domingo, 8 de mayo de 2016

PETER SLOTERDIJK: EL PALACIO DE CRISTAL Y MEMORIAS DEL SUBSUELO; NOTAS SOBRE LA POSTHISTORIE Dr. ADOLFO VÁSQUEZ ROCCA

 Peter Sloterdijk - Revista Observaciones Filosóficas Dr. Adolfo Vásquez Rocca 




 UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID

PETER SLOTERDIJK: EL PALACIO DE CRISTAL Y MEMORIAS DEL SUBSUELO; NOTAS SOBRE LA  POSTHISTORIE Dr. ADOLFO VÁSQUEZ ROCCA

  
Referencia:
 
Vásquez Rocca, Adolfo, "Sloterdijk; Psicopolítica, De las Memorias del subsuelo a la Posthistoria" En EIKASIA, Revista de Filosofía, Nº 36 - 2011, ISSN 1885-5679 - Oviedo,  España, pp.7 - 22. http://www.revistadefilosofia.com/36-01.pdf 
 
I.- “Palacio de Cristal”: Capitalismo Posmoderno y Memorias del subsuelo 
 
 
A partir de la metáfora del Palacio de Cristal1 Sloterdijk desarrolla un análisis filosófico-arquitectónico de cómo el capitalismo liberal encarna una particular voluntad de excluir el mundo exterior, de retirarse en un interior absoluto, confortable, decorado, suficientemente grande como para que no se perciba el encierro. La transparencia del Palacio genera la ilusión en los habitantes de los márgenes de poder participar de su confort y seguridad. El palacio se hace desear, se propone como ideal de desarrollo para los "perdedores de la Historia" ocultando las fronteras que los dividen, invisibilizando sus rigurosas medidas de control2.
La afortunada metáfora del Palacio de Cristal que Sloterdijk retoma de las Memorias del subsuelo de Dostoyevski (a quien considera un precursor de la crítica a la globalización), resulta útil para que el lector acostumbrado a las desgastadas visiones de las industrias culturales en la era del neoliberalismo, aterrice en el espacio interior del capital para comprenderlo como “expresión socio-topológica, que se introduce aquí para la fuerza creadora de interior de los medios contemporáneos de tráfico y comunicación: circunscribe el horizonte de las oportunidades, que abre el dinero, de acceso a lugares, personas, mercancías y datos…la forma determinante de subjetividad dentro de la Gran Instalación está determinada por la disponibilidad de capacidad adquisitiva”3.
 
 


Peter Sloterdijk - Revista Observaciones Filosóficas Dr. Adolfo Vásquez Rocca Director

 





Las redes telefónicas, los sistemas de radio y la proporción a chorro en la aviación han convertido en dos generaciones en algo natural una medida tal en la superación de la distancia que el espacio se percibe hoy como una magnitud casi desdeñable. Todo lo extenso y que exige espacio es comprimido hasta formar un bloque mínimo e inerte. La más patente manifestación de ello es el telefoneo intercontinental. Quien quiera haber confirmado el mito de la desaparición del espacio solo necesita levantar el teléfono o realizar algunos mouse-clicks4.
La historia de la globalización –la superación de las distancias– es la historia de una doble conquista, la conquista de la tierra por vía marítima y la conquista de la subjetividad. Según Sloterdijk, ha llegado el momento en que ambas expansiones se han encontrado y se han fusionado en un gran espacio denominado mercado. Después de la toma del medio metafísico y del medio terrestre la tercera globalización se nos aparece como la colonización del territorio interior. Lo que antes era historia de expediciones, aventuras e intrusiones, ahora es descubrimiento de las facultades ajenas y desacoplamiento de los flujos generados en las dos globalizaciones anteriores. Hemos pasado de un reino de la necesidad a un reino de la libertad donde la tele-comunicación ya no es una herramienta sino un constitutivo ontológico de las relaciones sociales, un medio de descarga generalizada sobre la base del bienestar en un parlamento ficticio que sustituye el monoteísmo por el pluriteísmo. 



 



El espacio interior de mundo del capital abarca, demográficamente apenas un tercio de la humanidad actual, geográficamente apenas un décimo de las superficies continentales. Sin considerar aquí el mundo acuático, porque todos los cruceros y yates habitables sumados juntos sólo cubrirían un millonésima parte de las superficies marinas5. Sólo el nuevo Queen Mary 2, el transatlántico más grande, más lujoso y caro construido en la historia marítima destinado a cruceros vacacionales, que zarpó en enero del 2004 hacia Nueva York con unos 2600 pasajeros abordo para su viaje inaugural, merece quizá una mención especial, ya que, como Palacio de Cristal flotante, hace una ostentación particular provocadora del capitalismo postmodernista6.
El capitalismo es, como lo hace ver Sloterdijk, algo más que un modo de producción; apunta más lejos, como se expresa con la figura de pensamiento "mercado mundial". Implica el proyecto de transportar todo el contexto vital de los seres humanos que se hallan en su radio de acción a la inmanencia del poder de compra.
Consecuentemente, la expresión “mundo globalizado” vale exclusivamente para la instalación dinámica que sirve como envoltura de “mundo de vida” a la fracción de la humanidad de los poseedores de capacidad adquisitiva. En su interior siempre se alcanzan nuevas alturas de improbabilidad estabilizada, como si el juego de beneficios de las minorías intensamente consumidoras contra la entropía pudiera seguir de forma indefinida.
Así que no es casualidad que el debate sobre la globalización se lleve casi exclusivamente como monologo de las zonas de bienestar; la mayoría de las demás regiones del mundo, por regla general, apenas conoce la palabra y –menos aún– el asunto, a no ser por sus efectos colaterales desfavorables. De todos modos, las dimensiones colosales de la instalación impulsan un cierto romanticismo cosmopolita; a cuyos medios más característicos pertenecen las revistas de abordo de las grandes líneas aéreas, por no hablar aquí de otros productos de la prensa masculina internacional. El cosmopolitismo, se puede decir, es el provincialismo de los mimados7
 
  


Peter Sloterdijk por Adolfo Vásquez Rocca

 
II.- Posthistorie, mimo y el devenir inmunológico del mundo
 
Tras la caída del muro de Berlín, las torres gemelas de Nueva York y las explosiones de los subterráneos de Madrid y Londres, los “protegidos”, sujetos de estas relaciones, son movilizados tanto por el Estado “moderador” posmoderno como por los medios masivos de comunicación a través de las estrategias inmediatistas del mimo.
Después del mimo constitutivo, sin el cual los niños no sobreviven más allá de su infancia, entramos en ese núcleo trágico que el psicoanálisis denominó "el principio de realidad". La aventura del siglo XX es, precisamente, haber puesto fin a ese reinado del principio de realidad, al menos para la mayoría de quienes habitan esta vasta esfera de comodidad, este palacio de cristal que llamamos Occidente.
Mimo, como término de la antropología histórica, designa los reflejos psicofísicos y semánticos del proceso de alivio o descarga que resulta inherente al desarrollo de la civilización desde su origen, pero que sólo en la época de la radical des-escasez de bienes pudo aparecer a plena luz. Las fuerzas efectivas de mimo constituyen un espacio de inmersión que sensibiliza a sus habitantes con las ventajas atmosféricas de un aseguramiento de la existencia ya producido fundamentalmente de antemano.
 

 



En otras palabras, han desertado del mundo exterior para cultivarse a sí mismos e introducirse al invernadero del confort convertido hoy en el gran útero de la felicidad paradójica. Tal constreñimiento tiende a no dejar nada fuera, ni siquiera las lejanas fantasías de los novelistas de ciencia ficción, quienes a estas alturas se han vuelto cronistas de la Gran InstalaciónEl Palacio de Cristal– como gusta definir también Sloterdijk al ambiente planetario
Nace lo que Sloterdijk denomina la posthistorie, conjunto de relatos que matizan la absorción interna que nos permite la climatización artificial –la del Palacio de Cristal– en el que la inmanencia del poder adquisitivo atrae a la vida en todas sus manifestaciones. El ciudadano poshistórico se encuentra así en una permanente des-limitación de sus facultades, en un constante viaje interior hacia la conciencia de poder obtener siempre más beneficio. El ciudadano poshistórico habita un continente artificial dinamizado y animado por el confort.
Mimo y aburrimiento vienen a ser dos momentos de la constitución del sujeto poshistórico. Por ejemplo, al sujeto extático joven sus padres filiales lo miman inhibiéndole toda posibilidad de sufrimiento; ¡Que ellos no sufran las carencias que tuve cuando fui joven! suelen decir los padres cincuentones. Además, al soberano consumidor le brindan múltiples opciones de confort, incluida la rebelión que puede manifestarse al tomar un café orgánico, portando una playera con algún estampado revolucionario e incluso soñando despierto con algún documental de crítica social. A ello podemos sumar las facilidades que dan al soberano las instituciones financieras a través de tarjetas de crédito, las becas de instituciones estatales para estudiar, los programas sociales de entretenimiento y los proyectos de capacitación para que las nuevas generaciones puedan aprender saberes para el mundo laboral del entretenimiento. Mimo por doquier para suavizar la omnipresencia difusa del aburrimiento. Si hasta en la modernidad de la década del sesenta el aburrimiento provocaba revoluciones según rezaban las viejas consignas situacionistas, en los actuales tiempos de la Gran Instalación, el aburrimiento se alivia consumiendo la inmensidad del inacabable mundo ofrecido por las empresas de la descarga emocional. 
 








Y es que los fenómenos del estrés aparecen debido a que el soberano consumidor día a día se autoasesora, se autopersuade, se autodesinhibe para lograr el éxito, al mismo tiempo que busca herramientas para descargar su estrés. Para ello, un ejército de orientadores mediáticos le brindan soluciones cuando no logra el triunfo: puede adquirir un best seller para tomar las cosas con calma, tomar un diplomado para hablar en público, un spa para desestresarse, el gimnasio o algún complemento alimenticio.
Con ello, el sujeto arquetípico del Palacio de Cristal consigue ejercitarse hasta llegar a ser dueño y propietario de sus propios padecimientos y pasiones, nadie más que él es el constructor de su fama o mediocridad.
Occidente ha reemplazado el mundo de los metafísicos por un gran espacio interior organizado por el poder adquisitivo. El capitalismo liberal encarna la voluntad de excluir el mundo exterior, de retirarse en un interior absoluto, confortable, decorado, suficientemente grande como para que no nos sintamos encerrados.
Para decirlo en tono sociológico, los individuos, auténticas moléculas gasificadas, pasean ansiosamente en las atmósferas maternales de los centros comerciales para calmar sus depresiones adquiriendo algún producto efímero; asisten a los festivales de entretenimiento para saciar el aburrimiento impuesto por la vida doméstica; festejan a la menor provocación cualquier suceso con tal de no interrumpir la infantil fiesta intermitente. Es más, hasta en las conmemoraciones por los derechos humanos sienten la emoción de la conversión de la memoria histórica social en parque temático.
A contracorriente del sedentarismo mental de los catedráticos vitalicios, Sloterdijk pone en movimiento palabras clave como aburrimiento, existencia de invernadero y reconstrucción psicopolítica de la fracción de la humanidad como poder adquisitivo con el propósito de conectar relato histórico y filosofía, y así desenmascarar el aburrimiento del “existente sin retos” que hace de la cultura de masas, el humanismo y el biologicismo el ancla de su narcisismo primario poshistórico. 
 
 

 



La reflexión acerca del impacto que producen los influjos inhibitorios y los influjos desinhibitorios en el funcionamiento de nuestra sociedad presente es desarrollada por Sloterdijk en su conferencia “El Palacio de Cristal”, pronunciada en el marco del debate Traumas urbanos8. La ciudad y los desastres, la cual tuvo lugar en Barcelona, en el año 2004. En esta conferencia, Sloterdijk establece una articulación entre ambos tipos de influjo y otros temas que forman parte de la meditación contemporánea como el capitalismo, la globalización y el terrorismo9.
Sloterdijk utiliza el concepto de “densidad” para definir el estado esencial que caracteriza la convivencia en el mundo globalizado. Con la globalización el camino hacia “las sociedades de paredes finas” parece inevitable. Los lugares se entrelazan a la vez que confunden su propia identidad mientras las identidades se desplazan perdiendo su lugar natural. Nace, lo que Sloterdijk denomina, la posthistorie, conjunto de relatos que matizan la absorción interna que nos permite la climatización artificial.
El mundo ha perdido la noche porque la luna y el sol ya no son los vectores del tiempo. En el mundo interior del capital siempre es de día. La energía fósil ha sido intercambiada por la energía intelectual y la síntesis de minerales por la transferencia de conocimiento.
Esta idea es expresada en el libro a través de la imagen del Palacio de cristal, acuñada por Dostoievski en Memorias del subsuelo10 refiriéndose al famoso recinto de la Exposición Universal de Londres de 1851. Metáfora voyeurista de la absorción de realidad desde unas condiciones inmunológicas perfectamente estudiadas
 


 

Sloterdijk se ha dedicado sistemáticamente a describir el devenir inmunológico del mundo en que vivimos. Percibe la filosofía como una “teoría narrativa de la génesis del universo”, como “una meditación sobre el ser-en-situaciones”, como “el estar-en-el mundo. A ello le da el nombre de “teoría de la inmersión”, o teoría del “estar juntos.” Vivir es crear esferas. Las historias amorosas y las comunidades solidarias no son sino la creación de espacios interiores para las emociones escindidas11, un sistema inmunitario simbólico que construye una película protectora en torno del ser humano.
El rasgo distintivo de la globalidad establecida es la situación de proximidad forzosa con todo tipo de elementos. Creemos que lo más adecuado es designarla con el término topológico “densidad”. Este término designa el grado de presión para la coexistencia entre un número indefinidamente grande de partículas y centros de acción. Mediante el concepto de densidad, se puede superar el romanticismo de la cercanía con el que los moralistas modernos han querido explicar la abertura del sujeto hacia el Otro12.
En El Palacio de Cristal13 Sloterdijk desarrolla una metáfora que permite describir el estado actual de la evolución económica y social, especialmente en los países desarrollados de Occidente, cuestión que profundizará en el reciente “En El Mundo Interior Del Capital: Para Una Teoría Filosófica de la Globalización”14. El mundo que él denomina capitalismo integral, donde el espacio exterior es absorbido y extrapolado hacia un espacio interior completamente delineado y esquematizado. Este Palacio de Cristal desempeña el rol de cápsula que separa y protege a sus miembros de las amenazas del mundo exterior; en él, los consumidores pueden acceder a distintos tipos de productos provenientes de todas partes del globo sin tener que abandonar su burbuja de privilegio.
Los habitantes contemporáneos del Palacio de Cristal llevan a cabo una vida marcada por el bienestar social, esto influye en el modo en que se interrelacionan, ya no se consideran unos a otros competidores en la batalla por la supervivencia, ni tampoco existen acentuados antagonismos entre las clases sociales que puedan dar pie a revoluciones o golpes de estado, manifestaciones unilaterales de la agresión15.



En Espumas, el último volumen de su trilogía, Esferas III16, Sloterdijk se ocupa de pensar el espacio contemporáneo, para ello ofrece una teoría filosófica que destaca el carácter multifocal con que la vida se desarrolla, esto bajo un nuevo régimen de complejidad donde la tensión se produce entre el fenómeno de apartamento de la burbuja-tipo –de la vida individual– y los nuevos conectores o espacios interrelacionales.
Como forma elemental egosférica, el apartamento es el lugar en el que la simbiosis de los miembros de la familia, que desde tiempos inmemoriales constituyen las comunidades habitacionales primarias, se supera en favor de la simbiosis del individuo que vive solo consigo mismo y con su entorno. Es particularmente interesante que en las teorías éticas más recientes: efectivamente, el “otro” solo puede ser descubierto como otro real –motivo central de la filosofía moral contemporánea– en una época en la que se han vuelto epidémicos el autodesdoblamiento del uno en sí mismo y la multiplicidad de los otros interiores virtuales. Sólo ahora se hace patente, de modo general y público, el abismo que hay entre el otro narcisista de la reflexión en sí mismo y el otro trascendente del encuentro o desencuentro real. Todo el “conglomerado de mecanismos vitales” –por recordar la formulación de Hermann Broch17, que evoca situaciones globales esféricas de coexistencia familiar desarrolladas tradicionalmente, y totalidades indistintas en estado de asociación sonambúlica y seminarcosis simbiótica– cae durante el siglo XX dentro de una fuerza centrífuga que dispersa a los individuos, separándolos en células de mundo propias y micrototalidades activo-pasivas. Desde este punto de vista, el socioanálisis por disgregación y aislamiento corre paralelo al psicoanálisis por autoexploración en una situación diádica artificial.
 

III.- Espumas: “poliesferologia” o ciencia ampliada de invernaderos18.
 
 

 
La esfera una ha implosionado, ahora bien, las espumas viven” (Esferas III -Espumas)
Peter Sloterdijk
La imagen de la espuma es funcional para describir el actual estado de cosas, marcado por el pluralismo de las invenciones del mundo, por la multiplicidad de micro-relatos que interactúan de modo agitado, así como para formular una interpretación antropológico-filosófica del individualismo moderno. Con ello Espumas responde a la pregunta de cuál es la naturaleza del vínculo que reúne a los individuos, formando lo que la tradición sociológica llama “sociedad”, el espacio interrelacional del mundo contemporáneo.
En Espumas se da cuenta de los círculos de expansión y movimiento de las múltiples esferas en las que –al modo de celdillas de enclaustramiento– los sujetos se trasladan y aglomeran hasta formar espumas evanescentes donde establecen complejas interrelaciones.
Espumas es así definida por Sloterdijk como el ensayo de una “poliesferologia o ciencia ampliada de invernaderos; [una] teoría tecnológica de los espacios humanamente y simbólicamente habitados, como una instrucción científico-ingeniera y política para la construcción y mantenimiento de unidades civilizatorias.”19
 



                                                     
Espumas20 cierra el ciclo del ambicioso proyecto de Sloterdijk de comprender la ontogénesis del ser humano y su historia como conformador de esferas. Estar en el mundo, nos recuerda Sloterdijk21, es vivir en esferas, espacios de relación, climas o atmósferas, cuyo análisis dice más de la vida humana que la consideración del individuo autónomo o de las diversas posiciones que la ciencia y la metafísica le han asignado. Ahora bien, si Esferas I había desarrollado un sugestivo esfuerzo por mostrar que la esfera humana primaria -”burbuja”- era esencialmente relacional, bipolar, y Esferas II había llevado a cabo una narración completa de las tensiones inherentes a la constitución de las macroesferas -“globos”-, donde se narraba de qué forma el pensamiento metafísico clásico, como contemplación del todo redondo, se propaga por el mundo, el globo, y pone en marcha formas diversas de globalización22, fundando lugares absolutos que daban vida a la idea del Todo; Esferas III tenía asignado proponer una teoría que se hiciera cargo del nuevo espacio interrelacional del mundo contemporáneo, un mundo que, a pesar del generalizado discurso de la globalización, está marcado por el fin de la imagen centralizada del globo omnicomprensivo y unitario23. A diferencia de la red, la metáfora inevitable desde la abrumadora expansión de Internet, la espuma subraya el aislamiento conectado, la diversidad de las conexiones, la constante movilidad de los puntos conectados y la irregularidad de la estructura total. Esferas III representa así el intento de comprender la situación actual como la conexión entre sí de “burbujas”, pequeños ambientes que revisten múltiples formas (individuos, parejas, asociaciones de todo orden, consumidores, partidos, etc.), en ausencia de toda visión panóptica, de toda metáfora integradora24. Allí donde todo es centro no puede existir un verdadero centro. Allí donde todo emite, el supuesto centro emisor se pierde entre los mensajes imbricados.
Esta situación es lo que Sloterdijk quiere describir con la metafórica de la Espuma, un agregado de múltiples celdillas, frágiles, desiguales, aisladas, permeables, pero sin efectiva comunicación. La esfera deja así de ser la imagen morfológica del mundo poliesférico que habitamos para dar paso a la espuma. Fragilidad, ausencia de centro y movilidad expansiva o decreciente son las características esta nueva estructura que mantiene una “estabilidad por liquidez”, divisa posmoderna que refleja la íntima conformación de la espuma.
Tenemos formas dispares de articular el espacio interrelacional, el que se ve curiosamente polarizado en las ciudades donde las "miradas impersonales" desde el afuera de nuestra tribu particular, más allá de nuestra esfera de cercanía, se tornan huidizas.



Ahora bien, la intersección telecomunicativa entre las burbujas individuales a través de sus particulares modos de interconexión, la conformación de audiencias y públicos, sustraídos a la "micro"-exterioridad-social de los gestos, requiere –de cualquier manera– un movimiento de ampliación de burbujas, allí tiene lugar la espuma25, que -a su vez- se verá apremiada a conformar certeras separaciones y diferenciaciones, lo que el lenguaje telecomunicativo llamará segmentos.
Este espacio telecomunicativo no es -sin embargo- un a priori diferenciable de "la política" solidificada en nuestras sociedades "facilitadoras" y masificantes. Tampoco se puede diferenciar del espacio que nos creamos en la gestión del entretenimiento o nuestras demandas más o menos exigentes de cuidados en la sociedad del confort, demandas de atención a nuevos intereses asociados al prestigio y al lujo.
Ahora bien, estos individuos mimados no se ocupan de cultivar la "amistad", su principal interés es la autoconstrucción de infraestructuras espaciales ultraindividualistas airosas. Todo es en principio un contener y ser contenido en la compleja intersección de burbujas insospechadas. Los otros aparecen difusos en el horizonte proto-social –en el momento de entrada en el mundo hipercomplejo–, en el “espacio fetal” donde los otros -los menos próximos- son sólo objetos difusos que excitan la curiosidad y el interrogar intuitivo.
La problemática configuración de la esfera social obedece al hecho que las burbujas son ante todo un invernadero, un ámbito acondicionado y cerrado a un exterior tóxico, formado cada vez más por toda suerte de prótesis auditivas y visuales. Sloterdijk ve este fenómeno de explicitación creciente, mediante la técnica, de todos los elementos ocultos del cuerpo y del medio ambiente el rasgo más decisivo de la modernidad.
De aquí surge una extraordinaria preocupación por las condiciones de vida y la producción del bienestar, cuestión indisociable de nuestro modo de pensar y diseñar la vida en el momento post-histórico. Sloterdijk en esta última parte de su proyecto despliega su capacidad provocativa para denunciar la disparidad entre el Primer Mundo y las zonas menos desarrolladas, entre la sociedad del bienestar y la “psicosemántica de la necesidad”.
De acuerdo a las perspectivas propuestas, en el Primer Mundo se abre la posibilidad de una conducta no marcada por la necesidad, por la carga de la subsistencia y su ética de la sobrevivencia, sino por la abundancia y el derroche, una sociedad mimada por el confort, marcada por la levitación.
 

  
Referencia:
 
Vásquez Rocca, Adolfo, "Sloterdijk; Psicopolítica, De las Memorias del subsuelo a la Posthistoria" En EIKASIA, Revista de Filosofía, Nº 36 - 2011, ISSN 1885-5679 - Oviedo,  España, pp.7 - 22. http://www.revistadefilosofia.com/36-01.pdf



 
Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Postgrado Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Filosofía IV. Profesor de Postgrado del Instituto de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Profesor de Antropología y Estética en el Departamento de Artes y Humanidades de la Universidad Andrés Bello UNAB. – En octubre de 2006 y 2007 es invitado por la 'Fundación Hombre y Mundo' y la UNAM a dictar un Ciclo de Conferencias en México.  – Miembro del Consejo Editorial Internacional de la 'Fundación Ética Mundial' de México. Director del Consejo Consultivo Internacional de 'Konvergencias', Revista de Filosofía y Culturas en Diálogo, Argentina. Miembro del Conselho Editorial da Humanidades em Revista, Universidade Regional do Noroeste do Estado do Rio Grande do Sul, Brasil y del Cuerpo Editorial de Sophia –Revista de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador– . Director de Revista Observaciones Filosóficas. Profesor visitante en la Maestría en Filosofía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Director Académico Carrera de Filosofía y Teología, Universidad Cristiana de Chile UCCH – Profesor visitante Florida Christian University USA y Profesor Asociado al Grupo Theoria –Proyecto europeo de Investigaciones de Postgrado– UCM.  Académico Investigador de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado, Universidad Andrés Bello. Artista conceptual. Ha publicado el Libro: Peter Sloterdijk; Esferas, helada cósmica y políticas de climatización, Colección Novatores, Nº 28, Editorial  de la Institución Alfons el Magnànim (IAM), Valencia, España,  2008.

 

Adolfo Vásquez Rocca

Doctor en Filosofía
Eastern Mediterranean University
Multiversidad Mundo Real Edgar Morin
Valparaíso, Chile

 
NOTAS Y REFERENCIAS
 
1  SLOTERDIJK, Peter, “El Palacio de Cristal”, Conferencia pronunciada en el marco del debate "Traumas urbanos. La ciudad y los desastres". Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona , 7-11 julio 2004. Y publicado en En El Mundo Interior Del Capital: Para Una Teoría Filosófica de la Globalización, Editorial Siruela, Madrid, 2007, Segunda Parte, pp. 203 – 211.
 
2  VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “Sloterdijk y el imaginario de la Globalización; mundo sincrónico y conciertos de transferencia”, En AISTHESIS, Nº 45, 2009, INSTITUTO DE ESTÉTICA, Pontificia Universidad Católica de Chile, PUC, pp. 167 – 180. Revista SciELO. http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-71812009000100011&script=sci_arttext
 
3 SLOTERDIJK, Peter, En El Mundo Interior Del Capital: Para Una Teoría Filosófica de la Globalización, Editorial Siruela, Madrid, 2007, p. 236
 
4 SLOTERDIJK, Peter, En El Mundo Interior Del Capital: Para Una Teoría Filosófica de la Globalización, Cap. “Lo incomprimible o el redescubrimiento de lo extenso”, Editorial Siruela, Madrid, 2007, p. 296
 
5 SLOTERDIJK, Peter, En El Mundo Interior Del Capital: Para Una Teoría Filosófica de la Globalización, Editorial Siruela, Madrid, 2007, pp. 234 – 235.
 
6 Si la posmodernidad es la estación de llegada, la globalización representa el camino recorrido. Quien dice globalización, habla, pues, de un continente artificial dinamizado y animado por el confort.
 
7 SLOTERDIJK, Peter, En El Mundo Interior Del Capital: Para Una Teoría Filosófica de la Globalización, Editorial Siruela, Madrid, 2007.
 
8 Los traumas urbanos corresponden no sólo a la destrucción física, sino también a las consecuencias psicológicas de los desastres.
 
9 VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, "Peter Sloterdijk: Temblores de aire, atmoterrorismo y crepúsculo de la inmunidad", En NÓMADAS, Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas - Universidad Complutense de Madrid, | Nº 17 | Enero-Junio 2008 -1º / 1 | pp. 159-168. http://www.ucm.es/info/nomadas/17/avrocca_sloterdijk3.pdf
 
10 DOSTOIEVSKI, Fedor, Memorias del Subsuelo. Traducción de Jessica Schlegel. (Prologo de George Steiner) Editorial Quadrata, Retrolecturas,125 pgs. / Más detalles al respecto en: SLOTERDIJK, Peter, Sphären III: Schäume, Suhrkamp, Frankfurt 2004. Los ecos literarios de la estancia de Dostoievsky en Londres se encuentran en su suplemento literario de viajes “Anotaciones de invierno sobre impresiones de verano”, 1863, un texto en el que el autor se burla, entre otras cosas, de los «sargentos primeros de la civilización» de Occidente, de los «progresistas de invernadero», y expresa su angustia acerca del triunfalismo baálico del palacio de la Exposición Universal. Dostoievsky reconoce ya en la burguesía francesa la equiparación europea occidental y posthistórica entre seres humanos y poder adquisitivo: “La posesión de dinero [es] la más elevada virtud y deber del ser humano”..
 
11 VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, "Peter Sloterdijk: Esferas, flujos, sistemas metafísicos de inmunidad y complejidad extrahumana" En NÓMADAS Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas. UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID, | Nº 17 | Enero-Junio 2008 | 1º / 1 pp. 145-149, http://www.ucm.es/info/nomadas/17/avrocca_sloterdijk.pdf
 
 12 SLOTERDIJK, Peter, “El Palacio de Cristal”, Conferencia pronunciada en el marco del debate "Traumas urbanos. La ciudad y los desastres". Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona , 7-11 julio 2004. Y publicado en En El Mundo Interior Del Capital: Para Una Teoría Filosófica de la Globalización, Editorial Siruela, Madrid, 2007, Segunda Parte, pp. 203 – 211.
 
 13 SLOTERDIJK, Peter, “El Palacio de Cristal”, Conferencia pronunciada en el marco del debate "Traumas urbanos. La ciudad y los desastres". Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona , 7-11 julio 2004. Y publicado en En El Mundo Interior Del Capital: Para Una Teoría Filosófica de la Globalización, Editorial Siruela, Madrid, 2007, Segunda Parte, pp. 203 – 211.
 
14 SLOTERDIJK, Peter, En El Mundo Interior Del Capital: Para Una Teoría Filosófica de la Globalización, Editorial Siruela, Madrid, 2007.
 
15 Actualmente existe un conflicto de carácter étnico en muchos de los países desarrollados. Una cantidad elevada de inmigrantes, provenientes principalmente de África, Medio-Oriente y América Latina, tanto legales como ilegales, ingresa diariamente a Europa y Estados Unidos. Esto produce serias alteraciones en el orden social. Una parte de la población residente no ve con buenos ojos la llegada de extranjeros, lo consideran una invasión al Palacio de cristal. Los ciudadanos de menos recursos afrontan este hecho con mayor malestar, en tanto son los principales afectados, ya que los inmigrantes constituyen una mano de obra más económica que compite con ellos en forma ventajosa, en la carrera por conseguir empleos de baja calificación.
Adicionalmente, este problema étnico produce otro tipo de repercusiones. El incremento progresivo de extranjeros provoca que éstos vayan adquiriendo mayor poder e influencia en la construcción de la sociedad. Los extranjeros introducen sus costumbres y su religión en el contexto general, modificando –a través de procesos de hibridación– el panorama cultural de cada país.
 
16 SLOTERDIJK, Peter, Esferas III , Espumas, Editorial Siruela, Barcelona, 2005.
 
17 Escritor austriaco cuya reputación descansa en varias novelas formalmente inventivas e intelectualmente ambiciosas. El tema de su obra maestra, Der Tod des Vergil (1945, la muerte de Virgilio) es el dilema del artista en un periodo de crisis histórica. El intento de Broch de reconciliar la visión científica del mundo con una concepción mística de la experiencia es a veces próxima a la de su contemporáneo austriaco Robert Musil (El hombre sin atributos). A la edad de 45 años Broch publicó su primera novela, la trilogía Die Schlafwandler (Los sonámbulos), que refleja la convicción spengleriana del autor de que la historia progresa en ciclos de desintegración y reintegración de sistemas de valores. Su tema central era la desintegración de los valores culturales en la Alemania del periodo entre 1880 y 1920. Los personajes de la novela experimentan los problemas sociales, políticos y económicos como periodos de dificultades personales y de transición. Paserow, un aristócrata prusiano y oficial del ejército, rompe con las opresivas convenciones para relacionarse con la prostituta bohemia Ruzena, pero termina en un feliz matrimonio con Elisabeth, su vecina y socialmente igual. Esch, el impetuoso contable, es una figura de transición. Su mundo se viene abajo cuando es despedido de su trabajo. Al final de un periodo de vagabundeo, se casa con la propietaria de un restaurante. Huguenau es la persona carente de valores, quien estafa y asesina en su camino al éxito social y financiero. Él resume un sistema social de valores tradicionales devaluados. Huguenau deserta del ejército, asesina a Esch, viola a Frau Esch y se convierte en un respetado hombre de negocios. La estructura de la novela consta de fragmentos de ensayos filosóficos, artículos periodísticos, diálogos y fantasías una tras otra.
 
18 VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, Espumas, mundo poliesférico y ciencia ampliada de invernaderos, En NÓMADAS, Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas - Universidad Complutense de Madrid, |Nº 18 | Enero-Junio.2008 (II), [315-322] http://www.ucm.es/info/nomadas/18/avrocca.pdf
19 SLOTERDIJK, Peter, Esferas III, Espumas, Editorial Siruela, Madrid, 2005, p. 35
20 SLOTERDIJK, Peter, Esferas III , Espumas, Editorial Siruela, Barcelona, 2005
21 SLOTERDIJK, Peter, Esferas I Burbujas, Ediciones Siruela, Madrid, 2003
22 VÁSQUEZ ROCCA, Liliana, “Sloterdijk; De la ontología de las distancias al surgimiento del 'provincianismo global'”, En Psikeba, Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales, Nº 5, 2007, Buenos Aires, http://www.psikeba.com.ar/articulos/LVR_Sloterdijk_Ontologia_de_las_distancias.htm
23 RODRÍGUEZ, Ramón, “Sloterdijk en la era de la levitación”, Sobre Esferas III. Espumas, de Peter Sloterdijk. Originalmente en abc.es, 2006.
24 Ibid.
25 SLOTERDIJK, Peter, Esferas III , Espumas, Editorial Siruela, Barcelona, 2005
 

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Filosofía Contemporánea - Peter Sloterdijk
Web oficial http://www.petersloterdijk.net/

Karlsruhe University of Arts and Design - Rektor http://www.hfg-karlsruhe.de/lehrende/professoren/prof-dr-peter-sloterdijk.html
KU Leuven - University of Leuven - Academia.edu: Peter Sloterdijk http://kuleuven.academia.edu/Documents/in/Peter_Sloterdijk
Peter Sloterdijk en Revista Observaciones Filosóficas http://www.observacionesfilosoficas.net/indexpetersloterdijk.htm