbucher, es necesario distinguir “el linaje de poetas que se convirtieron en soldados, de la joven generación (de la cual forma parte Jünger) que la guerra transformó en poetas”. En efecto, la generación intelectual alemana que había publicado anteriormente a 1914, entre otros R.G. Binding o St George, sintió la guerra como un cuestionamiento apocalíptico de la cultura de la cual formaba parte. Sin embargo, la generación literaria de Jünger o de Dwinger y Schauwecker, irrumpía en ese momento dentro de la historia contemporánea. En este sentido, Jünger forma parte de los autores que no esperaron ver madurar en ellos una vocación, sino que se sintieron incitados a la escritura por la crudeza de una experiencia belicosa que derrocaba el antiguo mundo y que debía ser contada sin artificio.

3BAUDRILLARD, Jean, La transparencia del mal (1989) Anagrama, Barcelona, 1990.

4Director científico del programa Gas para la Guerra que desarrolló el gas utilizado en Yprés, obtuvo el premio Nobel de Química en 1918,

5VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “Sloterdijk y Canetti; El detonante iconográfico y operístico de la política de masas”, en NÓMADAS Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas. Universidad Complutense de Madrid, | Nº 15 | Enero-Junio 2007, pp. 201-214, http://www.ucm.es/info/nomadas/15/avrocca_detonanteiconografico.pdf

6SLOTERDIJK, Peter, Temblores de aire, en las fuentes del terror, Ed. Pre-Textos, Valencia 2003

EXPOSICIÓN

Datos de Autor: ROSI LÓPEZ

Azul profundo - Rosa Maria López Mart�nez

Rosi López

Tras su paso por la Escuela de Bellas Artes y la Facultad de Arte en Viña del Mar y Valparaíso respectivamente, Rosi López radicaliza sus percepciones cinéfilas y estéticas, realizando una aproximación pictórica a los códigos y la iconografía propia del género de la ciencia ficción. Influencias cinéfilas plasmadas en una serie de pinturas en torno al arte cinematográfico y el fenómeno de los cult’ movies.

Posteriormente en su estancia en Madrid desarrolla una serie de obras en torno al paisaje de la devastación –post guerra del Golfo– la industria de la invasión militar y la amenaza bacteriológica.

Es así como Rosi López propone una reflexión en torno a los temas del progreso y la alineación en las sociedades postmodernas. Las obras ofrecen una conceptualización del futuro. El espacio cultural de la reproducción, la era de la clonación y la cosificación del ser humano. Blade Runner constituye una de sus obras más destacadas. En ella sueñan androides dentro de una vitrina. La inquietud de la autora esta situada en el paisaje industrial con sus plásticos y tejidos sintéticos, que producen desechos apocalípticos.

Rosi López  Arte

Los dominios perdidos

Rosi López  Arte

Rosi López

En su producción más reciente aparece un mundo de nostalgia donde a través de trenes abandonados, rieles oxidados, el otoño trae nostalgias del pueblo de la infancia, de la edad dorada, del país de nunca jamás, todo esto en un manifiesto tributo a la imaginería de Jorge Teillier, el poeta de la aldea y el origen. Sin duda una aproximación crítica de la autora al paisaje industrial, a la impersonalidad de las grandes ciudades. La sensibilidad neorromántica de esta última pintura nos reinstala tanto en el pasado memorable como en la nostalgia del futuro, en la confianza de que algún día seremos leyenda.

ROSI LÓPEZ Artista Plástica

E-Mail: rosilopez27@gmail.com

Bitácora Valparaíso – Madrid

1982-1984

Estudia en la Facultad de Artes de la Universidad de Playa Ancha

1998 y 2005

Estudia dibujo y pintura en la Escuela de Bellas Artes de Viña del Mar.

1989

Periplo Cinematográfico en Buenos Aires.

Museo del Cine, Cine Club Núcleo, Cinemateca Hebraica.

Influencias cinéfilas plasmadas en una serie de pinturas en torno al Arte cinematográfico y el fenómeno de los cult’ movies.

1990

Exposición “Micro-Espacios del Arte” en Sala Saint Paul’s, Association of British School in Chile.

Auto rojo - Rosa Maria López Mart�nez

Rosi López



1994

Exposición Colectiva “Cien Años de Cine” organizada por la Cineteca y la Dirección de Extensión de la Universidad Católica de Valparaíso.

(20 de diciembre al 15 de enero)

Buenos Aires - Rosa Maria López Mart�nez

Rosi López

1995

Exposición de pintura “De Metrópolis a Blade Runner”. Palacio Carrasco, Centro Cultural de Viña del Mar.

(19 de octubre al 4 de noviembre)

Blade Runner - Rosa Maria López Mart�nez

Rosi López

Blade Runner constituya una de las obras mas destacadas de Rosi López. En ella sueñan androides dentro de una vitrina. La inquietud de la autora esta situada en el paisaje industrial con sus plásticos, neumáticos y tejidos sintéticos, que producen desechos apocalípticos”.

1998-1999 Estancia en Madrid.

Desarrolla una serie de obras en torno al paisaje de la devastación –post guerra del Golfo– la industria de la invasión militar y la amenaza bacteriológica.

Temblores de aire - Rosa Maria López Mart�nez

Rosi López

Obras en depósito en la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.

Visitas de Estudio

Exposición retrospectiva de Francis Bacón, Galería A.M.S. Marlborough patrocinada por el British Council.

Exposición Arte Español Contemporáneo, Museo Reina Sofía, Madrid.

2000

Exposición “La Memoria de las Maquinas” Galería Arte Reñaca, Chile.

2001

Exposición “Estrategias para burlar las rutinas de la mirada.”

Casa de la Cultura de Limache. Con el Auspicio de la Escuela de Bellas Artes y la Universidad de Aconcagua.

Armario - Rosa Maria López Mart�nez

Rosi López

2002

Muestra “Parque de la Cultura” organizado por el Gobierno regional, Casa de la cultura de Limache y Escuela de Bellas Artes.

Artefacto - Rosa Maria López Mart�nez

Rosi López

2005

EXPOSICIÓN ROSI LÓPEZ Café-Arte 8ymedio, Valparaíso.

7 Octubre a 6 de noviembre 2005

2006

Estudiante Avanzada de Pintura – Escuela de Bellas Artes de Viña del Mar

Rosi López  Arte

Rosi López

ROSI LÓPEZ; EXPOSICIÓN


http://www.humboldt.edu/~first/images/education/HSU-Art-Education-students-prepare-their-lessons.jpg

Rosi López

http://www.ucm.es/info/nomadas/12/avrocca6.jpg

Rosi López  Arte

Temblores de aire III - Rosa Maria López Mart�nez

Ver: Obras de Rosi López

Rosi López  Arte

domingo 13 de enero de 2008

LA FOTOGRAFÍA Y LAS FORMAS DEL OLVIDO; DEL FUROR DE LA IMAGEN AL FRENESÍ DE LO REAL Por Adolfo Vásquez Rocca

http://www.californiafitness.com/hk/en/image/specialoffers/partners/philosophy_logo.jpg

http://www.campusred.net/forouniversitario/images/logo_ucm.gif

Estética y Arte Adolfo Vásquez Rocca

La Fotografía y las formas del olvido; Del furor de la imagen al frenesí de lo real.


1.- De la Fragmentación del mundo al "momento Kodak".

La fotografía explica el estado del mundo en nuestra ausencia. El objetivo de la cámara explora esta ausencia. El patetismo de esta imagen es la de un universo de la que se ha retirado el sujeto.

El sujeto no es más que el agente de la aparición irónica de las cosas, el actuario de su puesta en escena. La imagen es, por excelencia, el médium de la publicidad gigantesca que se hace el mundo, que se hacen los objetos, forzando a nuestra imaginación a borrarse, a nuestras pasiones a extrovertirse, rompiendo el espejo que le ofrecíamos para capturarlas.

Mediante la imagen el mundo impone su discontinuidad, su fragmentación, su amplificación, su instantaneidad artificial. En dicho sentido, la imagen fotográfica es la más pura porque no simula el tiempo ni el movimiento –como el cine, por ejemplo– sino que se ciñe al más riguroso irrealismo. La intensidad de la imagen es proporcional a su discontinuidad y a su abstracción, es decir, a su idea preconcebida de denegación de lo real.

La fotografía pareciera -de este modo- liberar a lo real de su principio de realidad, liberar al otro del principio de identidad y arrojarlo a la extrañeza. Más allá de la semejanza y de la significación forzada, más allá del "momento Kodak", la reversibilidad es esta oscilación entre la identidad y el extrañamiento que abre el espacio de la ilusión estética, la des-realización del mundo, su provisional puesta entre paréntesis.

Adolfo Vásquez Rocca

2.- El furor de la imagen y el frenesí de lo real.

La imagen fotográfica es dramática por su lucha entre la voluntad del sujeto de imponer un orden, una visión, y la voluntad del objeto de imponerse en su discontinuidad y su inmediatez.

El mundo se sostiene así en la fragilidad de una mirada fragmentada por los tiempos de exposición con los que el obturador ralentiza nuestra espectralidad.

Vivimos en un universo frío, la calidez seductora, la pasión de un mundo encantado es sustituida por el éxtasis de las imágenes, por la pornografía de la información, por la frialdad obscena de un mundo desencantado. El desafío de la diferencia, que constituye al sujeto especularmente, siempre a partir de un otro que nos seduce o al que seducimos.

Ver y ser vistos, esa parece ser la consigna en el juego translúcido de la frivolidad. El así llamado momento del espejo, precisamente, es el resultado del desdoblamiento de la mirada, y de la simultánea conciencia de ver y ser visto, ser sujeto de la mirada de otro, y tratar de anticipar la mirada ajena en el espejo, ajustarse para el encuentro con la infinidad de rostros del otro; rostros distantes a pesar de su cercanía, ausentes a pesar de su presencia, los miramos sin que ellos nos devuelvan la mirada. La alteridad no es más que un espectro, fascinados contemplamos el espectáculo de su ausencia.

Seducir es, para Baudrillard, abolir la realidad y sustituirla por la ilusión en el juego de las apariencias, en cambio, lo hiperreal representa la saturación icónica de nuestra cultura posthistórica; la estetización de la experiencia donde la realidad retrocede frente a sus imágenes, que se reproducen al infinito sin dejar espacio para ilusión alguna. En un espectáculo que clausura la mirada en el éxtasis de la comunicación y de la hipertrofia de la información. El furor de la imagen, el frenesí de lo real.

La imagen busca exorcizar al discurso que podría fijar lo real. La fotografía es así una estrategia de inclusiones inexorables, en la cual la distancia entre unos y otros se va horadando. A tal punto que el sujeto fotográfico ya no es el personaje, ni el fotógrafo ni el espectador: no hay otro en la foto, hay un heterónimo; esto es, un sujeto hecho de tres personas distintas cuya suma es imaginaria. La prueba del gran fotógrafo es evidente: no busca ilustrarnos o escandalizarnos, no nos hace meramente boyeritas. Nos da una función configurativa del escenario: no estamos en la foto, estamos en su grafía.

http://i201.photobucket.com/albums/aa5/dereinzigwahrehorst/nevereverthinkaboutit.jpg

Kunst and Art por Adolfo Vásquez Rocca Fine Art

3.- Mal de Archivo e historia de la mirada; La fotografía como modo de certificar la experiencia.

La historia de la mirada es múltiple: se confunde con la historia de los imaginarios, personales y colectivos. La historia de la mirada es también una memoria y un ritual del recuerdo, una memoria de la memoria, pero es también, y sobre todo, la crónica de las desapariciones, el testimonio de los momentos en fuga, las vacilaciones del tiempo, del equilibrio de lo mirado y la mirada misma: el fulgor de la figura se detiene como una morfología intemporal en ese interior hecho para el contraste, para la visión traslúcida de la voluntad de contemplación. Un tiempo autónomo impone una repentina figura a las laminillas, briznas, fragmentos de transparencias cromáticas; otro tiempo invade su propia inestabilidad: el tiempo de la sorpresa efímera de la mirada, su asombro sometido a su vez a la imprevisible aparición de figuras irrepetibles.

La saturación y exceso iconográfico, la exacerbación de imágenes de registro puede resultar en una patética modalidad de desaparición, un particular modo de arribar al grado cero de lo real, una realidad neutralizada por la saturación de imágenes, una simulación desencantada en un horizonte que se constituye más allá de todo sentido. Las fotografías son, así, tanto un modo de certificar la experiencia, como de rechazarla.

PSIKEBA. Revista de arte, psicoanalisis y estudios culturales
Arte y Fotografía Adolfo Vásquez Rocca


4.- Fotografías, inventarios y coleccionismo.

Coleccionar fotografías es coleccionar el mundo. Las fotografías son una fragmentación de la vida, un modo de captura, de congelar o detener el flujo experiencial, el transcurrir vital, en su radical continuidad. La cámara, por su parte, es el arma ideal para esta captura, es el ejercicio ortopédico de la conciencia en su afán adquisitivo.

Hay algo predatorio en el acto de registrar una imagen. Transforma a las personas en objetos que pueden ser poseídos simbólicamente. Así como la cámara es una sublimación del arma, fotografiar a alguien es cometer un asesinato sublimado, un asesinato blando, digno de una época triste y atemorizada.

Todas las fotografías son momentos de muerte. Tomar una fotografía es participar de la mortalidad, vulnerabilidad porque seccionan un momento y lo congela, todas las fotografías atestiguan el paso decapitado del tiempo.

La fotografía es el inventariado de la mortandad. Una ceremonia para investir un momento de ironía póstuma.

El sujeto mediático es, por naturaleza, decrepito y obsceno. Su voluptuosidad fractal lo convierte en un monstruo transparente. Un espectro de vomitiva extroversión, desprovisto de toda interioridad.

Esta ausencia de una distancia mínima conduce a la abolición de toda escena, la obsesión de transparencia comunicacional convierte al sujeto en un devorador de imágenes, siendo, a la vez, sólo un punto indiferenciado en el universo maquinal de los medios, fractalidad de un sujeto que queda reducido a una retina, superficie efímera de inscripción de destellos fugaces.

Esta desmesura, exceso barroco que maximiza la representación hasta convertirla en una especie de ectoplásmica sustancia, clausura la posibilidad de su puesta en escena y su consiguiente encanto; estamos atrapados como fantasmas en una máquina panóptica, una registro de visión indiferente e indiferenciada, como las propias imágenes a las que estamos telemáticamente conectados. Allí en las formas de la exterioridad todas las retinas se parecen y nos perdemos en un fundido de una pantalla que nos hace sentir su sudor frío de cristal líquido como lágrimas en medio de la lluvia.

Corrosión de la ilusión a fuerza de representación, las imágenes en primer plano carecen de profundidad, la mirada recorre fascinada la superficie de lo real en un vértigo hacia el vacío. La comunicación y la información inundan todo nuestro espacio psicológico hasta inundarlo en una pantalla de cristal líquido.

La fotografía y su registro fragmentario, como el narrador proustiano, interroga el gesto, para intentar ver -precisamente- aquello que el obturador no pudo registrar, y lo introduce en la dimensión del recuerdo fundido en los intersticios del secreto, hasta que nuestra vista se nuble por última vez y nuestra conciencia se esfume en un último fundido a negro.


Adolfo Vásquez Rocca PH. D.

Bibliografía

BARTHES, Roland, El grado cero de la escritura; Nuevos ensayos críticos, Siglo XXI Editores, 2001
BAUDRILLARD, Jean, La transparencia del mal, Barcelona, Anagrama, 1993.
BAUDRILLARD, Jean, De la seducción, Barcelona, Planeta-Agostini, 1993.
BAUDRILLARD, Jean, Las estrategias fatales, Barcelona, Anagrama, 1994.
BAUDRILLARD, Jean, El crimen perfecto, Barcelona, Anagrama, 1996.
BAUDRILLARD, Jean, El intercambio imposible, Madrid, Cátedra, 2000.
DELAHAYE, L., Baudrillard, J., L'Autre, Hong Kong, Phaidon, 1999.
SCHNITZLER, Arthur, Relaciones y soledades, Barcelona, Edhasa, 1998.
SEGALEN, Victor, Ensayo sobre el exotismo, México, FCE, 1989.
SONTAG, Susan, Sobre la Fotografía, Editorial Edhasa, 1996, Barcelona.
VIRILIO, Paul, L’horizon négatif. París, Galilée, 1984
WARHOL, Andy, Mi filosofía de A a B y de B a A, Barcelona, Tusquets, 1998.

Adolfo Vásquez Rocca PH. D.

Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Postgrado Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Filosofía IV. Áreas de Especialización Antropología y Estética. Profesor de Postgrado del Instituto de Filosofía de la PUCV; Profesor de Antropología en la Escuela de Medicina y de Estética en el Departamento de Artes y Humanidades de la Universidad Andrés Bello, UNAB. Profesor asociado al Grupo Theoria Proyecto europeo de Investigaciones de Postgrado.
Director de la Revista Observaciones Filosóficas
http://www.observacionesfilosoficas.net/
Editor Asociado de Psikeba, Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales, Buenos Aires, ISSN 1850-339X
http://www.psikeba.com.ar
Miembro del Consejo Editorial Internacional de la Fundación Ética Mundial de México,
Secretario de Redacción de Philosophica, Revista del Instituto de Filosofía de a PUCV. ISSN0716–1913

  • Miembro del Consejo Editorial Internacional de 'Cuadernos del Seminario' - Revista del Seminario del Espacio ISSN 0718-4247 Vicerrectoría de Investigación y Estudios Avanzados Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
  • Director del Consejo Consultivo Internacional de Konvergencias, Revista de Filosofía y Culturas en Diálogo, Argentina. ISSN 1669-9092 http://www.konvergencias.net/
  • Columnista y colaborador permanente en Staff de Revistas y publicaciones españolas, entre las que se cuentan:


A PARTE REI ISSN: 1137-8204 -Revista de la Sociedad de Estudios Filosóficos de Madrid-

NÓMADAS Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas ISSN 1578-6730 - Universidad Complutense de Madrid.

EIKASIA, Revista de Filosofía, ISSN 1885-5679 – Oviedo, España.

DEBATS, Revista de Filosofía y crítica cultural, ISSN 0212-0585, Institució Alfons el Magnànim, Valencia, España .

adolfovrocca@gmail.com

Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Postgrado Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Filosofía IV, Pensamiento Contemporáneo y Estética. Profesor de Postgrado del Instituto de Filosofía de la PUCV; Profesor de Antropología y de Estética en el Departamento de Artes y Humanidades de la Universidad Andrés Bello, UNAB. Profesor asociado al Grupo Theoria Proyecto europeo de Investigaciones de Postgrado. Director de Revista Observaciones Filosóficas < http://www.observacionesfilosoficas.net/ >


La presente entrega es una versión revisada y ampliada de un Ensayo publicado bajo el mismo título –La fotografía y las formas del olvido– http://www.heterogenesis.se/Ensayos/Vasquez/Vasquez1.htm En la sección Ensayos de Revista Heterogénesis Nº 55-56 [Swedish-Spanish] –Revista de arte contemporáneo. Tidskrift för samtidskonst: En Web http://heterogenesis.com/Nuevo.htm


BAUDRILLAR, Jean, La transparencia del mal; Ensayo sobre los fenómenos extremos, Ed. Anagrama, Barcelona, 1991, p. 165.


VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, "Baudrillard; Cultura, simulacro y régimen de mortandad en el Sistema de los objetos", en Cuaderno de Materiales, Nº22, 2007, Universidad Complutense de Madrid, ISSN: 1138-7734 http://www.filosofia.net/materiales/articulos/ABauVas.html


BARTHES, Roland, El grado cero de la escritura; Nuevos ensayos críticos, Siglo XXI Editores, 2001


VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, Pensar y clasificar; Georges Perèc, escritor y trapecista, En Escaner Cultural, Nº 92. 2007, http://revista.escaner.cl/node/88


VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, Coleccionismo y genealogía de la intimidad <http://www.margencero.com/articulos/articulos2/coleccionismo.htm>


SONTAG, Susan, Sobre la Fotografía, Editorial Edhasa, 1996, Barcelona.

Adolfo Vásquez Rocca

Ensayo anterior | Ensayos

jueves 10 de enero de 2008

SINFONÍA VIRTUAL; FILOSOFÍA Y MÚSICA CONTEMPORÁNEA Reseña Por Adolfo Vásquez Rocca

http://www.westga.edu/~musicdpt/MusicLogo.jpg
REVISTA SINFONÍA VIRTUAL, TRIMESTRAL
ISSN 1886-9505
2006 - 2008
ARTÍCULOS

Revista Nº6

Agradecemos a Adolfo Vásquez Rocca el sobresaliente artículo cuyo resumen se muestra a continuación.

Este trabajo se propone un análisis de las transformaciones contemporáneas de la idea de música. De su condición inarmónica en su vertiente experimental contemporánea, así como del cruce de discursos y disciplinas que intentan dar cuenta del alcance estético, sociológico y terapéutico de aquellas transformaciones, las que, como se mostrará, nutren el debate

filosófico. Finalmente, a la luz del pensamiento del filósofo alemán Peter Sloterdijk, se esbozará una lectura del mundo como sistema polifónico de sonidos y una analogía entre la musica y la vida humana.
19 Páginas.
Adolfo Vásquez Rocca
Desde Valparaíso
Doctor en Filosofía

http://www.artsjournal.com/tobias/images/jb3.jpg

La Sociedad del Espectáculo Adolfo Vásquez Rocca
Revista Nº6
En este artículo se esbozan las pinceladas de un pensamiento cuya conclusión puede ser resumida en una frase: la música encuentra su lugar allí donde la razón encuentra su límite. Para ello se abordarán los motivos por los cuales sólo la música –o ésta de forma especial- es portadora de las características que hacen posible el conocimiento más allá de los límites de la razón y el lenguaje.
5 páginas
VER COMPLETO
Daniel Martín Sáez
Desde España
Director de Sinfonía Virtual



http://www.ucm.es/info/nomadas/CV/avrocca.jpg
Dr. Adolfo Vásquez Rocca_Pontificia Universiadad Católica de Valparaíso - Universidad Andrés Bello
ESPECIAL CONTRAPUNTO

Revista Nº6

Primera parte
Uno de los mayores desafíos a los que se han enfrentado muchos de los compositores de la pasada centuria ha sido la aceptación – no exenta de rivalidades y polémicas - de la escala cromática de doce notas como sustrato y herramienta musical indispensable para la comprensión del rico desarrollo del contrapunto actual – en sus diferentes modalidades y escuelas.


32 páginas
VER COMPLETO
Pablo Ransanz
Desde España
Compositor y Articulista

http://www.sandmanmagazine.co.uk/sandman/issues/03.06/live/BeYourOwnPet2.jpg


ARTÍSTICA

Revista Nº5

Una foto del grupo The Clash fue elegida hace unos meses la mejor de la historia del rock, la más representativa de este estilo musical. Fue tomada por Pennie Smith durante la actuación que el grupo ofreció en el Palladium de Nueva York en septiembre de 1970 y en ella puede contemplarse a Paul Simonon golpeando su instrumento contra el escenario.

La encuesta, en la que participaron críticos, cronistas musicales y fotógrafos de todo el mundo fue llevada a cabo por la revista británica Q. Su director Paul Noyer dijo de ella que era “una foto clásica porque capta el momento más culminante del rock and roll, la pérdida total de control”.

Al grupo le gustó tanto la foto que la usaron en la carátula de su álbum...


13 páginas
Ana María Sedeño Valdellós
Desde España
Doctora en C. Audiovisual
Facultad de Ciencias de la Comunicación (Univ. de Malaga)



http://www.tomasjamnik.cz/hlava.jpg

ÚLTIMA PUBLICACIÓN:
ENERO 2008
6ª EDICIÓN

PRÓXIMA:
ABRIL 2008




Jueves 10 de Enero de 108

















StatCounter - Free Web Tracker and Counter
StatCounter - Free Web Tracker and Counter

ver


http://arxxiduc.files.wordpress.com/2007/09/john_cage_1989.jpg

REVISTA SINFONÍA VIRTUAL
[ Nº6 ]
ENERO DEL 2008.


Sinfonía Virtual


http://www.sinfoniavirtual.com/

Revista musical-filosófica, trimestral, España.

Sinfonía Virtual - Revista de Música Clásica y reflexión musical
director@sinfoniavirtual.com

martes 8 de enero de 2008

SLOTERDIJK; [Preliminar] ENTRE ROSTROS; ESPACIO INTERFACIAL O HISTORIA NATURAL DE LA AFABILIDAD Por Adolfo Vásquez Rocca




http://www.campusred.net/forouniversitario/images/logo_ucm.gif

SLOTERDIJK; ENTRE ROSTROS; ESPACIO INTERFACIAL O HISTORIA NATURAL DE LA AFABILIDAD


Esbozo o Escrito introductorio a la Publicación definitiva aún en Prensa.

Espacio Interfacial o Historia natural de la afabilidad.1

ESFERAS I

Dr. Adolfo Vásquez Rocca

http://www.helnwein-education.com/gh1312.jpg


El espacio interfacial – la esfera sensible de proximidad bipolar de rostros – tiene una historia propia y peculiar de catástrofes2.



El arte contemporáneo es transido por el problema de la identidad, por la condiciones de su inaccesibilidad. La historia del retrato occidental está dividida así entre un retrato inocente y fiel que goza del rostro representándolo en la forma clásica, y un retrato que tiene para sí todo el respeto y toda la conciencia en los medios de expresión de la pintura, pero que no goza de su objeto porque no sabe o no quiere representarlo. El rostro mismo ha desaparecido de la pintura moderna y con él, todos los reconocimientos, y filiaciones con la tradición aristocratizante de las Bellas Artes. El rostro no es algo fijo. El rostro, el de los otros así como el nuestro propio, cambia, se deforma, se esfuma. Ninguna imagen puede darnos idea del todo. Una foto no lo abarca. Se adhiere a lo real, pero no lo devela. De ahí la imposibilidad baconiana de completar el retrato de un hombre.

http://www.salvador-dali.org/media/IMATGES/i4584.jpg


Así el desarrollo del retrato bajo ninguna circunstancia puede entenderse sólo como un fenómeno que atañera únicamente a la historia del arte; aunque tampoco una historia de la imagen, ampliada mediática y culturalmente, podría dar suficiente cuenta todavía del nacimiento del rostro a partir del espacio interfacial, dado que esto envuelve un acontecimiento que remite a mucho antes de toda cuestión representativa, esa es precisamente la tesis de Sloterdijk en Esferas I. La elevación del rostro profano a la categoría de retrato es ella misma una operación muy tardía y precaria en el espacio-entre-rostros, que como tal no puede aparecer en ningún retrato aislado. El arte del retrato, en tanto proceso de revelado que pone de manifiesto o saca a la luz la individualidad, pertenece a un amplio movimiento de producción de rostros que posee un estatus propio de género histórico más allá de toda manifestación histórica artística y plástica. La posibilidad de facialidad3 va unida al proceso de antropogénesis mismo. Todo lo específico y singular que se anota en el rostro como rasgo de carácter o como patrón y línea de temperamentos regionales y propiedades adquiridas sólo puede entrar en el rótulo facial a través de la protracción del tierno entretenimiento del mutuo iluminarse de los rostros de madres e hijos en el período del cobijo posnatal. Su hacia aquí y hacia allá está anclado en antiguas sincronizaciones histórico-tribales de los juegos de ternura protoescénicos; es parte de un conjunto de esquemas innatos de participación bipersonal emotiva4.


El individualismo moderno nace cuando la misma gente redacta su autodescripción, cuando ensaya la autocreación de sí, es decir, cuando empieza a reclamar los derechos de autor sobre sus propias historias, autobiografías y opiniones, así como también los derechos sobre su imagen, convertidos así en diseñadores y empresarios de su propia apariencia.



http://www.filmreference.com/images/sjff_01_img0172.jpg
Sloterdijk Espacio interfacial y Esferas por Adolfo Vásquez Rocca

En la configuración de la identidad tenemos que tramarnos un yo y, mal que bien, lo intentamos. Todas las figuras disimulan el vacío, que se adueña de las formas, se adueña de las ficciones. El teatro de nuestras cualidades, nuestra imagen del mundo, nuestro compromiso... el vacío engulle este tipo de estructuras como si nada. Todas las pretensiones de construir un yo estable a partir de lo social nos llevan a una posición que carece de autenticidad y anclaje ontológico. Los cuadros modernos están llenos de identidades a la deriva, de rostros sin perfiles, de nuevos espacios del anonimato. El espacio público se comporta –a este respecto– no como un espacio social, determinado por estructuras y jerarquías, sino como un espacio protosocial, un espacio previo a lo social al tiempo que su requisito, premisa escénica de cualquier sociedad. La posmodernidad es precisamente la escena del borrado paroxista o la difuminación total al modo como lo anticipaba Malevich quién destiló con su “Cuadrado negro sobre fondo blanco” la última forma de reducción de las imágenes y de la representación. Idéntico monstruo negro es el telón de fondo de la psique. En otras palabras: el alma que experimenta consigo misma, que se descompone en sus últimas partículas, se descubre a sí misma como una nada real; es una especie de monocromía, una superficie indiferente, la superficie en sí, la página vacía en el libro interior. Ese fondo puro puede ser cuadrado, triangular, puede tener tantos lados como quiera, o ser completamente informe: el único punto decisivo es que esta monocromía interna no muestra nada, es una pantalla vacía. Se trata de un negro vacío, redondo o cuadrado, y se trata de mí, o más bien del yo ante el yo, un simple fondo sin figura, una pantalla sin texto.

http://www.extrart.it/articoli/pic/3265-01.jpg

Sloterdijk Espacio interfacial y Esferas por Adolfo Vásquez Rocca

Interfacialidad, cabe precisar, no es sólo la zona de de una historia natural-social de la afabilidad. Cuando el arte moderno muestra rostros todavía, levanta acta a la vez de una permanente catástrofe interfacial. Desde tiempos muy tempranos la historia de los encuentros con el extraño fue también una escuela visual del terror. Eso no es lo que hace solidarias en rasgos esenciales a la época arcaica y a la moderna. Las culturas más antiguas no poseían medios para apropiarse lo radicalmente extraño; las modernas tampoco lo poseen. Por eso ambas necesitan de la máscara como el medio de afrontar lo no-humano, lo extrahumano, con un correspondiente no-rostro o rostro sustitutorio. En la época arcaica, como en la moderna, lo que era rostro se convierte en el retrato en escudo contra aquello que deforma y niega los rostros. La máscara es el escudo facial que se levanta en la guerra de las miradas5.


Resuena a través de esas máscaras el silencio hierático de lo sagrado, que invade el rostro y los ojos hasta fijarlos en una especie de reposo rígido y majestuoso. No hay el menor atisbo de movimiento ni de dinamismo, o de fuerza potencial que pudiera ser desplegada, en esos rostros convertidos, en su travesía del límite, en auténtico material sagrado.


Se trata de ese silencio hierático que invade el espacio de su travesía hacia el más allá del límite del mundo.


No hay en esos rostros ya alegría ni dolor; placer ni displacer; felicidad ni amargura. Todo el complejo y tupido relato de los cambios emocionales de fortuna e infortunio ha sido trascendido.


No se puede mostrar la imagen “http://www.josephklevenefineartltd.com/SelfPortraitSunglasses.jpg” porque contiene errores.
Sloterdijk Espacio interfacial y Esferas por Adolfo Vásquez Rocca

Estos rostros nos miran desde más allá de la tragedia y de la comedia. No ríen; pero tampoco lloran. Están ahí para que los contemplemos en un acto que trasciende la pura fruición estética. O que sublima ésta hacia el acto de veneración propio de la actitud religiosa ante lo que posee virtualidad y valencia sagrada.


http://web.ncf.ca/ek867/sam.beckett.jpg


Espejo y espejismo


Recapitulemos. ¿Qué es un rostro? Lo que se ofrece a la vista de los demás. Veo el rostro de enfrente, no hay autorreflexión. Al principio era la realidad interfacial primaria, luego vino el encuentro de rostros humanos en imágenes especulares.


Peter Sloterdijk nos ofrece una breve historia del espejo como objeto-utensilio: antes de mediados del siglo XX no hay una extensión de los espejos a grandes masas de población (esto lo recuerda cuando rebate el teorema de Lacan). Así pues, es gracias a esa cultura saturada de espejos que pudieron triunfar ideas como la de una relación originaria de autorreferencia o el narcisismo freudiano. El mito de Narciso es también visto como un accidente de la naciente autorreflexión. Ese rostro ante el que cae embobado no es aún el suyo propio. Entre los griegos, sólo las mujeres son dadas al uso del espejo.


Al principio encontramos un juego bipolar interfacial en donde el otro hace las veces de espejo personal, pero con la peculiaridad de que es lo contrario de un espejo: no hay ni la discreción de un reflejo en cristal o en metal ni tampoco una reproducción de la imagen sino un eco afectivo.


Llega un momento en que "los individuos se retiran habitualmente del campo de intercambio de miradas--que los griegos siempre comprendieron también como campo de intercambio de palabras--a una situación donde ya no necesitan el complemento de la presencia de los otros, sino que, por decirlo así, son ellos mismos los que pueden complementarse a sí mismos" (p. 190).


Esa identidad facial del yo--tener un rostro propio--coincide con el surgimiento del individualismo (alguien que ha de valerse por sí mismo): el individuo adopta la óptica de una mirada extraña dirigida a él mismo. Estos sujetos del régimen individualista han caído en manos del poder del espejo. Se inicia así la ilusión del poder realizar, sin un otro real, "el papel de las dos partes en el juego de relación en la esfera bipolar; esta ilusión se va concretando en el curso de la historia europea de los medios y mentalidades hasta llegar a un punto en el que los individuos mismos se consideran definitivamente como lo primero sustancial, y sus relaciones con otros, como lo segundo accidental" (p.192).


http://ecx.images-amazon.com/images/I/41VMW5D1H7L._AA240_.jpg


El juego de autocomplementación del individuo ante el espejo (y otros medios egotécnicos, como el libro) es utilizado para la sublime ficción de la autonomía (un sueño de dominio sobre uno mismo - estoicismo). Es la imagen, por ejemplo, del sabio que puede ser su propio señor, sin dejarse penetrar por ninguna mirada ajena. Se proscribe a los demás de su espacio interior y se los sustituye por medios técnicos de autocomplementariedad. Surge una sociedad moderna llena de individuos que viven dentro de una poderosa ficción real: "en el fantasma de una esfera íntima que contiene un único habitante, ese individuo mismo. Esa quimera real sostiene todas las relaciones individualistas. Garantiza el caso particular de cada individuo en una burbuja tupida de redes, cuando uno en ocasiones en realidad quiere huir de sí mismo y de su yo autocontagioso.


Francis Bacon va a representar icónicamente el cuerpo como un objeto mutilado que regresa a la animalidad, que se encierra y enfrenta a sí mismo desbordando los estereotipados discursos de la masculinidad y la construcción cultural de los géneros, que, obsesionado por su proximidad a la muerte y su semejanza al cadáver llega a disolverse y a desaparecer.


http://www.britishcouncil.org/ru/arts-art-painting-francis-bacon-large_image


Cuando el arte moderno vuelve a mostrar rostros, lo hace para dar cuenta de una catástrofe interfacial. Los rostros ahora se (de)forman en el intercambio de miradas monstruosas y mecánicas; de allí la impresión de que en amplias zonas del arte de la Modernidad la protracción se ha detenido, o bien ha comenzado a poner de relieve en el rostro humano lo no-humano, lo extrahumano.



El individualismo nace cuando la misma gente redacta su autodescripción, es decir, cuando empieza a reclamar los derechos de autor sobre sus propias historias, sus propias opiniones. A partir del siglo XVIII, esto salta a la vista. Desde entonces, los individuos burgueses son, de manera virtual y actual, héroes de novela y autores de sus autobiografías. En el siglo XX, el individualismo del diseño se suma al individualismo de la novela: actualmente, reclamamos también los derechos sobre nuestra apariencia. Nos hemos convertidos en individuos-diseñadores. Cuando hablamos de "individuo", nos referimos a un sujeto que se implica en la aventura de la autocreación de sí mismo y que quiere determinar de manera experimental qué vida es la mejor para él.




La aleatoriedad del yo.



Ocurren muchas cosas a partir de las cuales tenemos que tramarnos un yo y, mal que bien, lo intentamos. Todas las figuras disimulan el vacío, se adueña de las formas, se adueña de las ficciones. El teatro de nuestras cualidades, nuestra imagen del mundo, nuestro compromiso... el vacío engulle este tipo de estructuras como si de nada se tratase. Todas las tentativas que pretenden construir un yo estable a partir de lo social nos llevan a una posición o que carece de autenticidad o que resulta ridícula. Los cuadros modernos están llenos de identidades a la deriva, de rostros sin perfiles, de nuevos espacios del anonimato. El espacio público se comporta –a este respecto- no como un espacio social, determinado por estructuras y jerarquías, sino como un espacio protosocial, un espacio previo a lo social al tiempo que su requisito, premisa escénica de cualquier sociedad. La posmodernidad es precisamente la escena del borrado paroxista o la difuminación total al modo como lo anticipaba Malevitch quién destiló con su “Cuadrado negro sobre fondo blanco” la última forma de reducción de las imágenes y de la representación. Idéntico monstruo negro es el telón de fondo de la psique. En otras palabras: el alma que experimenta consigo misma, que se descompone en sus últimas partículas, se descubre a sí misma como una nada real; es una especie de monocromía, una superficie indiferente, la superficie en sí, la página vacía en el libro interior. Ese fondo puro puede ser cuadrado, triangular, puede tener tantos lados como quiera, o ser completamente informe: el único punto decisivo es que esta monocromía interna no muestra nada, es una pantalla vacía. Se trata de un negro vacío, redondo o cuadrado, y se trata de mí, o más bien del yo ante el yo, un simple fondo sin figura, una pantalla sin texto.

Adolfo Vasquez Rocca Esferas Sloterdijk

Sloterdijk; Esferas Espacios y Rostros por Adolfo Vásquez Rocca


La detracción y la abstracción han ganado la supremacía como energías plástico faciales conformadoras frente a la protracción. Ánimos deformadores y vaciadores del rostro han transformado el portrait en détrait y en abstrait; al retrato corresponde una doble tendencia del arte facial: expresar estados más allá de la expresión, por un lado, y transformar el rostro en prótesis posthumana, por otro. No en vano el nuevo lugar más característico del mundo mediático innovado es ese interface que no designa ya el espacio de encuentro entre rostros, sino el punto de contacto entre rostro y no-rostro o entre dos no-rostros.


De modo análogo el arte estatuario arcaico muestra rostros no modelados ya en correspondencias esféricas íntimas, rostros desgraciados, perfilados por el vaciamiento y deformación que han experimentado las potencias mundiales –no en último término por la deformación debido al éxito, la permanente sonrisa dental de los triunfadores– ; rostros cuyo En-frente ya no son cómplices humanos sino monitores, cámaras (la imagen reemplaza a las palabras escritas, con su aplastante fuerza visual y mediática), ya no se ve el rostro del adversario ni el de las víctimas sólo mercados, edificios devastados y oficinas de monitoreo con evaluadores militares. Las guerras modernas son, pues, asépticas, son guerras donde no se ven las víctimas, donde no hay sangre ni quejidos de heridos.


El paradigma de la guerra mediática fue la noche del 17 de enero de 1991 cuando las imágenes enviadas por la CNN dieron la vuelta al mundo, una guerra donde no se veían las víctimas, donde no había sangre ni quejidos de los heridos... La imagen reemplaza a las palabras escritas, con su aplastante fuerza visual..


De allí que el retrato moderno clásico, empero, ya no puede corresponder a rostros que se forman en el intercambio de miradas monstruosas y mecánicas; por eso es comprensible la impresión de que en amplias zonas del arte de la Modernidad la protracción se ha detenido, o bien ha comenzado a poner de relieve en el rostro humano lo no-humano, extrahumano. La detracción y la abstracción han ganado la supremacía como energías plástico faciales conformadoras frente a la protracción. Ánimos deformadores y vaciadores del rostro han transformado el portrait en détrait y en abstrait; al retrato corresponde una doble tendencia del arte facial: expresar estados más allá de la expresión, por un lado, y transformar el rostro en prótesis posthumana, por otro. No en vano el nuevo lugar más característico del mundo mediático innovado es ese interface que no designa ya el espacio de encuentro entre rostros, sino el punto de contacto entre rostro y no-rostro o entre dos no-rostros.


http://farm1.static.flickr.com/180/393323610_be21dfca33.jpg

Sloterdijk, Rostros y Esferas por Adolfo Vásquez Rocca

Mientras el papa gritando de Francos Bacon muestra todavía un rostro en explosión, los autorretratos de Andy Warhol alcanzan el estado del desprendimiento de sí en la distribución automática. Ambas obras tienen todavía un lugar en el margen del arte expresivo, ya que no sólo la desmembración, sino también la congelación del rostro, están sujetas al principio expresión. De éste se derivan decididamente nuevos procedimientos de la estética facial en las artes plásticas.

http://img341.imageshack.us/img341/1260/petersloterdijkyz3.png

Sloterdijk Espacio interfacial y Esferas por Adolfo Vásquez Rocca

Rostros y Máscaras


El rostro no es inmóvil, no es algo fijo. El rostro, el de los otros así como el nuestro propio, cambia, se deforma, se esfuma. Ninguna imagen puede darnos idea del todo. Una foto no lo abarca. Es un simulacro. Se adhiere a lo real, pero no lo devela. De ahí la imposibilidad baconiana de completar el retrato de un hombre.


¿Cómo realizar el retrato de un hombre? ¿Hay posibilidades ciertas de concreción o es un puro fluir de especulaciones? Todo hombre se construye por sus palabras, por lo que dice y se dice de sí mismo. El relato de un hombre sobre sí mismo es lo único que poseemos para construirlo.


Con frecuencia sucede que, para agotar de una manera más completa un estudio, el artista se inspira en fotografías de una misma persona a distintas edades: el retrato definitivo podrá representarlo más jóvenes o bajo un aspecto distinto al que ofrece en el momento de posar porque lo que le pareció más real, más verdadero, es ese aspecto que realizó como el más revelador de su auténtica personalidad.


La reflexión que posibilitan estos retratos tiene el carácter de un diagnóstico.


En el retrato conceptual no debieran interesar las fotos de búsqueda y captura objetiva, dado que su intención es más bien la representación de personalidades disociadas. Su intención no es crear un efecto andrógino, sino una especie de diagnóstico esquizoide.


La pintura halla, quizás, su prueba decisiva en el retrato y tal vez, más particularmente, en el autorretrato. Este parece restablecer el carácter especular que constituye, quizás, su más secreta verdad. En el reto que el espejo suscita al pintor éste parece desprenderse de toda adherencia objetiva; alcanza, por fin, la desnudez psíquica.


http://web.uni-frankfurt.de/fb04/fotobox/Gruppensortierung/professionals/prof_06_cartier_bresson_brasserie_lipp.jpg
Esferas y medios puros por Adolfo Vásquez Rocca


La pintura es el dibujo de nuestro sistema nervioso proyectado sobre el lienzo.


Resuena a través de esas máscaras el silencio hierático de lo sagrado, que invade el rostro y los ojos hasta fijarlos en una especie de reposo rígido y majestuoso. No hay el menor atisbo de movimiento ni de dinamismo, o de fuerza potencial que pudiera ser desplegada, en esos rostros convertidos, en su travesía del límite, en auténtico material sagrado.


No hay en esos rostros ya alegría ni dolor; placer ni displacer; felicidad ni amargura. Todo el complejo y tupido relato de los cambios emocionales de fortuna e infortunio ha sido trascendido.


Dr. Adolfo Vásquez Rocca


1SLOTERDIJK, Peter, Esferas I, Cap. 2: “Entre rostros. Sobre la emergencia de la esfera íntima interfacial”, Editorial Siruela, Madrid, 2003, pp. 135 a 195

2SLOTERDEIJK, Peter, Esferas I, Siruela, Editorial Siruela, Madrid, 2003, p. 177 y sgtes.

4

5VASQUEZ ROCCA, Adolfo, La Moda en la posmodernidad; deconstrucción del fenómeno fashion, en Nómadas, UCM.

Ver:

VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, Artículo "Rostros y lugares del anonimato en la sobremodernidad", en Revista Almiar, MARGEN CERO, MADRID, Nº 33 abril – junio 2007 Margen Cero © , Fundadora de la ASOCIACIÓN DE REVISTAS DIGITALES DE ESPAÑA (A.R.D.E.)
http://www.margencero.com/articulos/articulos_taber/anonimato.html


Artículos relacionados:

Dr Adolfo Vásquez Rocca - E-mail: adolfovrocca@gmail.com

Adolfo Vásquez Rocca


Doctor en Filosofía y Teoría del Arte; Postgrado Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Filosofía IV, Pensamiento contemporáneo y Estética. Profesor de Antropología y de Estética -Departamento de Artes y Humanidades. Director de Revista Observaciones Filosóficas http://www.observacionesfilosoficas.net/. Director del Consejo Consultivo Internacional de Konvergencias, Revista de Filosofía y Culturas en Diálogo. Profesor Asociado al Grupo Theoria Proyecto europeo de Investigaciones de Postgrado.

E-mail: adolfovrocca@gmail.com

SLOTERDIJK Y NIETZSCHE; POSTHUMANISMO, ANTROPOTÉCNICA Y EL DISCURSO DEL POSTHUMANISMO

No se puede mostrar la imagen “http://img207.imageshack.us/img207/7520/00o0avisualphilosophyck2.jpg” porque contiene errores.

Esbozo o Escrito introductorio a la Publicación definitiva aún en Prensa - 2008-

Dr. Adolfo Vásquez Rocca

ILYA KABAKOV; EL ARTE DE LA INSTALACIÓN, CONCEPTUALISMO RUSO Y EL PALACIO DE LOS PROYECTOS Por Adolfo Vásquez Rocca

Revista de Arte contemporáneo
Nº 101 - enero - 2008

ILYA KABAKOV; EL ARTE DE LA INSTALACIÓN Y EL PALACIO DE LOS PROYECTOS

Adolfo Vásquez Rocca

Doctor en Filosofía y Teoría del Arte


No se puede mostrar la imagen “http://www.leftmatrix.com/kabakovcat.jpg” porque contiene errores.

Adolfo Vásquez Rocca

Doctor en Filosofía y Teoría del Arte

http://www.campusred.net/forouniversitario/images/logo_ucm.gif



0.1 - El Arte de la instalación

Las raíces de la instalación en occidente descansa en los Happenings y en las acciones de Arte; la instalación es producto de lo que queda de algunos eventos congelados en el tiempo, como sucede en las instalaciones de Beuys, Kounellis y Merz. El origen de las instalaciones de Europa oriental reside en la pintura. La instalación occidental se orienta hacia el objeto, hacia la apariencia de los diferentes objetos después de la acción. La instalación en Europa oriental se dirige hacia el espacio, hacia la atmósfera de una situación particular. Tal es el caso del del maestro ucraniano Ilya Kabakov que aquí presentamos.


1.- Coleccionismo e "intimidad diaspórica”; el fetiche de la mercancía.



Todo espacio realmente habitado contiene la esencia del concepto de hogar, porque allí se unen la memoria y la imaginación, para intensificarse mutuamente. En el terreno de los valores forman una comunidad de memoria e imagen, de tal modo que la casa no sólo se experimenta a diario, al hilvanar una narración o al contar nuestra propia historia, sino que, a través de los sueños, los lugares que habitamos impregnan y conservan los tesoros del pasado1. Así pues la casa representa una de las principales formas de integración de los pensamientos, los recuerdos y los sueños de la humanidad. Sin ella, el hombre sería un ser disperso2.


La casa es así un dispositivo de la memoria, evoca recuerdos, convoca entidades fantasmagóricas. También el inconsciente esta poblado de fantasmas. No sólo los recuerdos, también las cosas que hemos olvidado están ‘almacenadas’ allí. El alma es una morada. Recordando las casas y las habitaciones aprendemos a mirar dentro de nosotros mismos.

Como la memoria involuntaria, coleccionar es un desorden productivo3, una forma de remembranza práctica en la cual los objetos se introducen en nuestras vidas y nosotros en las suyas. Por tanto, en cierto sentido aún el más simple acto de reflexión política marca una época en el comercio de antigüedades. Para el coleccionista, el mundo está presente, en realidad está ordenado en cada uno de sus objetos, sólo que según una relación sorprendente e incomprensible en términos profanos. Nuestra casa es un escenario para representar nuestra vida, de manera que decorar es imaginar una vida. Por ello a quienes sucumben ante “la moda” –como la producción industrial del “siempre lo mismo”– ella les prescribe el ritual a través del cual el fetiche de la mercancía quiere ser adorado.


Es en el exilio donde se hace imprescindible recrear una vida, recrearla como remembranza y anclaje de la identidad. Lo que persiste en la distancia son ciertas impresiones, una particular memoria emotiva que evoca olores, sabores, ritos, dicciones, modismos, rasgos que "caracterizan" la pertenencia a una comunidad a una "intimidad cultural". A este respecto, la generación de una iconografía, una re-creación plástica del imaginario patrio, se convierten en un trabajo épico y una experiencia artística compleja en la que el sujeto emigrante, sujeto en crisis por razones políticas, sociales o culturales, vive un intenso transe fantasmático con el espacio, ya sea el que abandona, el que recorre, el que ansía o al que llega, poniéndose a su vez a prueba con los otros en los que despierta la potencialidad de tolerancia o de hostilidad. Es así como bajo la forma de objetos atesorados, que se transportan en las valijas del emigrante o que se adquieren después, en prácticas altamente ritualizadas, en los "mercados de pulgas" del propio territorio de adopción: fotografías, ropas, utensilios típicos, souvenirs, una parafernalia de cosas entre el coleccionismo y el kitsch, que atiborran vitrinas o "altares" domésticos como nunca lo harían en la propia tierra, donde muchas de ellas serían desdeñadas precisamente por los mismos "efectos" de sentido–. Todas prácticas estéticas de la cotidianidad que configuran al mismo tiempo un relato del exilio y un lugar de memoria y cuyo intento de preservar la "identidad" toma, curiosamente, la forma de una "intimidad diaspórica"4. Este ha sido el caso del artista ucraniano Ilya Kabakov.

http://www.deweerartgallery.com/images/picture583.jpg


2.- El Síndrome de Diógenes o el coleccionista de basura; una instalación de Ilya Kabakov.

Pero qué sucede si el coleccionismo deriva en obsesión, en la manía de no querer dispersarse en ningún sentido y somos poseídos por el Síndrome de Diógenes5, ese extraño comportamiento –patrón obsesivo de conducta– de seres extremadamente huraños que viven recluidos en sus propios hogares y rehuyen cualquier contacto social. En esa reclusión en el propio hogar y el abandono de toda higiene las personas que lo sufren pueden llegar a acumular grandes cantidades de basura en sus domicilios. Suelen reunir grandes cantidades de dinero en su casa sin tener conciencia de lo que poseen. Por el contrario, piensan que su situación es de pobreza extrema, lo que les induce a ahorrar y guardar artículos sin ninguna utilidad. Es frecuente que almacenen objetos inútiles, en apariencia basura y desperdicios, como casos de personas que atesoraban billetes antiguos sin vigencia legal, bombillas de butano o latas de pintura.

No se puede mostrar la imagen “http://www.ihc.ucsb.edu/events/event_files/past/oldersite/packrats/kabakov_garbage.jpg” porque contiene errores.

Arte Contemporáneo Instalación - Adolfo Vásquez Rocca


Este placer asfixiante es lo que recrea el artista ucraniano Ilya Kabakov –de aspecto austero marcado por el el análisis social y la observación de la vida de los ciudadanos bajo el régimen comunista– en su obra conceptual ‘The Man Who Never Threw Anything Away’, La obra de Kabakov era un museo de basura dedicado al “Hombre que Nunca Tiraba Nada”, el coleccionista de basura. En la sala se experimenta en primera persona la manía de coleccionar todo, cualquier cosa, por nimia que ésta pueda parecer y la pasión por el orden estricto de cada cosa, una obsesión clasificatoria similar a los detallados relatos de Pèrec en Pensar y Clasificar6.



3.- Viviendas comunitarias; El mundo como proyecto y representación.


Las instalaciones de Kabakov son construcciones complejas, no exentas de sátira e ironía, en las que se atiborran objetos, imágenes y textos recreando entornos deprimentes de viviendas comunitarias, clínicas mentales, aulas escolares y oscuros lugares de trabajo.


En las fotografías se aprecia cada uno de los objetos clasificados (un pequeño cristal roto, una madera diminuta, un fragmento de una cáscara de huevo, envases de leche de magnesia, cuentas de luz, cartas, botones, telegramas etc.). Una feroz inmersión en los universos mentales sofocantes, como una pared que de tanto cobijarnos comienza a estrecharse y termina por aprisionarnos, como la manía de acumular ya sea por miedo al futuro o simple avaricia. Recordemos que el mundo consiste en una multitud de proyectos, realizados algunos, a medio realizar otros, y algunos sin realizar. La acumulación no funcional –que aparece sublimada bajo la forma del coleccionismo– parece responder al deseo utópico y maniaco de evitar la dispersión y la fuga de las posesiones sean estas personas u objetos inanimados. Deseamos que el mundo comparezca todo y simultaneo sin puntos de fuga, en la claustrofobia del orden regulado según las más tiranas ideas que pueden apoderarse de nosotros.




Así la proliferación de las "instalaciones" parece una prueba más de la tendencia terapéutica del arte de exorcizar nuestros demonios haciéndoles frente por medio de montajes, sobre todo de objetos reales, de proyectos de obra, resoluciones y otros actos psicomágicos que también podemos calificar de hondo y sustantivo efecto espiritual. Las creaciones de artistas como Kabakov apuntan en este sentido a dotar al arte de los influjos terapéuticos a los que visionariamente Beuys7 apuntara.


Entre sus últimas creaciones destaca la instalación “El hombre que voló al cosmos desde su departamento", presentado en en el Centro Georges Pompidou, París (1989).


Kabakov recupera el vigor del accionismo -esa tradición de artistas que supo sacar al Arte de la Galería- y mediante efectivos cruces entre palabra, imágenes y textos lograron conmovernos.



4.- El Palacio de los Proyectos; Declaraciones mecanografiadas y delirio existencial.

http://phomul.canalblog.com/images/kabakov_the_ship1.jpg




Sobrevalorado o no, trascendente o no, el artista ucraniano Ilya Kabakov se ha convertido en uno de los representantes más visibles del arte de la instalación en las dos últimas décadas. Su más reciente creación “El Palacio de los proyectos”, como suele ocurrir con sus obras, no deja a nadie indiferente. Este trabajo recrea un imaginario lugar de madera, estructurado en diversas dependencias a las que el espectador accede como si se tratara de una tienda de muebles reciclados.

Cada estancia contiene elementos que varían de una a otra. Pero siempre puede encontrarse una silla y una mesa sobre la cual se halla un texto escrito (65 en total). Declaraciones mecanografiadas de seres anónimos de Moscú, Kiev y otras ciudades de la antigua Unión Soviética (hoy de países como Rusia o Ucrania).


Obreros, taxistas o ingenieros escriben, en pleno delirio existencial, sobre temas agrupados en tres grandes apartados: la mejora de la vida de otras personas, la estimulación de la creatividad y la perfección de uno mismo como individuo.

5.- Instalaciones, huellas y ruinas; el arte en tiempos de indigencia.

Adolfo Vásquez Rocca


En las instalaciones de Ilya Kabakov siempre se observa la presencia de la memoria, a veces con retazos autobiográficos, como el antiguo espacio de una casa, que después fue ruina, y luego dio paso sólo a la huella de la ruina. Esta huella es la memoria y la historia de otros.


Muchas veces la presentación de sus instalaciones, vivencias del pasado detenidas y extraídas, dejan una sensación de desolación, tristeza y necesidad de evasión.


Pese a todo siempre existe un lugar para la esperanza y ese lugar siempre está conectado con el pasado. Cada tiempo, cada espacio, cada territorio tienen imágenes simbólicas, que representan un cierto anclaje a determinadas ciudades y casas.


El arte contemporáneo se nos presenta de dos formas: una de ellas es la que muestran los museos y exposiciones, en las que el visitante está formado y sabe lo que está viendo o lo que espera ver. La otra es la de mostrarse a sí mismo como proyectos públicos, directamente dirigidos al espectador en general. No se trata de “teatro sólo para dramaturgos” sino para un público diverso y variado en cuanto a la profundidad de su conocimiento del arte. De esta forma, las reacciones frente a la obra de Kabakov pueden ser de sorpresa o desconcierto, pero jamas de indiferencia. La precariedad de sus obras puede ofrecernos las formas de un lirismo superior y convertirse en una nueva épica de la resistencia, llegando a ser un duro emplazamiento ante un mundo obsceno, una dura forma de responder a la cuestión de para qué arte en tiempos de indigencia.


6.- El hombre que salto al Cosmos; de la Guerra Fría al proyecto Esferas.





La instalación "El hombre que salto al Cosmos”8 de Ilya Kabakov muestra una fantástica incursión en el universo de los últimos años del régimen comunista a través de la historia de un hombre que trata de escapar de su vida, e idea la manera de hacerlo, autopropulsándose y partiendo hacia el espacio. En su cuarto quedan sus zapatos y un agujero en el techo, prueba de que logró salir. Se dice que nunca más se ha sabido de él, con lo que su operación parece que resultó un éxito.

NABAKOV1.jpg

La imagen comporta una imagen evocativa que remite a hitos de la guerra fría, aquella que se libro entre las dos superpotencias en ámbitos tan disimiles como la carrera espacial, los juegos olímpicos y los campeonatos mundiales de ajedrez; distintos frentes para un objetivo común, afirmar la hegemonía intelectual y tecnológica de uno de los bloques. Entre estos hitos, uno que significo un duro revés para el imperio americano sería la puesta en órbita del cosmonauta soviético Yuri Gagarin el 12 de Abril de 19619, literalmente un hombre que salto al Cosmos. Y si se acentúa el aspecto de la explosión que debió tener lugar para expulsar al hombre al Cosmos –a enfrentar el frío inconmensurable del afuera [la helada cósmica a la que refiere Sloterdijk en su Proyecto Esferas]10 asoma el devastador escenario del accidente de Chernobil11, que forzó al gobierno de la Unión Soviética a la evacuación de unas 135.000 personas y provocó una alarma internacional al detectarse radiactividad en diversos países de Europa septentrional y central. Una nube radiactiva recorría Europa, diseminando muerte y mutaciones genéticas desconocidas, develando la vulnerabilidad de la tecnología nuclear soviética, inaugurando una nueva era en las preocupaciones ambientales que han movilizado no sólo a activistas en una égida ambientalista sino a nuevos artistas conceptuales convertidos en verdaderos profetas de la devastación.


Dr. Adolfo Vásquez Rocca

No se puede mostrar la imagen “http://www.danoex.net/adolfovrocca.jpg” porque contiene errores.

Adolfo Vásquez Rocca


Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Postgrado Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Filosofía IV, Teoría del Conocimiento y Pensamiento Contemporáneo. Áreas de Especialización: Antropología y Estética. Profesor de Postgrado del Instituto de Filosofía de la PUCV, del Magíster en Etnopsicología, Escuela de Psicología PUCV, Profesor de Antropología y de Estética en el Departamento de Artes y Humanidades de la UNAB. Profesor asociado al Grupo Theoria, Proyecto europeo de Investigaciones de Postgrado. Director de la Revista Observaciones Filosóficas http://www.observacionesfilosoficas.net/. Secretario de Ejecutivo de PHILOSOPHICA, Revista del Instituto de Filosofía de la PUCV http://www.philosophica.ucv.cl/editorial.htm, Editor Asociado de Psikeba —Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales, Buenos Aires— http://www.psikeba.com.ar/, miembro del Consejo Editorial de Escaner Cultural —Revista de arte contemporáneo y nuevas tendencias— http://www.escaner.cl/ y Director del Consejo Consultivo Internacional de Konvergencias, Revista de Filosofía y Culturas en Diálogo. | E-mail: adolfovrocca@gmail.com

Bibliografía


http://phomul.canalblog.com/images/kabakov_lhomme_espace1.jpg































  • "Total Installation" Ilya Kabakov. Cantz Verlag VG Bild-kunst. Bonn. Germany 1995.


  • PRADA, Juan Martín, La crítica al discurso histórico tradicional, (1998) (Publicado originalmente como Capítulo VI del libro “La apropiación Posmoderna. Arte, práctica apropiacionista y teoría de la Posmodernidad”. Ed. Fundamentos. Madrid. 2001. )


  • VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “Peter Sloterdijk; Esferas, helada cósmica y políticas de climatización", En EIKASIA. Revista de Filosofía, OVIEDO, ESPAÑA. ISSN 1885-5679, año I - número 5- julio 2006, http://www.revistadefilosofia.com/SLOTERDIJK.pdf


  • "Space, Site, Intervention. Situating Installation Art". Erika Suderburg, Editor. U. Minnesota Press. Minneapolis 2000


  • "Site Specific Art: Performance, Place and Documentation" Nick Kaye. Routledge 2000


  • "Theories and Documents of Contemporary Art" Kristine Stiles & Peter Selz editores. U. California Press 1996. (Capítulo 6: Installations, environments and sites).



1 VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, "La arquitectura de la memoria: Espacio e identidad" pp.163 – 176 Revista Cuadernos de Filosofía - Nº 22 - 2004 [Publicación anual]. Universidad de Concepción – Chile. ISSN 0716-9884 y En A Parte Rei Revista de la Sociedad de Estudios Filosóficos de Madrid Nº 37 – 2005 http://serbal.pntic.mec.es/%7Ecmunoz11/vasquez37.pdf

2HEIDEGGER, Martin, Interpretaciones de la poesía de Hölderlin, Barcelona, Ariel, 1983.

3Desde otra perspectiva la noción misma de “colección” puede ser abordada en claves estéticas y sociológicas, apuntando que el individuo que colecciona desde sellos de correos hasta alfombras persas, y se siente así impulsado a “realizarse” en el placer que supone la posesión de un conjunto de objetos, donde la idea misma de colección está directamente vinculada a la posesión –no funcional– por encima de la necesidad, es decir, a la riqueza. Respecto de las maneras de “usar” el excedente cabe la prodigalidad que acelera el caudal de los objetos o productos en la esfera personal ya sea eliminándolos mediante el regalo, el desgaste, la destrucción, la eliminación, el trueque –sistema extrovertido en la terminología de Jung– ya sea mediante el amontonamiento.

4VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, El vértigo de la sobremodernidad: turismo etnografico y ciudades del anonimato. Revista de Humanidades: Tecnológico de Monterrey [en línea] 2007, (022):[fecha de consulta: 02 de enero de 2008] Disponible en: <http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=38402208> ISSN 1405-4167

5 En 1975 este extraño síndrome motivó la aparición de un trabajo científico que detallaba la patología siendo bautizada como “Síndrome de Diógenes”, en referencia a Diógenes de Sínope, el filósofo cínico célebre por por preconizar un modo de vida austero y renunciar a todo tipo comodidades. Ver: VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “Recuperación Estética del Ideario Cínico; De Diógenes a Sloterdijk”.

6VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, "Georges Perèc; Pensar y clasificar", en Revista ADAMAR, Nº 26, 2007, Madrid, Sitio incluido en el Directorio mundial de literatura de la UNESCO. http://adamar.org/ivepoca/node/232

7VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, "Joseph Beuys 'Cada hombre, un artista'; Los Documenta de Kassel o el Arte abandona la galería" (Reedición) En Revista Almiar, MARGEN CERO, MADRID, Nº 37 - diciembre de 2007 - Margen Cero © , Fundadora de la Asociación de Revistas Culturales de España, ISSN 1695-4807, http://www.margencero.com/articulos/new/joseph_beuys.html

8Catalogo de la Exposición "Cosmos", I. Kabakov: El hombre que voló al espacio desde su apartamento. (1981-1988).

9 En realidad, los pioneros de la Carrera Espacial fueron los alemanes. Allá por los años 40, la Alemania nazi desarrolló el primer cohete de la historia -el V2-. Fue un invento que desató miles de ambiciones.

Luego vino el fin de la II Guerra Mundial y los secretos del Tercer Reich pasaron a manos de Estados Unidos y la Unión Soviética, los grandes protagonistas de la Guerra Fría.

En el ambiente paranoico que se vivía entonces, no pocos creían que quien conquistara el espacio dominaría también la Tierra. Cuando Moscú lanzó el Sputnik 1 el 4 de octubre de 1957 puso en jaque el sueño estadounidense, no tanto desde el punto de vista tecnológico -el Sputnik 1 era un sencillo satélite de telecomunicaciones-, sino porque los soviéticos ganaron con ello la posibilidad de jactarse de haber sido los primeros.

En 1962, el ahora mítico Yuri Gagarin fue el primer hombre que orbitó la Tierra. Un año más tarde, en medio de una masiva campaña publicitaria, Moscú volvía a levantar la bandera de la superioridad soviética al anunciar que Valentina Tereshkova se había convertido en la primera mujer en el espacio. Y en 1968, el cosmonauta soviético, Alexei Leonov, realizó la primera caminata espacial.

Hasta que en 1969 por fin Estados Unidos pudo ser el primero.

La promesa de Kennedy se cumplió el 20 de julio, cuando él ya había sido asesinado y Richard Nixon era quien gobernaba la Casa Blanca. Ese día, tras orbitar diez veces alrededor de la Luna, el astronauta Neil Amstrong posó el módulo Eagle y fue el primer hombre en dar unos pasos sobre la superficie lunar.

El mundo, sorprendido, vio el alunizaje por televisión.

Pero habían sido tantos los fracasos estadounidenses frente a los soviéticos que incluso así muchos no lo creyeron. Nacieron así las múltiples teorías conspirativas que apuntaban a que la llegada a la Luna había sido un montaje, algunas de las cuales aún tienen defensores.

10VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “Peter Sloterdijk; Esferas, helada cósmica y políticas de climatización", En EIKASIA. Revista de Filosofía, OVIEDO, ESPAÑA. ISSN 1885-5679, año I - número 5- julio 2006, http://www.revistadefilosofia.com/SLOTERDIJK.pdf

11La cantidad de material radiactivo liberado en la "Chornobilʹsʹka katastrofa", que se estimó fue unas 500 veces mayor que la liberada por la bomba atómica arrojada en Hiroshima en 1945, causó directamente la muerte de 31 personas, forzó al gobierno de la Unión Soviética a la evacuación de unas 135.000 personas y provocó una alarma internacional al detectarse radiactividad en diversos países de Europa septentrional y central.

No se puede mostrar la imagen “http://img517.imageshack.us/img517/9899/00visualphilosophyyh4.jpg” porque contiene errores.

| E-mail: adolfovrocca@gmail.com

viernes 4 de enero de 2008

EL VALOR COGNOSCITIVO DE LA FICCIÓN; DE DUCHAMP A FEYERABEND Por Adolfo Vásquez Rocca

http://www.campusred.net/forouniversitario/images/logo_ucm.gif
EL VALOR COGNOSCITIVO DE LA FICCIÓN.

Estética y Epistemología; De Duchamp a Feyerabend.

http://www.artstjames.com/Images/Hamilton-MarcelDuchampBIG.jpg

Prof. Dr. Adolfo Vásquez Rocca.1

adolfovrocca@gmail.com

La relación interna entre filosofía y literatura permite examinar de cerca qué significan la pluralidad y complejidad en los usos de la razón. Y permite aproximarse a esos usos y figuras desde un ángulo privilegiado. Pues el interés por lo literario no tendría por qué significar un apresurado abandono del modelo de discurso racional –que es característico de la filosofía–, sino el acceso a un punto de vista más completo: un nuevo motivo reflexivo, otro límite crítico, mayor complejidad también. Digamos que esa perspectiva facilita la puesta al día de las tesis modernas sobre la filosofía como emancipación, como salida de una minoría de edad.

Espacios de reflexión, métodos y perspectivas constituyen los distintos niveles, a través de los cuales se trata de definir un nexo complejo entre discursos. La ficción como conocimiento, subjetividad y texto, así como la relación entre mundo y lenguaje pretenden acotar algunas dimensiones de esa relación.

A través de la literatura llegamos a estar familiarizados con situaciones, sentimientos, formas de vida, obteniendo así una mirada desde dentro –epistemológicamente empatica–. Cada nueva visión del mundo constituye un nuevo tipo de conocimiento, un conocimiento que puede incluir aspectos cognitivos y emotivos y que demandará, probablemente, algún tipo de lógica paraconsistente. En este sentido en la manera en que –como pioneros– creamos o descubrimos mundos (dependiendo del estatuto ontológico otorgado a la ficción) también establecemos o desentrañamos la legislación lógica, según la cual tal curso de sucesos o tal tipo de entidades son o no admisibles al interior de este particular mundo posible.


http://blog.liverpoolmuseums.org.uk/graphics/mannequins_textiles_studio.jpg

Arte y Estilo por Adolfo Vásquez Rocca

Hasta los mundos narrativos más imposibles tienen como fondo lo que es posible en el mundo que concebimos como real. Las entidades y situaciones que no son explícitamente nombradas y descritas como diferentes del mundo real son entendidas a partir de las leyes que aplicamos a la comprensión del mundo real.

Así, pues, la narración de ficción construye un modelo análogo del universo real, lo que permite, como en todos los modelos, conocer la estructura y los procesos internos de la realidad y manipularla cognitivamente. Se otorga así un valor cognoscitivo a la ficción, de modo tal que todas las posibles connotaciones, no expresadas directamente por el texto, sino –más bien– mostradas implícitamente o implicadas contextualmente en lo dicho por el mismo, iluminan aspectos de la realidad que sin estas extrapolaciones ficcionales permanecería en penumbras.

La perspectiva crítica –propia de la filosofía– puede hallarse así implícita en escritos de ficción, de la misma manera como las teorías filosóficas pueden aceptar como suyos a los argumentos procedentes del discurso literario. La reflexión filosófica se articula, pues, desde distintos ámbitos y modalidades discursivas.

La verdad se entreteje en la ficción a través de la actividad mimética, en tanto la fábula da forma a componentes que son inmanentes al texto pero lo trascienden, como figuras de nuestras prácticas de vida que, a su vez, la lectura vuelve a trascender y transformar en el texto mismo y en el sí mismo del lector, que no suele ser inmune a este juego de verdades que circula libre y reguladamente en los viajes de la trama.

Los conceptos de la lógica modal son, pues, aplicables a la dinámica de los procesos de lectura, asimilando los mundos posibles a las inferencias y proyecciones construidas por los lectores cuando se mueven a través del texto. Estos mundos posibles pueden actualizarse, o pueden permanecer en un estado virtual, dependiendo de si el texto verifica, refuta, o deja indecisa la racionalización del lector hacia los eventos narrativos.

En todo trabajo de ficción se da por sentado que aquello que es el caso, es recentrado en torno a las estipulaciones que el narrador hace del mundo real. Este proceso de recentramiento instala al lector adentro de un nuevo sistema de realidad y posibilidad. Como un viajero a este mundo, el lector de ficción descubre no sólo un nuevo mundo real, sino también una variedad de ‘mundos posibles’ que giran alrededor de él. Así como nosotros manipulamos los mundos posibles a través de los funcionamientos mentales, así hacen los habitantes de los universos de ficción: su mundo real se refleja en su conocimiento y creencias, corregidas en sus deseos, reemplazados por una nueva realidad en sus sueños y alucinaciones. A través del pensamiento contra-factual reflejan cómo las cosas podrían haber sido; a través de los planes y proyecciones contemplan cosas que todavía tienen una oportunidad de ser; y a través del acto de constituir las historias de ficción recentran su universo en lo que es para ellos un segundo-orden de realidad, y para nosotros un sistema del tercer-orden.


Para entender esta organización de substancia semántica (de ficción o no) en un mundo real rodeado por los satélites de ‘mundos posibles’, algunos autores2 proponen el término de "universo textual" para referirse a lo que se conjura por el texto. Lo que se ha llamado "mundo de ficción" puede parafrasearse ahora como el mundo real del universo textual proyectado por el texto de ficción.

Tampoco debe resultar extraño que se acuda a la literatura o a la ficción, allí se acota un problema y se llena el vacío de las reflexiones descontextualizadas. Se busca que la descripción ya no de formulaciones abstractas y vacías, sino de experiencias humanas concretas, –como el dolor o la traición– al ser compartidas, genere la necesaria empatía desde la cual se geste la solidaridad y la compasión.

Rorty3, por ejemplo, critica el enorme grado de abstracción que el cristianismo ha trasladado al universalismo ético secular. Para Kant, no debemos sentirnos obligados hacia alguien porque es milanés o norteamericano, sino porque es un ser racional. Rorty critica esta actitud universalista tanto en su versión secular como en su versión religiosa. Para Rorty existe un progreso moral, y ese progreso se orienta en realidad en dirección de una mayor solidaridad humana.

Para él la solidaridad humana no consiste en el reconocimiento de un yo nuclear –la esencia humana– en todos los seres humanos. Se la concibe como la capacidad de percibir cada vez con mayor claridad que las diferencias tradicionales (de tribu, de raza, de costumbres) carecen de importancia cuando se las compara con las similitudes referentes al dolor y la humillación.

De aquí que las principales contribuciones del intelectual moderno al progreso moral son las descripciones detalladas de variedades de dolor y humillación (contenidos en novelas e informes etnográficos), más que los tratados filosóficos y religiosos. Piénsese, por ejemplo, en 1984 la novela de Orwell, de la que Rorty realiza un prolijo análisis4.

La concepción que presenta Rorty sustenta que existe un progreso moral, y que ese progreso se orienta en realidad en dirección de una mayor solidaridad humana.

Rorty piensa que para ese progreso moral es más útil pensar desde una moral etnocéntrica, pragmática y sentimental, que desde una moral universalista, abstracta y racionalista, como la de Kant.



No se puede mostrar la imagen “http://denisdutton.com/rorty.jpg” porque contiene errores.


En definitiva, más educación sentimental y menos abstracción Moral y teorías de la naturaleza humana. Educación sentimental y moral a través del desarrollo de la sensibilidad artística. Debemos prescribir novelas o filmes que promuevan la ampliación del campo de experiencias del lector, más aun cuando el lector es un político, un economista, un trabajador social, un empresario, un dictador, o, más aún, cuando se trate de un niño que tenga, como tal, la posibilidad de convertirse en cualquiera de estos tipos humanos reconocibles.

Si Hitler, por ejemplo, no hubiese sido rechazado en la Escuela de Bellas Artes cuando alrededor de los 17 años postuló a lo que era su única vocación, la pintura, sus actividades creativas no habrían sido sustituidas por el dibujo del horror, de los campos de concentración con su violencia voraz.

La experiencia estética como simulación gnoseológica.

Continuando con el análisis de las relaciones entre ficción y conocimiento es imposible omitir la experimentación plástica llevada a cabo por Duchamp a través de sus ready made, en particular por la fabricación de sus “Tres zurcidos – patrón”, un conjunto de tres hilos de menos de un metro fijados sobre bandas de tela pegadas sobre vidrio, y acompañadas de sus tres reglas para trazar. “Los 3 zurcidos - patrón” – observa Duchamp5 – “son el metro disminuido”. El conjunto se inscribe en el “género” de una matemática ficticia, de una física de lo imaginario, que sin embargo reclama los mismos títulos de rigor y exigencia que sirven de fundamento a la matemática occidental. Por ello, y lo mismo que el patrón de medida “universal” de metro, los Tres zurcidos patrón de Duchamp se guardan en un estuche especial, destinado a evitar su dilatación o contracción por efectos de la temperatura – o cualquier otra posible perturbación ocasionada por factores externos.

Ahora bien, lo decididamente subversivo en la actitud de Duchamp se cifra, ante todo, en el proceso mediante el cual se establecen esas unidades imaginarias de medida – “zurcidos”, de un universo roto…–, dependiente enteramente del azar. En el primer conjunto de escritos en que fija los fundamentos conceptúales de sus experiencias plásticas, en la Caja de 1914, Duchamp formula el principio que inspira la génesis de los Tres zurcidos-patrón a partir de una pregunta abierta en tiempo condicional: “si un hilo recto horizontal de un metro de longitud cae desde un metro de altura sobre un plano horizontal deformándose a su aire y da una nueva figura de la unidad de longitud…” La realización de la experiencia, que para Duchamp entraña “la idea de la fabricación”, da como resultado el establecimiento de esas tres unidades enteramente occidentales de medida. Se adoptan el rigor y la precisión máximas, característicos del pensamiento matemático, pero conjugados con la voluntad indeterminada del azar. Es como un juego: el máximo rigor, la “regla del juego”, sobre un fundamento convencional y gratuito, y de cuya conjugación extraemos conocimiento y placer. Con este simulacro Duchamp modela una contrafigura irónica de la solemnidad y pretensión de absoluto de la ciencia occidental. Lo provocativo de este “gesto” estético tiene sus raíces en lo que supone de impugnación del supuesto valor universal y absoluto del pensamiento occidental. Como los zurcidos – patrón, nuestra ciencia es el resultado de un proceso de fabricación intelectual, y la validez de sus reglas una consecuencia de la aceptación de determinados presupuestos y convenciones, esto es, de peticiones de principio, asentimientos que hacemos sobre la base de la buena fe o simplemente, de las ganas.


http://img130.imageshack.us/img130/9223/madonna028dl0.jpg

Arte y Estilo por Adolfo Vásquez Rocca


La impugnación irónica de la reducción positivista del conocimiento a mera razón instrumental, sirve ahora como trasfondo de la fundamentación del alcance intelectual del arte o de lo que he llamado razón estética.

La obra de Duchamp nos muestra, en definitiva, tanto en una vertiente plástica como conceptual, las infinitas posibilidades de “lectura de lo real”. En Duchamp encontramos el centro de gravedad de una concepción de las operaciones mentales y artísticas abierta a una lectura de lo real como diverso y plural, a una consideración flexible y distendida de la normatividad del mundo.

Nos encontramos así ante una operación de desmantelamiento epistemológico. El dispositivo opera sobre el pretendido rigor y objetividad de las ciencias duras. Sin duda una audaz maniobra subversiva, tan propia de las vanguardias de los años ’20, las que superan con mucho – en su carácter corrosivo – a sus pálidos remedos postmodernos.

La trans-vanguardia ya no es básicamente ruptura. Es academia y museo, se ha convertido en nuestra “tradición”: en la tradición artística de la contemporaneidad. Desde los medios de comunicación de masas y las instituciones de cultura, públicas o privadas, el horizonte estético de la vanguardia se transmite ya como clasicismo de la contemporaneidad6.


Reconstitución de escena. Epistemología y estética

La imaginación que circunda el mundo.


Para situarnos en una perspectiva que nos permita abordar estas cuestiones –que nos obligan a salir de los paradigmas de la racionalidad tradicional es fundamental traer a cuenta las ideas de uno de los epistemólogos más imaginativos que dio el siglo recién pasado. Me refiero, sin duda, a Paul Feyerabend, particularmente a lo expuesto en su Tratado contra el método –Esquema de una teoría ‘anarquista’ del conocimiento– donde nos señala que “al tratar de resolver un problema, los científicos utilizan indistintamente un procedimiento u otro: adaptan sus métodos y modelos al problema en cuestión, en lugar de considerarlos como condiciones rígidamente establecidas para cada solución. No hay una “racionalidad científica” que pueda considerarse como una guía –universal– para cada investigación; pero, y esto es lo que hay que considerar, hay normas obtenidas de experiencias anteriores, sugerencias heurísticas, concepciones del mundo, disparates metafísicos, restos de teorías abandonadas y de todo ello hará uso el científico en su investigación. Aquí se observa la fundamental importancia de la plasticidad intelectual, pues es sólo intuitivamente que en cuestiones de diversa naturaleza podrá determinarse qué criterio seguir en cada caso para preferir un método a otro. De lo anterior se desprende, lo que constituye el eje de esta tesis, que la ciencia se encuentra mucho más cerca de las artes de lo que se afirma en nuestras teorías del conocimiento favoritas7 .

La epistemología de Feyerabend desplaza la atención centrada en la dimensión racional de la ciencia para enfocarla en el contexto histórico y sociocultural. Su trabajo da –a veces– la impresión de un análisis ejecutado por un etnógrafo que se afana en comprender los elementos simbólicos y –en general– la forma de vida que han desarrollado los nativos del mundo occidental en la estructuración de una peculiar cosmovisión.

El punto es relevante porque, a raíz de los errores epistemológicos, se comienza a reparar en que estamos insertos en un paradigma y sólo entonces empezamos a cuestionar los supuestos en que descansa aquel; sólo cuando nuestras teorías fallan nos encontramos –de golpe– con “la realidad” con los hechos brutos (y nada más porfiado que los hechos), y aquí mientras el paradigma se desenvuelve normalmente, sin chocar con errores de importancia, los sujetos vivimos en él a-críticamente, experimentándolo como si fuera parte de nuestra realidad; no obstante, detectar algunos errores graves no implica que el paradigma se resigne a desaparecer, lo más probable es que surjan justificaciones ad hoc que expliquen la posibilidad del error o el error mismo y, todavía, se puede argumentar que el error en cuestión es un problema periférico.

Feyerabend se opone a la idea de que existan estándares invariables de racionalidad en cualquier campo, incluido el de la ciencia. No existen, según él, principios universales de racionalidad científica; el crecimiento del conocimiento es siempre peculiar y diferente y no sigue un camino prefijado o determinado. Feyerabend defiende firmemente el valor de la inconsistencia y la anarquía en la ciencia, de las cuales –afirma – ha derivado la ciencia todas sus características positivas, y sostiene que una combinación de crítica y tolerancia de las inconsistencias y anomalías, a la vez que absoluta libertad, son los mejores ingredientes de una ciencia productiva y creativa. En este sentido apunta Einstein cuando sostiene que en ciencias “la imaginación es más importante que el conocimiento”. "Soy lo suficientemente artista como para dibujar libremente sobre mi imaginación. La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado. La imaginación circunda el mundo."8

Respecto a la tesis según la cual no existen principios universales de racionalidad científica resulta también particularmente interesante referir la forma en que Popper comenzaba su clase. Lo hacía con una frase que se hizo celebre: “Soy profesor de método científico, pero tengo un problema: el método científico no existe”9.

La idea de que el conocimiento humano siempre es susceptible de error, de suerte que no es posible (ni necesario) establecer con absoluta certeza su verdad. Las teorías del conocimiento de Peirce y de Popper son los referentes inmediatos de esta noción. El falibilismo es una de las corrientes de pensamiento que no descubre en la imposibilidad de la justificación absoluta de nuestras creencias un factor de escepticismo y de desánimo, sino que intenta mostrar que tal exigencia de fundamentación completa es desorientadora, en la medida en que plantea una reivindicación epistemológica que no sólo es imposible de satisfacer, sino que, más importante todavía, no es necesaria. El edificio del conocimiento ni posee cimientos últimos ni los necesita. El escepticismo es hermano gemelo del justificacionismo radical, en la medida en que ambos planteamientos conceden una gran importancia filosófica a la idea de fundamentar apodícticamente la compleja red del conocimiento. El escepticismo sólo tiene sentido si la idea de fundamentación última es considerada epistemológicamente imprescindible; una vez que tal idea pierde su capacidad de hechizar la conciencia del epistemólogo, toda argumentación escéptica puede ser desechada sin menoscabo de rigor teórico10.

Las ideas de Feyerabend Contra “el” método son de un claro talante wittgensteiniano. Personalmente, durante una importante etapa de mi trabajo intelectual, me he ocupado de la concepción wittgensteiniana de la filosofía, en particular de lo que podría denominarse la función terapéutica de la filosofía11.

Para Wittgenstein, como es sabido, “el tratamiento filosófico de una cuestión es como el tratamiento de una enfermedad”12. Por ello señala que sus Investigaciones Filosóficas deben ser leídas y entendidas como un “libro de historiales clínicos de tratamientos filosóficos”13. En filosofía no podemos eliminar una enfermedad de pensamiento. Debe seguir su curso natural, y “la cura lenta es de máxima importancia”14. Los problemas filosóficos no son, por supuesto, problemas psicológicos. Si hablamos de problemas nos referimos a “tratamiento filosófico”. Y al igual que no existe una terapia apropiada para todas las enfermedades mentales, “no existe un método filosófico, sino varios métodos, al igual que existen diferentes terapias”15. Qué terapia usar dependerá de la enfermedad y de la persona que la sufra –al respecto me arriesgaría a decir también que no existen enfermedades sino enfermos16–. No hay pues un método universalmente válido. Sin embargo, como en psicoterapia, el primer paso consiste en “buscar la fuente de extrañamiento filosófico”, “investigar el origen del enredo”17, buscar la razón de la perplejidad. Como toda terapia, la terapia filosófica de Wittgenstein tiene por fin eliminar una enfermedad, ayudar a aquellos que están obsesionados por los problemas filosóficos a que alcancen completa claridad, de forma que ya no estén atormentados por aquellos problemas. “El auténtico descubrimiento es aquel que me hace capaz de dejar de filosofar cuando quiero, aquel que da paz a la filosofía, de manera que ya no nos vemos atormentados por cuestiones que ponen de nuevo en entredicho a la filosofía misma”18. En cierto modo, se encuentra exactamente igual que cuado empezó, ya que la filosofía “deja todo tal como está”19. La filosofía, sin embargo, no es nunca trivial o insignificante, al igual que el tratamiento psicoanalítico no debe juzgarse trivial por el hecho de que simplemente reestablece la salud mental.

La ciencia es una empresa esencialmente anarquista e imaginativa; el anarquismo teórico es más humanista y más adecuado para estimular el progreso que sus alternativas basadas en el rígido orden racional. Es aquí donde volvemos ha reivindicar el rol de lo ficcional, al modo como Popper se refería a las “conjeturas”. La historia, se sabrá, está repleta de accidentes y coyunturas, y curiosas yuxtaposiciones de eventos. Esto nos demuestra la “complejidad del cambio humano y el carácter impredecible de las últimas consecuencias de cualquier acto o decisión [de los hombres].

Queda claro, entonces, que la idea de un método fijo, o de una teoría fija de la racionalidad, descansa en una imagen demasiado simple del hombre y sus circunstancias sociales. Para aquellos que contemplan el rico material proporcionado por la historia y que no intentan empobrecerlo para satisfacer sus instintos –de reaseguración– más bajos o sus deseos de seguridad intelectual en forma de claridad, precisión, "objetividad" o "verdad", estará claro que sólo hay un principio que puede defenderse en todas las circunstancias y en todas las etapas del desarrollo humano. Este principio es: todo sirve.]

La ciencia no presenta una estructura, queriendo decir con ello que no existen unos elementos que se presenten en cada desarrollo científico, contribuyan a su éxito y no desempeñan una función similar en otros sistemas. Al tratar de resolver un problema, los científicos utilizan indistintamente un procedimiento u otro: adaptan sus métodos y modelos al problema en cuestión, en vez de considerarlos como condiciones rígidamente establecidas para cada solución. No hay una 'racionalidad científica' que pueda considerarse como guía para cada investigación; pero hay normas obtenidas de experiencias anteriores, de algunas teorías en desuso, y de todos ellos hará uso el científico en su investigación.

La historia de la ciencia, después de todo, no consta de hechos y de conclusiones derivadas de hechos. Contiene también ideas, interpretaciones de hechos, problemas creados por interpretaciones conflictivas, errores, etc.”20 En un análisis más minucioso se descubre que la ciencia no conoce “hechos desnudos” en absoluto, sino que los hechos que registra nuestro conocimiento están ya interpretados de alguna forma y son, por tanto, esencialmente teóricos. Siendo esto así, la historia de la ciencia será tan compleja, caótica, llena de errores y divertida como las mentes de quienes las han inventado.

A continuación, Feyerabend procede a señalar que el principio enunciado aconseja ir en contra de las reglas; por ejemplo, ante los empiristas que creen en la inducción (los científicos que consideran que son los hechos experimentales los que deciden si sus teorías son correctas o incorrectas) debe procederse en forma contraintuitiva, o sea que deben construirse hipótesis que contradigan de manera flagrante y abierta las teorías más aceptadas y confirmadas, o que se opongan a los hechos más contundentes. Sólo así se logrará mantener la frescura y el avance de la ciencia. Consciente de que sus críticos reaccionarían señalando que esto simplemente es la proposición de otra metodología más, Feyerabend señala: “Mi intención no es reemplazar un juego de reglas generales por otro; más bien mi intención es convencer al lector de que todas las metodologías, incluyendo a las más obvias, tienen sus límites”. La mejor manera de mostrar esto es demostrar no sólo los límites sino hasta la irracionalidad de algunas reglas que él o ella (los empiristas) posiblemente consideran como básicas. Recuérdese siempre que las demostraciones y la retórica utilizadas no expresan alguna "convicción profunda" mía. Simplemente muestran lo fácil que es convencer a la gente de manera racional. Un anarquista es como un agente secreto que le hace el juego a la razón para debilitar su autoridad (y la de la verdad, la honestidad, la justicia, y así sucesivamente).

http://i.walmart.com/i/p/09/78/01/95/12/0978019512874_500X500.jpg

Feyerabend por Adolfo Vásquez Rocca

En sus artículos en contra del empiricismo, Feyerabend nos muestra cómo este principio de amplia permisibilidad "ha operado y puede operar de forma creativa en la ciencia". Por ejemplo, es posible iniciar el trabajo científico formulando hipótesis que contradigan teorías sólidamente confirmadas o resultados experimentales corroborados hasta ese momento. Nada perdemos si partimos de esta forma en el trabajo científico en términos de metodología y, sin embargo, podemos ganar una nueva perspectiva que la teoría dominante no permitía considerar debido al requisito de consistencia entre hipótesis y teoría. Este requisito, nos dice Feyerabend, impide el progreso científico porque busca esencialmente la preservación de la teoría dominante, y no la mejor teoría o la más útil. La formulación de hipótesis que contradigan una teoría confirmada, nos proporciona pruebas que no pueden ser obtenidas de otra forma. Por otra parte, la proliferación de teorías o "pluralismo teórico", otra de las características esenciales de su posición filosófica, es benéfica para la ciencia, mientras que la uniformidad teórica favorece el dogmatismo e inutiliza el poder crítico de los científicos.

Debe mencionarse que Feyerabend discute este mismo punto con su dialéctica corrosiva, preguntándose en forma retórica: "¿qué hay de malo con las incongruencias?" [Strawson-también se pregunta ¿qué hay de moralmente malo en contradecirse?21] Y procediendo a rechazar el argumento de que la consecuencia de aceptar incongruencias sea el caos irracional, argumentando que en la ciencia algunas teorías incongruentes han contribuido al progreso. Sin embargo, este hecho no basta para abandonar el principio lógico de la no contradicción, ya que las teorías incongruentes que han contribuido al progreso de la ciencia lo han hecho gracias a que nuevos hechos las transformaron en congruentes. En ninguno de sus escritos extiende Feyerabend su irracionalismo, postulado como un elemento constante para la ciencia, a la propia naturaleza; su pleito no es con la realidad externa, ni con los que pretendemos estudiarla y conocerla, los seres humanos que ejercemos la profesión de científicos, sino con los instrumentos lógicos que pretendemos usar para cumplir con nuestros objetivos.

La epistemología de Feyerabend desplaza la atención centrada en la dimensión racional de la ciencia para enfocarla en el contexto histórico y sociocultural. Su trabajo da –a veces – la impresión de un análisis ejecutado por un etnógrafo que se afana en comprender los elementos simbólicos y –en general – la forma de vida que han desarrollado los nativos del mundo occidental en la estructuración de una peculiar cosmovisión.

En una perspectiva pragmatista la realidad de la ficción, su significatividad, estriba en las efectivas regularidades empíricas con las que las creaciones humanas, entre ellas los textos literarios, se asocian. La verdadera realidad es, pues, el campo de proyección de la experiencia que los miembros de la sociedad comparten mediante sus actividades comunicativas, entre las que la literatura, cuya materia prima son las palabras, funciona hoy como factor primordial. El análisis de la ficción y de la libre actividad espontánea de la razón humana ilumina el estatuto de la creatividad. La actividad de la razón es crecimiento y en ese crecimiento tiene un papel central la imaginación. "Cada símbolo es una cosa viva, en un sentido muy estricto y no como mera metáfora. El cuerpo del símbolo cambia lentamente, pero su significado crece de modo inevitable, incorporando nuevos elementos y desechando otros viejos"22.

La ficción escapa al sistema enunciativo de los enunciados de realidad. El yo-origen real desaparece y lo que emerge es un mundo con un yo-origen ficcional, es decir, el de los personajes y el de la narración misma, que no son propiamente objetos de aquel origen enunciativo de autor, sino sujetos propiamente dotados de capacidad productora. Así, pues, existe una indiscutible solidaridad entre el esquema discursivo de las formas de la representación y la "creación del mundo" e imagen de la vida y que la ficción implica. Según L. Dolezel, los mundos ficcionales no pueden ser sin más mundos posibles metafísicos, y es que se desarrolla un modelo de mundo posible que está capacitado para explicar las "particularidades ficcionales".

La experiencia temporal se resiste a ser compartimentada, desglosada, a pesar de ser un componente fundacional en cualquier relato. Emparentada también con aspectos pragmáticos e incluso vitales de experiencia del mundo, su radical planteamiento determina que sea un problema que la semiótica o la narratología intentan clasificar según criterios codificadores. El problema de la dimensión temporal no deja de ser también, en cuanto que plantea cuestiones inherentes al ámbito discursivo y a la constitución del sujeto, un aspecto clave de la formación del relato con el emplazamiento del hombre como elemento cultural.

http://revista.escaner.cl/files/u37/0_0_000__E__Adolfo_V__squez_Rocca_.jpg

Dr. Adolfo Vásquez Rocca

Doctor en Filosofía por la P. UCV., Pontificia Universidad Católica de Valparaíso,

Postgrado Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Filosofía IV.

1 Doctor en Filosofía por la P. UCV., Pontificia Universidad Católica de Valparaíso,

Postgrado Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Filosofía IV, Estética y Pensamiento Contemporáneo.


2 RYAN, Marie-Laure, Los Mundos Posibles, Inteligencia Artificial y Teoría de la Narrativa, Editorial Anagrama, Madrid, 1991.

3 RORTY, Richard, Contingencia, ironía y Solidaridad, Editorial Paidós, Barcelona, 1996.

4 RORTY, Richard, Contingencia, ironía y Solidaridad, Editorial Paidós, Barcelona, 1996.

5 DUCHAMP, Marcel, Duchamp du Signe. Écrits, éditès par M. Sanouillet, avec la collab. D’Elmer Peterson; Flammarion, París. Tr. Cast. de J. Elias y C. Hesse, rev. bibl. Por J.Rmanguera; Gustavo Pili, Barcelona, 1978.

6 JIMENEZ, José, La vida como azar; complejidad de lo moderno, Ed. Mondadori, Madrid, 1989, p.139.

7 FEYERABEND, Paul, Tratado contra el método; Esquema de una teoría anarquista del conocimiento, Ed. Tecnos, Madrid, 2000, p. 89.

8 “La vida según Einstein”: Una entrevista de George Sylvester Viereck. 26 de Octubre de 1929. Saturday Evening Post.

9 FEYERABEND, Paul, Matando el Tiempo; autobiografía, Ed. Debate, Madrid. 1995.

10 Cualquier forma de escepticismo que pretenda apoyarse en la ausencia de creencias infalibles yerra de lleno en el blanco. La noción de fundamento, asociada a algún tipo de garantía metafísica en relación con el conocimiento, es un espejismo que ignora la dinámica real de las creencias y los fines de su formación y su evaluación por parte del sujeto.

11 Ver El Concepto de filosofía en Wittgenstein; cap. 6 La función terapéutica de la filosofía, mi Tesis de Licenciatura, Instituto de Filosofía U C V., bajo la dirección del profesor Mirko Skarica Z.

12 WITTGENSTEIN, Ludwig, Investigaciones Filosóficas, Editorial Crítica, Barcelona 1992, 255.

13 WITTGENSTEIN, Ludwig

14 WITTGENSTEIN, Ludwig, Zettel, Ed. Universidad Nacional Autónoma de México, 1985, p. 382.

15 WITTGENSTEIN, Ludwig, Investigaciones Filosóficas, 133.

16 Lo que sin duda sería bastante fiel a la reconversión de la mirada epistemológica puesta en marcha por Feyerabend.

17 WITTGENSTEIN, Ludwig, Investigaciones Filosóficas.

18 Ibid.

19 Ibid.

20 FEYERABEND, Paul, Tratado contra el método; Esquema de una teoría anarquista del conocimiento, Ed. Tecnos, Madrid, 2000, p. 3.

21 STRAWSON, P. F., Introducción a una Teoría de la Lógica, Ed. Nova, Buenos Aires, 1969, p. 3.

22 SARMIENTO VAZQUEZ, C., Realidad y ficción en la novela: la ficcionalidad, en “Revista de estudios interdisciplinares y transdisciplinares” del Foro universitario de "Realidad y ficción" ISSN: 1698 – 2169, Nº 1, versión electrónica, Granada, 2004.



http://www.alvaraalto.fi/conferences/architectureart2005/img/base/logo1.gif


Dr. Adolfo Vásquez Rocca